{"id":332909,"date":"2025-05-22T08:40:36","date_gmt":"2025-05-22T12:40:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=332909"},"modified":"2025-11-25T13:10:41","modified_gmt":"2025-11-25T18:10:41","slug":"pentecostes-2-c-22-de-junio-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-2-c-22-de-junio-de-2025\/","title":{"rendered":"Propio 7 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-7c\/\">LCR: Isa\u00edas 65:1\u20139; Salmo 22:18\u201327 LOC; G\u00e1latas 3:23\u201329; San Lucas&nbsp;8:26\u201339.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-332916\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr7-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Amados hermanos y hermanas, abramos nuestra mente y dispongamos nuestro coraz\u00f3n para dejarnos llenar de la Palabra del Se\u00f1or que en este segundo domingo del tiempo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s nos invita de una manera muy especial a mantener nuestro compromiso de construir comunidad con todo lo que ello implica: amor, comprensi\u00f3n, acogida y solidaridad con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo la liturgia nos presenta en la primera lectura y en el Evangelio dos pasajes un poco contrastantes. En la primera Lectura, tomada del Trito-Isa\u00edas, el profeta pone en boca de Dios la descripci\u00f3n del comportamiento de su pueblo; un pueblo que ha pasado por m\u00faltiples situaciones, la \u00faltima de todas el exilio en Babilonia, pero con un final feliz: ha regresado de nuevo a su tierra gracias a que el Dios de sus padres nunca los abandon\u00f3; sin embargo, en sus actitudes y comportamientos, no demuestran absolutamente ning\u00fan sentido de gratitud con su Dios ni un cambio de vida que haga que otros pueblos vean en ellos una fe genuina, reflejada en sus acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or mismo denuncia pues, la obstinaci\u00f3n de su pueblo, no s\u00f3lo porque no lo busca, sino porque de continuo lo ha rechazado desvi\u00e1ndose en pr\u00e1cticas paganas. Estos vers\u00edculos evocan el problema de los cultos paganos que florecieron en Israel y que, a\u00fan despu\u00e9s del exilio, tuvieron que ser combatidos. La alusi\u00f3n a los que se sientan en las tumbas o andan entre sepulcros es una forma de denunciar a los que consultaban a los muertos, una antiqu\u00edsima pr\u00e1ctica que se dio tambi\u00e9n en Israel (cfr. 1 Sm 28: 3-24) y cuya pr\u00e1ctica era prohibida por la ley de Mois\u00e9s (Dt 18:9-14).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo, el pasaje que escuchamos termina con unas palabras esperanzadoras. El Se\u00f1or se encargar\u00e1 de la situaci\u00f3n y siempre habr\u00e1 esperanza de salvaci\u00f3n para los pocos que han confiado y siguen confiando en \u00c9l. Este final es muy recurrente en todos los or\u00e1culos prof\u00e9ticos contra el pueblo: Dios castigar\u00e1, pero tambi\u00e9n tendr\u00e1 compasi\u00f3n de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el pasaje de san Lucas que escuchamos hoy, del endemoniado de Gerasa, es un relato que nos presentan los tres evangelios sin\u00f3pticos (Mc 5:1-20; Mt 8: 28-34), y que en el contexto donde lo ubica Lucas, nos ofrece una riqueza teol\u00f3gica y pastoral enormes. Si hacemos el ejercicio de comprensi\u00f3n del texto, a la luz del proyecto de vida de Jes\u00fas que nos describi\u00f3 el mismo Lucas en el cap\u00edtulo 4, seguramente vamos a lograr obtener una mayor riqueza para nuestra vida y nuestra comunidad. El proyecto de Jes\u00fas, que tiene como tel\u00f3n de fondo las palabras de Isa\u00edas, nos dice: \u201c<em>El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed; porque \u00e9l me ha ungido para que d\u00e9 la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cinco l\u00edneas de acci\u00f3n podemos visualizar en el plan de vida de Jes\u00fas: <em>1) dar la Buena Noticia a los pobres; 2) anunciar la libertad a los cautivos; 3) devolver la vista a los ciegos; 4) poner en libertad a los oprimidos; y 5) proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.<\/em> He aqu\u00ed, entonces, la clave para entender cualquier palabra, gesto y acci\u00f3n de Jes\u00fas a lo largo de todo el Evangelio de Lucas. De acuerdo con esto, podemos hacer todas las preguntas que queramos al texto que escuchamos hoy. \u00bfD\u00f3nde se encuentra Jes\u00fas? \u00bfA qui\u00e9n encuentra Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n que enfrenta? \u00bfC\u00f3mo la enfrenta? \u00bfC\u00f3mo reacciona el destinatario de la palabra y la acci\u00f3n de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo se concreta aqu\u00ed el proyecto de vida de Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n final despu\u00e9s de la acci\u00f3n de Jes\u00fas? En fin, cada uno podr\u00e1 seguir interrogando al texto siempre a la luz de la intencionalidad salv\u00edfica de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas pues, se halla en pleno ejercicio de su ministerio que, por encima de todo, es salv\u00edfico y liberador de acuerdo con su opci\u00f3n de vida. El evangelista ubica a Jes\u00fas fuera de las fronteras de Israel, se halla \u201cfrente a Galilea\u201d, es decir, est\u00e1 en territorio gentil; deliberadamente ha querido \u201catravesar\u201d la frontera como un gesto de que su misi\u00f3n no puede circunscribirse \u00fanicamente a los estrechos l\u00edmites de Israel; con esto ya est\u00e1 demostrando Jes\u00fas que su Evangelio, su Buena Noticia, es para todos los hijos e hijas de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Las condiciones de vida del endemoniado son extremadamente deplorables, inhumanas: vive fuera de la ciudad, entre las tumbas, anda desnudo; la situaci\u00f3n de \u201cposeso\u201d lo mantiene en estado de alienaci\u00f3n, de demencia; finalmente, nos dice el evangelista, el demonio lo empujaba a lugares despoblados, es decir, al desierto. Evidentemente el relato est\u00e1 lleno de im\u00e1genes cargadas de un rico simbolismo; no es necesario detenernos a pensar si efectivamente la situaci\u00f3n pudo ser hist\u00f3rica o no; de hecho, podemos aplicar la extrema situaci\u00f3n de este hombre a tantos hermanos que por m\u00faltiples razones viven en el aislamiento, sin una casa, sin pertenencias, sin una identidad, sin una familia, sin ninguna conexi\u00f3n con el resto de la sociedad. Pues bien, esa situaci\u00f3n ya era vivida por tantas personas a la \u00e9poca de Jes\u00fas tanto dentro como fuera de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>A estas situaciones extremas llega Jes\u00fas y delante de ellas ejerce su misi\u00f3n salv\u00edfica. La misi\u00f3n de Jes\u00fas es por encima de todo salvar. Con esta descripci\u00f3n de Lucas tenemos que abandonar la creencia de que la Buena Nueva de Jes\u00fas, la salvaci\u00f3n que ofrece, es para el final de nuestra vida, en el m\u00e1s all\u00e1; no, la salvaci\u00f3n que Jes\u00fas ofrece es para ya, para superar condiciones de anti-vida y convertirlas en vida, para transformar condiciones inhumanas en humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como vimos los extremos inhumanos en que se hallaba el hombre, veamos ahora los contrarios, es decir, los extremos humanizados por la palabra y la acci\u00f3n acogedora de Jes\u00fas: ahora el hombre ya est\u00e1 ubicado dentro de la ciudad, ya no vive m\u00e1s entre las tumbas, Jes\u00fas mismo lo env\u00eda a su casa, ya no est\u00e1 desnudo, sino vestido y, finalmente, ha cesado la demencia y ahora est\u00e1 en sano juicio; se siente tan bien delante de Jes\u00fas que le pide que le permita seguirlo. Y lo mejor de todo: ese hombre se ha convertido en mensajero de Jes\u00fas en la ciudad donde vive ahora. \u00bfTenemos idea siquiera de lo que implica para nosotros, como seguidores de Jes\u00fas, vivir su ejemplo? \u00bfEst\u00e1n nuestras tareas y actividades pastorales orientadas a ese rescate de tantos hermanos y hermanas que se pueden comparar con este hombre del evangelio? \u00bfHemos logrado captar hoy el alcance que tiene para nosotros ser cristianos, anunciadores de la Buena Nueva de Jes\u00fas?<\/p>\n\n\n\n<p>Que sea el mismo Jes\u00fas el que nos d\u00e9 la fuerza y las habilidades necesarias para hacer vida, en nuestra comunidad, de su mensaje liberador y salvador. Am\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-42671dcd-51cb-4442-a326-24cdbf7c480e\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-7-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 7 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-7-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-42671dcd-51cb-4442-a326-24cdbf7c480e\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-4cbf1358-26ce-4b17-9db3-71bf0d838b84\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-7-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 7 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-7-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4cbf1358-26ce-4b17-9db3-71bf0d838b84\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1038],"class_list":["post-332909","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-07c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-06-22","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 7 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-2-c-22-de-junio-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 7 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 65:1\u20139; Salmo 22:18\u201327 LOC; G\u00e1latas 3:23\u201329; San Lucas&nbsp;8:26\u201339. 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