{"id":332975,"date":"2025-05-28T08:50:22","date_gmt":"2025-05-28T12:50:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=332975"},"modified":"2025-11-25T13:14:32","modified_gmt":"2025-11-25T18:14:32","slug":"pentecostes-4-c-6-de-julio-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-c-6-de-julio-de-2025\/","title":{"rendered":"Propio 9 (C) \u2013 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-9c\/\">LCR: Isa\u00edas 66:10-14; Salmo 66:1-8; G\u00e1latas 6:(1-6),7-16; San Lucas 10:1-11,16-20.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-332981\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Pr9-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>ENVIADOS A ANUNCIAR UN MENSAJE DE ESPERANZA<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de los bautizados formamos parte del cuerpo m\u00edstico de Cristo que es la Iglesia y el Esp\u00edritu Santo nos capacita y nos env\u00eda para ser mensajeros de la paz en toda la tierra y en todas las circunstancias en que desarrollamos nuestras existencias; sin embargo, son muchos los lugares donde el mensaje de Jes\u00fas a\u00fan no ha sido escuchado y pareciera que cada vez hay m\u00e1s personas que, aun habiendo o\u00eddo hablar del Se\u00f1or, no han sido atra\u00eddos por su Evangelio de amor, alegr\u00eda, misericordia, consuelo y esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>En el trasegar de nuestra vida encontramos que muchas hermanas y hermanos se encuentran desencantados -e incluso decepcionados- de la iglesia debido a que los creyentes no comunicamos adecuadamente las Buenas Nuevas del Maestro, pues nuestras vidas no dan testimonio de lo que predicamos y nuestras palabras son, en muchas ocasiones, excluyentes y causan m\u00e1s dolor que alivio en los que nos escuchan. El mensaje de Jes\u00fas es esencialmente esperanzador porque lleva impl\u00edcita la marca del amor y el que ama no lastima, no juzga, no excluye, no critica.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo tiene sed de Dios. La mies es mucha, pero los obreros no son suficientes, y no precisamente porque los cristianos seamos pocos, sino porque no estamos lo suficientemente comprometidos en el anuncio prof\u00e9tico del Evangelio. Son muchos los contravalores que intentan destruir la esperanza y empujan a la sociedad a buscar su realizaci\u00f3n en los placeres, la riqueza y el poder; abundan los lobos rapaces que, en el af\u00e1n de conseguir sus intereses ego\u00edstas, devoran a los m\u00e1s peque\u00f1os del reino; esto sucede no s\u00f3lo en las instituciones civiles, en muchas ocasiones se traslada a nuestras comunidades de fe, donde sin misericordia se juzga y se rechaza a los m\u00e1s sencillos, incluso por parte de aquellos que se consideran los m\u00e1s sabios y entendidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El amor de Dios nos invita a no doblegarnos ante el miedo, a lanzarnos a la aventura de ser profetas con todas nuestras posibilidades y limitaciones. La falta de dinero, recursos, o la b\u00fasqueda de nuestra propia supervivencia, no deben acallar la voz de Dios. Trabajar duro y con dedicaci\u00f3n para ganar nuestro propio pan es propio de todo cristiano a fin de \u201cno ser carga para nadie\u201d como nos lo ense\u00f1a el ap\u00f3stol Pablo, pero no podemos permitir que la b\u00fasqueda por satisfacer nuestras necesidades b\u00e1sicas nos lleve a dejar de lado el testimonio prof\u00e9tico. Dios sabe de nuestras luchas, conoce nuestras necesidades y no dejar\u00e1 desamparados a sus hijos que se entregan a una existencia marcada por la transparencia, el testimonio del amor y la misericordia con el despose\u00eddo, marginado o perseguido.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n es a despojarnos de todas las ataduras que puedan limitar nuestro ministerio y avanzar completamente libres, sin poner nuestra confianza en el dinero, las posesiones personales o, incluso, en las personas. El cristiano sabe y conf\u00eda que Dios provee a sus necesidades y que siempre pondr\u00e1 en nuestro camino manos generosas y oportunidades para solventar nuestra vida y la de los que amamos. Es necesario que, confiados a su providencia, nos abandonemos con la plena certeza de que \u00c9l cuida de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de Lucas nos recuerda que somos portadores de un mensaje poderoso y liberador que nos legitima para anunciar la verdad. Dar a conocer el Reino es la tarea m\u00e1s importante que hemos recibido, por eso debemos empe\u00f1ar nuestra vida, en todos los escenarios en que desarrollemos nuestras actividades, a dicha tarea. Muchos se interesar\u00e1n por escuchar el mensaje, pues la promesa de paz y amor que brinda el Evangelio es inmensamente alentadora. Jes\u00fas nos da autoridad para hablar en su nombre: \u201cEl que a ustedes recibe, a m\u00ed me recibe\u201d. Somos enviados a comunicar palabra de Dios, a transmitir un mensaje transformador que cambie vidas y genere entornos seguros, acogedores, pac\u00edficos y llenos de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vida en Cristo, orientada por la oraci\u00f3n constante, la lectura y meditaci\u00f3n frecuente de la Palabra y la participaci\u00f3n ferviente del Sacramento Eucar\u00edstico, dan fuerza al cristiano para vencer cualquier adversidad; por eso no tenemos miedo, m\u00e1s bien predicamos con valent\u00eda, dando testimonio, de palabra y obra, de lo que Dios ha hecho en nosotros, cuidando siempre nuestra conciencia de la soberbia que pueda llevarnos a pensar que somos mejor que los otros, pues nuestro \u00fanico m\u00e9rito est\u00e1 en Cristo que entreg\u00f3 su vida por nosotros en el madero de la cruz y escribi\u00f3 nuestros nombres en el cielo para que tengamos la plena certeza de que nada podr\u00e1 apartarnos de su amor, ni hacernos da\u00f1o, ni detener nuestra tarea.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia es el nuevo pueblo elegido por Dios y lo experimentamos viviendo jubilosos, aun en medio de las dificultades y los retos que nos impone la vida. Esa certeza hace que broten hacia nosotros, como un r\u00edo, toda clase de bendiciones, y que nuestro coraz\u00f3n se fortalezca a trav\u00e9s de la alabanza continua al Dios de la vida que nos salv\u00f3 del pecado y de la muerte, de la misma forma como rescat\u00f3 a Israel, su pueblo, en tiempos del profeta Isa\u00edas, haci\u00e9ndonos ver la gloria de su grandioso poder que todo lo restaura y sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos cantar, con el salmo 66, las maravillosas obras que el Se\u00f1or ha realizado en nosotros, en los nuestros, en la creaci\u00f3n entera. Los r\u00edos, monta\u00f1as, animales y cada ser humano en los campos y cuidades, en la familia, las oficinas, los colegios, el transporte p\u00fablico, los escenarios deportivos, las calles y caminos, somos testigos del Se\u00f1or. Ya no importa condici\u00f3n social, econ\u00f3mica, raza, origen \u00e9tnico, sexo, color de piel, edad o cualquier barrera que quiere imponernos el sistema actual de cosas que operan en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Cristo somos uno solo, y no por ritos externos o formas de vestir o de orar o de adorar, \u00c9l es todo en todos porque lo que nos identifica es una vida en la verdad que es Cristo mismo. En palabras del ap\u00f3stol Pablo no nos cansamos de hacer el bien, aun si encontramos ingratitud o pruebas; continuamos perseverantes ofreciendo al que est\u00e1 al lado lo mejor de nosotros, acompa\u00f1ando, animando, fortaleciendo y amando por encima de cualquier diferencia, seguros de que los frutos se har\u00e1n presentes en el tiempo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-18778337-caec-41c4-8de3-1d580da1b4c7\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-9-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 9 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-9-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-18778337-caec-41c4-8de3-1d580da1b4c7\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-78f5d675-9d35-4c2a-ad48-0541cac63d0d\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-9-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 9 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Sermon-Propio-9-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-78f5d675-9d35-4c2a-ad48-0541cac63d0d\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1040],"class_list":["post-332975","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-09c"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-07-06","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 9 (C) \u2013 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pentecostes-4-c-6-de-julio-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 9 (C) \u2013 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Isa\u00edas 66:10-14; Salmo 66:1-8; G\u00e1latas 6:(1-6),7-16; San Lucas 10:1-11,16-20. 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