{"id":340551,"date":"2025-11-12T14:00:19","date_gmt":"2025-11-12T19:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=340551"},"modified":"2025-11-26T13:07:25","modified_gmt":"2025-11-26T18:07:25","slug":"adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/","title":{"rendered":"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/adviento-1a\/\">Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; San Mateo 24:36-44<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-340552\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En este primer domingo de Adviento la Iglesia Episcopal comparte con el mundo la mejor noticia que la humanidad puede recibir: \u00a1el Hijo del Hombre regresa! \u00a1Mant\u00e9nganse despiertos!. \u00c9ste es el llamado espiritual con el que iniciamos la estaci\u00f3n de Adviento dando comienzo a un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico. Este tiempo sagrado nos invita a prepararnos interiormente para celebrar la historia de nuestra salvaci\u00f3n. Es el momento de despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz para que, con un coraz\u00f3n vigilante y lleno de esperanza, estemos listos para la venida gloriosa de nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Despierta Iglesia! porque viene la luz, el Hijo del hombre regresa. El Adviento es un llamado a despertar. No es s\u00f3lo el preludio de la Navidad, sino un tiempo de esperanza activa, de preparaci\u00f3n interior y de vigilancia espiritual. Los textos de hoy nos invitan a mirar m\u00e1s all\u00e1 de lo cotidiano para reconocer que Dios est\u00e1 cerca, obrando en medio de la historia personal de cada creyente.<\/p>\n\n\n\n<p>El profeta Isa\u00edas nos muestra una visi\u00f3n de paz: el Se\u00f1or har\u00e1 que reine la paz entre las naciones y los pueblos, ya no se enfrentan con espadas, sino que caminaran juntos hacia la luz del Se\u00f1or. \u00c9sta es la esperanza que da sentido al Adviento: un mundo reconciliado, donde la justicia y la paz son posibles cuando el coraz\u00f3n humano se abre a Dios: \u201cVengan gente de todas las naciones, caminemos a la luz del Se\u00f1or\u201d. \u00c9sa es la invitaci\u00f3n del profeta y tambi\u00e9n de la Iglesia hoy: avanzar, dejar la oscuridad del miedo o la indiferencia y revestirnos con la claridad del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ap\u00f3stol San Pablo, en su ep\u00edstola a la iglesia de Roma, nos recuerda que \u201cya es hora de despertar del sue\u00f1o\u201d, porque la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca que nunca. El Adviento es un tiempo para revisar nuestra vida, despojarnos de lo que nos aleja de Dios y revestirnos de Cristo, es decir, adoptando un modo de vivir donde predomine el amor, el servicio y el perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la porci\u00f3n del evangelio de Mateo Jes\u00fas nos llama a estar vigilantes. No se trata de vivir con miedo, sino con esperanza y atenci\u00f3n. Nadie sabe el d\u00eda ni la hora, pero s\u00ed sabemos que el Se\u00f1or viene cada d\u00eda, lo experimentamos en la oraci\u00f3n, en la ayuda al hermano necesitado, en cualquier gesto sencillo de generosidad y amor que compartimos. La vigilancia cristiana es vivir despiertos al paso de Dios, cada d\u00eda, por nuestra vida. Nuestro deber es estar preparados y esperar con paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje del Adviento nos recuerda que Cristo volver\u00e1 con gran poder y gloria. As\u00ed como vino una primera vez en humildad, para compartir nuestra humanidad, volver\u00e1 lleno<strong>&nbsp;<\/strong>de majestad y victoria<strong>.&nbsp;<\/strong>La promesa se cumplir\u00e1 tal como dice la Escritura:<strong>&nbsp;<\/strong>\u201c\u00c9l enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles y reunir\u00e1 a sus escogidos desde los cuatro puntos de la tierra, hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n del cielo\u201d. Mant\u00e9nganse ustedes despiertos en el Esp\u00edritu, la vida cristiana es una<strong>&nbsp;<\/strong>preparaci\u00f3n constante del coraz\u00f3n. El llamado de Jes\u00fas a mantenernos<strong>&nbsp;<\/strong>despiertos y vigilantes<strong>&nbsp;<\/strong>es una invitaci\u00f3n a vivir en oraci\u00f3n, atentos a la voz de Dios y sensibles a su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro entorno vemos muchos corazones heridos, hogares en crisis y familias quebrantadas; reflejo de quienes buscan s\u00f3lo satisfacer sus intereses y\/o los placeres del mundo, olvidando lo m\u00e1s valioso: el cuidado del alma. Mantenerse despiertos<strong>&nbsp;<\/strong>significa no cambiar lo eterno por lo pasajero, no dejar que las distracciones del mundo nos roben la esperanza. Dios ha establecido su tiempo para todo. Cuando haya pasado el dolor y el sufrimiento,<strong>&nbsp;<\/strong>las se\u00f1ales anunciar\u00e1n la venida gloriosa de Cristo<strong>,&nbsp;<\/strong>quien volver\u00e1 para reunir a sus escogidos. Vivimos tiempos dif\u00edciles, pero el cristiano est\u00e1 llamado a<strong>&nbsp;<\/strong>permanecer alerta y fiel. El Evangelio nos recuerda que la venida del Hijo del Hombre ser\u00e1 repentina, y cada uno debe estar preparado. Jes\u00fas dijo: \u201cDe dos hombres en el campo, uno ser\u00e1 tomado y el otro dejado. De dos mujeres moliendo, una ser\u00e1 tomada y la otra dejada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 122 completa el mensaje: \u201cQu\u00e9 alegr\u00eda cuando me dijeron: vamos a la casa del Se\u00f1or\u201d. El Adviento es un camino alegre hacia la presencia de Dios. Es la espera confiada de quien sabe que, aunque la noche sea larga, la luz del amanecer ya se anuncia. El llamado es claro: estar preparados, no con temor, sino con alegr\u00eda; no con ansiedad, sino con confianza. As\u00ed como el due\u00f1o que vela por su casa, nosotros debemos cuidar nuestro coraz\u00f3n, nuestra fe y nuestra comunidad para que el ladr\u00f3n del des\u00e1nimo, del pecado o de la indiferencia no robe la luz que Dios ha puesto en nosotros. El Adviento es tiempo de renovar la esperanza y despertar el alma. Es una invitaci\u00f3n a encender la l\u00e1mpara de la fe, a reconciliarnos con Dios y con los dem\u00e1s, y a vivir cada d\u00eda como si fuera el d\u00eda de su regreso. Como Iglesia vivamos esta estaci\u00f3n con alegr\u00eda, sabiendo que el Se\u00f1or viene, no s\u00f3lo al final de los tiempos, sino cada d\u00eda a encontrarse con nosotros en la oraci\u00f3n, en la Palabra y en el amor compartido.<\/p>\n\n\n\n<p>En este Adviento Dios nos invita a tres cosas: caminar en la luz seg\u00fan nos muestra la profec\u00eda de Isa\u00edas, a despertar del sue\u00f1o como lo recuerda el Ap\u00f3stol Pablo, y a vigilar con esperanza, como se\u00f1ala el evangelista Mateo. Despertemos, porque la esperanza ya est\u00e1 en camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyamos con el Ap\u00f3stol Pedro en su segunda carta: queridos hermanos y hermanas, ya que nosotros sabemos de antemano estas cosas, tenemos que cuidarnos mucho, para que no seamos arrastrados por los enga\u00f1os de los malvados y dejemos de creer firmemente en Dios. Mejor dejemos que el amor y el conocimiento que nos da nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo nos ayude a ser cada vez mejores cristianos. \u00a1Gloria a \u00e9l ahora y para siempre! Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Rvda. Marivel Milien<\/em><\/strong><em>&nbsp;ejerce su ministerio en la Iglesia Sant\u00edsima Trinidad en Miami, Diocesis del Southeast Florida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3d80ed1d-492d-4cb1-af6c-214ea4016fd3\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-1-Spanish.docx\">Word &#8211; Adviento 1 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-1-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3d80ed1d-492d-4cb1-af6c-214ea4016fd3\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-bb8fa0f4-3236-4e47-afa0-19270b639300\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-1-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Adviento 1 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-1-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-bb8fa0f4-3236-4e47-afa0-19270b639300\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[860,859],"class_list":["post-340551","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-adviento-1a","category-adviento-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-11-30","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":244284},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR:\u00a0Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; San Mateo 24:36-44 En este primer domingo de Adviento la Iglesia Episcopal comparte con el mundo la mejor noticia que la humanidad puede recibir: \u00a1el Hijo del Hombre regresa! \u00a1Mant\u00e9nganse despiertos!. \u00c9ste es el llamado espiritual con el que iniciamos la estaci\u00f3n de Adviento dando comienzo a un nuevo [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-26T18:07:25+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/\",\"name\":\"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\",\"datePublished\":\"2025-11-12T19:00:19+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-26T18:07:25+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025","og_description":"LCR:\u00a0Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; San Mateo 24:36-44 En este primer domingo de Adviento la Iglesia Episcopal comparte con el mundo la mejor noticia que la humanidad puede recibir: \u00a1el Hijo del Hombre regresa! \u00a1Mant\u00e9nganse despiertos!. \u00c9ste es el llamado espiritual con el que iniciamos la estaci\u00f3n de Adviento dando comienzo a un nuevo [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-26T18:07:25+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/","name":"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png","datePublished":"2025-11-12T19:00:19+00:00","dateModified":"2025-11-26T18:07:25+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Adviento-1A-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-a-30-de-noviembre-de-2025\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Adviento 1 (A) \u2013 30 de noviembre de 2025"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":860,"label":"Adviento 1a"},{"value":859,"label":"Adviento A"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR:\u00a0Isa\u00edas 2:1-5; Salmo 122; Romanos 13:11-14; San Mateo 24:36-44 En este primer domingo de Adviento la Iglesia Episcopal comparte con el mundo la mejor noticia que la humanidad puede recibir: \u00a1el Hijo del Hombre regresa! \u00a1Mant\u00e9nganse despiertos!. \u00c9ste es el llamado espiritual con el que iniciamos la estaci\u00f3n de Adviento dando comienzo a un nuevo&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/340551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=340551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}