{"id":340701,"date":"2025-11-13T15:55:35","date_gmt":"2025-11-13T20:55:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=340701"},"modified":"2025-11-13T15:55:37","modified_gmt":"2025-11-13T20:55:37","slug":"adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/","title":{"rendered":"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/adviento-2a\/\">Isa\u00edas 11:1-10; Salmo 72: 1-7,18-19; Romanos 15:4-13; Mateo 3:1-12<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Reino de Dios es aqu\u00ed y ahora<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-340708\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El tiempo de Adviento tiene sin duda un contenido profundamente escatol\u00f3gico, es decir del final de los tiempos, que nos invita a reflexionar sobre nuestra relaci\u00f3n con el Creador y con nuestros hermanos en una perspectiva de futuro, pero tambi\u00e9n con la responsabilidad que nos asiste, en el presente, de hacer realidad el Reino de Dios en medio de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La colecta de este domingo nos invita a reconocer la presencia de profetas que, a lo largo de la historia, han asumido la tarea de llevar un mensaje de transformaci\u00f3n y cambio, que busca conseguir un mundo a salvo del pecado como realidad destructora de la dignidad humana y que s\u00f3lo es posible restaurar en cuanto acojamos el mensaje y la persona de Jes\u00fas y los hagamos parte de nuestro modo de actuar frente a los dem\u00e1s y a la creaci\u00f3n que nos ha sido dada.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los bautizados estamos llamados y debemos comprometernos en la construcci\u00f3n de un mundo mejor. La palabra de Dios no puede convertirse solamente en una promesa lejana, resignada a un mundo futuro donde por fin encontraremos paz y rectitud. El compromiso en la construcci\u00f3n de estructuras justas y de sociedades equitativas donde las necesidades de todos y todas sean cubiertas es aqu\u00ed y ahora; donde la justicia opere real y efectivamente, sin componendas, sin discriminaci\u00f3n de ninguna \u00edndole, ni por las apariencias o por las habilidades para que las cosas jueguen a nuestro favor en detrimento de los derechos de los otros. No es cuesti\u00f3n de oprimir al rico o poderoso en favor del pobre, se trata de juzgar en equidad, sin mirar la condici\u00f3n de uno u otro; no se trata de despojar al uno para enriquecer al otro, sino de que todos tengamos lo necesario y razonable para llevar una vida digna, de lo contrario, entrar\u00edamos en el mismo c\u00edrculo vicioso de ricos y pobres, de oprimidos y opresores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El verdadero mensaje de salvaci\u00f3n implica armon\u00eda, paz y equidad; que cada uno de nosotros abandone su condici\u00f3n de v\u00edctima o de victimario, de oveja o de lobo, de serpiente o de ni\u00f1o, de presa o depredador pues, a trav\u00e9s de esa l\u00f3gica, no es posible recuperar la armon\u00eda de la creaci\u00f3n. Mientras unos sufran da\u00f1o y otros lo causen siempre habr\u00e1 iniquidad, dolor, enfermedad y lamento; no se evidenciar\u00e1 ese reino de paz y justicia que nos propone Isa\u00edas junto con el salmista, pues para lograr esa realidad tenemos que trabajar todos para que la gloria de Dios llene la tierra, y esto s\u00f3lo puede ser posible con nuestro testimonio de hijos del Padre eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces parece que el cumplimiento de esas promesas est\u00e1 cada vez m\u00e1s lejos, y es quiz\u00e1 porque estamos parados mirando al cielo, esperando que de all\u00e1 arriba nos lluevan las soluciones sin asumir nuestra parte en la recuperaci\u00f3n del estado de perfecci\u00f3n en la creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el pueblo de Israel, el linaje de David, cuyo abuelo era Jes\u00e9, es referente \u00fanico que los lleva a tener esperanza en el regreso de antiguas \u00e9pocas de prosperidad en las que el bienestar y el reconocimiento por parte de otras naciones le daban prestigio y seguridad. Ese modelo de rey poderoso, caudillo libertador y gu\u00eda militar constituye los rasgos mesi\u00e1nicos que en su momento quisieron aplic\u00e1rsele a Jes\u00fas. Sin embargo, el Se\u00f1or nos mostr\u00f3 que la construcci\u00f3n de ese reino pr\u00f3spero y justo est\u00e1, no en cabeza de un l\u00edder \u00fanico y soberano, sino en una comunidad permeada y transformada por el amor que permite que cada uno aporte lo mejor de s\u00ed para el bienestar de todos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es nuestro deber bautismal comprometernos con una esperanza activa, como dice Pablo en la carta a los Romanos, que nos permita consolarnos en medio de situaciones que, aunque nos angustian y no nos dejan ver con optimismo el futuro, podamos vencer en la medida que trabajemos juntos y nos aceptemos sin partidismo, xenofobia, homofobia, racismo, machismo o feminismo, trabajando unidos en la construcci\u00f3n de mejores condiciones de vida para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje cristiano es esperanzador. Como David es un referente de justicia, paz y prosperidad para el mundo jud\u00edo, as\u00ed lo es Cristo para nosotros; \u00c9l es nuestro adalid y gu\u00eda. Pero no para que nos quedemos sentados esperando que regrese a solucionar todos los problemas del mundo, que finalmente han sido causados por nuestra indolencia, irresponsabilidad, ambici\u00f3n, ego\u00edsmo y toda clase de pecados. El compromiso del cristiano consiste en escuchar el mensaje del Evangelio y llevarlo a la pr\u00e1ctica para poder decir con Juan el Bautista que el Reino de Dios est\u00e1 cerca, y nos dediquemos con todas nuestras fuerzas, recursos y voluntad a preparar un camino recto para que el Se\u00f1or se haga presente: sanando a los enfermos a trav\u00e9s de un sistema de salud eficiente, alimentando a los hambrientos a trav\u00e9s de un trabajo digno y bien remunerado, consolando a los tristes a trav\u00e9s de brazos y corazones amorosos que no rechacen, acogiendo a los refugiados y migrantes a trav\u00e9s de pol\u00edticas justas y corazones amables, reivindicando a los excluidos a trav\u00e9s de la acogida y el respeto, recuperando los recursos naturales a trav\u00e9s de una conciencia ecol\u00f3gica que nos permita amar y respetar al planeta como obra de Dios para que habitemos felizmente en \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como se pondr\u00e1 en evidencia que realmente nos hemos vuelto a Dios, que nuestro bautismo es mucho m\u00e1s que una cuesti\u00f3n de linaje cristiano adquirido por un rito m\u00e1gico mediante el cual dejamos nuestras manchas del pecado original en las aguas derramadas sobre nuestras cabezas, pero que en muchos casos se queda en la sola apariencia sin asumir realmente los compromisos que nuestros padres y padrinos pronunciaron en los votos bautismales y que renovamos en el rito de la confirmaci\u00f3n o en cualquier otra ceremonia lit\u00fargica en las que alegremente decimos con voz altiva: \u201cS\u00ed, renuncio\u201d, \u201cS\u00ed, creo\u201d, \u201cAs\u00ed lo hare con el auxilio de Dios\u201d. Es comprometi\u00e9ndonos con el Se\u00f1or, los hermanos y el mundo en general a renunciar al mal, a creer y creerle a Dios, a respetar la dignidad de todo ser humano y cuidar la creaci\u00f3n. Si hacemos realidad estas promesas podemos aportar eficazmente a la justicia, la paz, la prosperidad y la felicidad de todos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente necesitamos sentir en nuestro interior el fuego del Esp\u00edritu Santo, un fuego devorador que despierte nuestra conciencia y nos mueva a trabajar por un mundo de justicia y paz; un fuego devorador que consuma la injusticia, corrupci\u00f3n, discriminaci\u00f3n, violencia y toda clase de maldad para que Jes\u00fas reine en las vidas de todos y la creaci\u00f3n entera alcance la armon\u00eda so\u00f1ada por todos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Ricardo Antonio Betancur Ortiz<\/em><\/strong><em>, es Abogado de profesi\u00f3n y Presb\u00edtero en la Di\u00f3cesis de Colombia, ha practicado la docencia en temas de anglicanismo y estudio del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan en el Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de la Di\u00f3cesis; actualmente desempe\u00f1a su ministerio como cl\u00e9rigo asociado a la Catedral de San Pablo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3ca05d16-775d-4602-b0fa-ef58aa1253d1\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-2-Spanish.docx\">Word &#8211; Adviento 2A<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-2-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3ca05d16-775d-4602-b0fa-ef58aa1253d1\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-c76a42f3-51fe-43ab-94b7-d6b5278b3cf3\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-2-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Adviento 2A<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Sermon-Adviento-2-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-c76a42f3-51fe-43ab-94b7-d6b5278b3cf3\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[861,859],"class_list":["post-340701","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-adviento-2a","category-adviento-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2025-12-07","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":169086},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR:\u00a0Isa\u00edas 11:1-10; Salmo 72: 1-7,18-19; Romanos 15:4-13; Mateo 3:1-12 El Reino de Dios es aqu\u00ed y ahora El tiempo de Adviento tiene sin duda un contenido profundamente escatol\u00f3gico, es decir del final de los tiempos, que nos invita a reflexionar sobre nuestra relaci\u00f3n con el Creador y con nuestros hermanos en una perspectiva de futuro, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-13T20:55:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/\",\"name\":\"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\",\"datePublished\":\"2025-11-13T20:55:35+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-13T20:55:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025","og_description":"LCR:\u00a0Isa\u00edas 11:1-10; Salmo 72: 1-7,18-19; Romanos 15:4-13; Mateo 3:1-12 El Reino de Dios es aqu\u00ed y ahora El tiempo de Adviento tiene sin duda un contenido profundamente escatol\u00f3gico, es decir del final de los tiempos, que nos invita a reflexionar sobre nuestra relaci\u00f3n con el Creador y con nuestros hermanos en una perspectiva de futuro, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2025-11-13T20:55:37+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/","name":"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png","datePublished":"2025-11-13T20:55:35+00:00","dateModified":"2025-11-13T20:55:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/A2-2025-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-7-de-diciembre-de-2025\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Adviento 2 (A) \u2013 7 de diciembre de 2025"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":861,"label":"Adviento 2a"},{"value":859,"label":"Adviento A"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR:\u00a0Isa\u00edas 11:1-10; Salmo 72: 1-7,18-19; Romanos 15:4-13; Mateo 3:1-12 El Reino de Dios es aqu\u00ed y ahora El tiempo de Adviento tiene sin duda un contenido profundamente escatol\u00f3gico, es decir del final de los tiempos, que nos invita a reflexionar sobre nuestra relaci\u00f3n con el Creador y con nuestros hermanos en una perspectiva de futuro,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/340701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=340701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}