{"id":343020,"date":"2026-01-21T12:13:29","date_gmt":"2026-01-21T17:13:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=343020"},"modified":"2026-01-21T12:16:01","modified_gmt":"2026-01-21T17:16:01","slug":"epifania-5-a-8-de-febrero-de-2026","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-5-a-8-de-febrero-de-2026\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 5 (A)\u00a0\u2013 8 de febrero de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/epifania-5a\/\">Isa\u00edas 58:1-9a, (9b-12); Salmo 112:1-9, (10); 1 Corintios 2:1-12, (13-16); San Mateo 5:13-20.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSin embargo, nosotros tenemos la mente de Cristo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la Iglesia se encuentra casi al final del tiempo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, en el domingo que anteriormente llam\u00e1bamos Sexag\u00e9sima por estar m\u00e1s o menos a sesenta d\u00edas de la Pascua de Resurrecci\u00f3n. Antiguamente las tres semanas anteriores al Mi\u00e9rcoles de Ceniza formaban su propio tiempo lit\u00fargico pre-cuaresmal, marcado por un car\u00e1cter muy penitencial que contrastaba totalmente con la \u00e9poca seglar del carnaval. Las lecturas b\u00edblicas hoy conservan ese aspecto penitencial y nos van instruyendo en c\u00f3mo entender la voluntad de Dios y c\u00f3mo vivir de acuerdo con la mente de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-343021\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/E5-2026-Sermon-Graphic-FB-SP.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En el Antiguo Testamento leemos una secci\u00f3n de Isa\u00edas en la que el profeta convoca al pueblo de Israel al ayuno y a la conversi\u00f3n; sin embargo, no es cualquier ayuno al que nos insta. El ayuno que Dios quiere consiste en \u201cromper las cadenas de la injusticia\u201d y \u201cdesatar los nudos del yugo\u201d, es \u201cliberar a los oprimidos\u201d y \u201cacabar con toda tiran\u00eda\u201d.&nbsp;&nbsp;Y m\u00e1s que esto, es \u201ccompartir el pan con los hambrientos\u201d, \u201cdar techo al pobre\u201d, \u201cvestir al desnudo\u201d y \u201csocorrer a los semejantes\u201d. Seg\u00fan Isa\u00edas, el Se\u00f1or, el Dios de Israel prefiere que hagamos seg\u00fan la justicia y actuemos desde la compasi\u00f3n y la misericordia a que s\u00f3lo cumplamos con los ritos religiosos -por muy importantes que \u00e9stos sean-. Cuando hacemos desaparecer toda opresi\u00f3n y ayudamos a los afligidos en su necesidad, nuestra luz brillar\u00e1 en la oscuridad y nuestras sombras se convertir\u00e1n en luz de mediod\u00eda. En fin, el profeta nos recuerda que nuestras medidas penitenciales deber\u00edan movernos a tener compasi\u00f3n y ejercer la misericordia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo tambi\u00e9n nos describe la dicha de los justos, de los que verdaderamente teman a Dios y se deleitan en sus mandamientos. Seg\u00fan el salmista, los justos gozar\u00e1n de grandes bendiciones, incluso bienes y riqueza, y su generaci\u00f3n ser\u00e1 llamada bendita. Ser\u00eda f\u00e1cil quedarnos con la impresi\u00f3n de que ser rico es sin\u00f3nimo de ser justo delante de Dios, pero ser\u00eda una equivocaci\u00f3n grave porque el salmista sigue alabando la dicha de los justos: \u201cSu benevolencia permanecer\u00e1 para siempre\u201d, \u201clos justos son clementes y compasivos\u201d, \u201chan repartido liberalmente al pobre, y su generosidad permanece para siempre\u201d.&nbsp;&nbsp;Los rectos de coraz\u00f3n, los que son bendecidos por Dios, son los que comparten con el necesitado y ejercen la compasi\u00f3n. En contraste, los malvados se enojan, celando la liberalidad de los generosos y haciendo malas caras. Al final, Dios quiere que seamos compasivos con los dem\u00e1s porque la generosidad y la caridad triunfar\u00e1n y el deseo del mezquino y codicioso fracasar\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En las lecturas del Nuevo Testamento leemos, de la Primera Carta de San Pablo a los Corintios, que el ap\u00f3stol no predicaba con palabras muy sutiles o sofisticadas, sino con franqueza y sencillez, porque quer\u00eda dar a conocer el mensaje de Cristo crucificado. Este evangelio no requiere ni artima\u00f1as ni espect\u00e1culos para ser convincente porque depende del poder de Dios, y la gente lo recibe por fe en Cristo quien se hace manifiesta en la predica del mensaje. Para los primeros cristianos, y para nosotros hoy, el Se\u00f1or Jes\u00fas -el Se\u00f1or Crucificado- es el mayor ejemplo de compasi\u00f3n y caridad al entregarse a la cruz por nuestros pecados, y al pedir al Padre que nos perdonara. Por esa raz\u00f3n, San Pablo quiso predicar a Cristo crucificado a exclusi\u00f3n de otros mensajes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol cre\u00eda que la entrega, el compromiso y el amor de Jes\u00fas en la cruz eran el mensaje que el Esp\u00edritu de Dios le hab\u00eda ense\u00f1ado. Al creer en este mensaje, los fieles comenzaban a crecer en la sabidur\u00eda espiritual a partir del evangelio y a conocer m\u00e1s de las cosas Dios a trav\u00e9s de la presencia del Esp\u00edritu Santo que les iba formando la mente de Cristo. Nosotros tambi\u00e9n vamos formando la mente de Cristo en la medida en que crecemos y maduramos a la luz de la vida del Crucificado, reflejando su compasi\u00f3n por los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio seg\u00fan San Mateo, Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo vivir si deseamos reflejar la voluntad y la justicia de Dios. Con nociones muy parecidas al mensaje de Isa\u00edas, nos ense\u00f1a que debemos ser sal y luz para este mundo. Ser sal y ser luz es dejar una marca en el mundo que nos rodea, es permearlo todo con nuestro sabor a Cristo e iluminarlo con la luz que Cristo nos ha dado con su vida, espantando a las tinieblas y al miedo. \u201cNo se enciende una l\u00e1mpara para ponerla bajo un caj\u00f3n\u2026\u201d Sal y luz tambi\u00e9n son purificadores, se utilizan para esterilizar el agua y para quitar las manchas. El pueblo cristiano est\u00e1 llamado a cambiar al mundo con su testimonio y su presencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n dice el Se\u00f1or que debemos poner en pr\u00e1ctica el mensaje de la ley y de los profetas y obedecer a Dios y los mandamientos. El mensaje de la ley recibe su pleno valor en Cristo, pues toda la exigencia de Dios se cumple en la vida y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas crucificado y resucitado: amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo, mostrar compasi\u00f3n y compartir con el necesitado, y as\u00ed caminar seg\u00fan la justicia y la rectitud, es lo que Jesucristo hizo durante su ministerio. \u00c9l pide que hagamos lo mismo y que lo hagamos de una manera que supere a la justicia de los maestros de ley de su tiempo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir de acuerdo con el ejemplo de Cristo, seguir la justicia y superar la rectitud de los que ten\u00edan fama de expertos en la ley de Dios, requiere m\u00e1s que de un simple esfuerzo continuo, requiere fe en el Crucificado y un cambio profundo de nuestro coraz\u00f3n; requiere que pidamos al Esp\u00edritu de Dios transformar nuestra manera de pensar y de ver la vida, y que nos libre de la esclavitud de nuestros pecados para brillar con la luz del Se\u00f1or. S\u00f3lo entonces podremos decir con el ap\u00f3stol: \u201cPero tambi\u00e9n nosotros tenemos la mente de Cristo\u201d. Am\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Dr. Jack Lynch<\/em><\/strong><em>&nbsp;es un presb\u00edtero de la Di\u00f3cesis Episcopal de Long Island y Vicario de la hist\u00f3rica Saint Mary\u2019s Episcopal Church, Brooklyn, Nueva York.&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-36385cd9-97ca-4c21-878f-ae4d75908199\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Sermon-Epifania-5-Spanish.docx\">Word &#8211; Epifan\u00eda 5A<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Sermon-Epifania-5-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-36385cd9-97ca-4c21-878f-ae4d75908199\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-1a1597f2-4ae7-46cb-b739-83f7888d9968\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Sermon-Epifania-5-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Epifan\u00eda 5A<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Sermon-Epifania-5-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1a1597f2-4ae7-46cb-b739-83f7888d9968\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[888,874],"class_list":["post-343020","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-epifania-5a","category-epifania-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2026-02-08","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":343031},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 5 (A)\u00a0\u2013 8 de febrero de 2026 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-5-a-8-de-febrero-de-2026\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 5 (A)\u00a0\u2013 8 de febrero de 2026\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR:\u00a0Isa\u00edas 58:1-9a, (9b-12); Salmo 112:1-9, (10); 1 Corintios 2:1-12, (13-16); San Mateo 5:13-20. \u201cSin embargo, nosotros tenemos la mente de Cristo\u201d. 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