{"id":344438,"date":"2026-02-26T10:28:46","date_gmt":"2026-02-26T15:28:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=344438"},"modified":"2026-02-26T10:29:07","modified_gmt":"2026-02-26T15:29:07","slug":"cuaremsa-3-a-8-de-marzo-de-2026","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaremsa-3-a-8-de-marzo-de-2026\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (A)\u00a0\u2013 8 de marzo de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/cuaresma-3a\/\">\u00c9xodo 17:1-7, Salmo 95, Romanos 5:1\u201311, San Juan 4:5\u201342<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el pasaje del evangelio de este Domingo San Juan intensifica la comprensi\u00f3n de qui\u00e9n es Jes\u00fas: el Hijo de Dios, el Mes\u00edas, el Cristo. Jes\u00fas se presenta como la Palabra encarnada, el Emanuel, Dios con nosotros, aqu\u00ed mismo, en este desierto, de pie o sentado en el pozo de Jacob. Nos encontramos con un Jes\u00fas humano y en el mundo, ni m\u00e1s ni menos que en Samaria, en la actual Palestina. Esto enfatiza las condiciones f\u00edsicas que se\u00f1alan aislamiento, exclusi\u00f3n, sed y hambre, tambi\u00e9n de la palabra viva, la que Jes\u00fas ofrece a la mujer samaritana.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-344439\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El pozo requiere trabajo f\u00edsico diario, pero la vida espiritual y eterna que ofrece Jes\u00fas se manifiesta como fuente de agua que brota hacia la vida eterna. Por primera vez Jes\u00fas revela en forma expl\u00edcita su identidad como el Mes\u00edas. En el pozo de Jacob lo viejo y lo nuevo se encuentran: el antepasado b\u00edblico, Jacob, y la Nueva Alianza, Jes\u00fas. Dios est\u00e1 haciendo algo nuevo al traer a Jes\u00fas a este lugar donde se cruzan dos mundos diferentes. El pozo est\u00e1 en las afueras de la ciudad palestina de Nablus, punto intermedio entre Jerusal\u00e9n y Galilea, una tierra destinada a la marginalizaci\u00f3n -como tambi\u00e9n sucede hoy en estas tierras-.<\/p>\n\n\n\n<p>En este encuentro<strong>&nbsp;<\/strong>Jes\u00fas, al interactuar voluntaria e intencionalmente con una mujer samaritana en un espacio p\u00fablico, rompe la hostilidad existente entre jud\u00edos y samaritanos. Los jud\u00edos consideraban a los samaritanos como extranjeros y, aunque compart\u00edan la mayor\u00eda de las creencias, exist\u00eda hostilidad entre ambos grupos a partir del&nbsp;<a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Post-exilic\">periodo postex\u00edlico<\/a>, cuando los que regresaron a Jerusal\u00e9n se auto nominaron los guardianes de la fe mientras las comunidades de raza mixta fueron rotuladas como la \u201cotredad\u201d. Ambas comunidades compart\u00edan la Tor\u00e1, sin embargo, ten\u00edan diferentes creencias acerca de donde honrar a Dios: los samaritanos consideraban&nbsp;<a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Mount_Gerizim\">el monte Gerizim<\/a>&nbsp;la monta\u00f1a sagrada, no el&nbsp;<a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Mount_Zion\">monte Sion<\/a>&nbsp;(Jerusal\u00e9n). En el presente la opresi\u00f3n basada en la etnia contin\u00faa especulando sobre una noci\u00f3n falsamente construida acerca de qui\u00e9n tiene derecho a la tierra de los antepasados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La escena se pone m\u00e1s dram\u00e1tica si se tiene en cuenta que, adem\u00e1s de ser de Samaria, se trata de una mujer. Se debe tener en cuenta que, en tiempos b\u00edblicos, las palabras en boca de mujeres no ten\u00edan ni cr\u00e9dito ni m\u00e9rito, como sucede hoy en algunas comunidades y pa\u00edses donde la realidad de muchas mujeres contin\u00faa siendo la exclusi\u00f3n y la opresi\u00f3n: pastoras de la iglesia, servidoras p\u00fablicas, educadoras, acad\u00e9micas, sanadoras, madres, vecinas y m\u00e1s. Aunque el texto afirma que \u201cMuchos de los habitantes de aquel pueblo de Samaria creyeron en Jes\u00fas por lo que les hab\u00eda asegurado la mujer\u201d, tambi\u00e9n dice que &#8220;muchos m\u00e1s creyeron al o\u00edr lo que \u00e9l mismo dec\u00eda. Y dijeron a la mujer: Ahora creemos, no solamente por lo que t\u00fa nos dijiste, sino tambi\u00e9n porque nosotros mismos le hemos o\u00eddo&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este pasaje se distingue del resto de la Santas Escrituras por cuanto y como se registra la voz de la mujer samaritana. Aunque ella se une a la larga lista de mujeres sin nombre en la Biblia y aunque Jes\u00fas no la haya condenado \u2013por el hecho que hab\u00eda tenido cinco maridos y que el actual era concubino-, el texto ha sido objeto de una interpretaci\u00f3n patriarcal y mis\u00f3gina, que ha impregnado en el inconsciente colectivo como si la mujer samaritana fuera una pecadora y una \u201cninguneada\u201d. En la discriminaci\u00f3n que debi\u00f3 haber sufrido esta mujer se encuentra la interseccionalidad del color de piel, una raza rechazada (las mujeres samaritanas eran consideradas perpetuamente impuras por los hombres de Judea) y la pobreza. Ser excluida y discriminada era probablemente su identidad y verg\u00fcenza, su sentimiento perenne y su estado emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Una mujer sin marido, en el contexto b\u00edblico, no pod\u00eda sobrevivir, depend\u00eda de un hombre ya fuera un hermano, un primo, un suegro o un hijo. Las mujeres eran consideradas propiedad; incluso los ni\u00f1os gozaban de un estatus social m\u00e1s alto que ellas. Si una mujer no ten\u00eda parientes varones, el matrimonio sucesivo era su \u00fanica opci\u00f3n para sobrevivir. Un hombre pod\u00eda divorciarse de una mujer, pero una mujer no pod\u00eda divorciarse de un hombre. El que la samaritana tuvo cinco esposos nos informa que hab\u00eda sufrido marginaci\u00f3n a gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>En este encuentro Jes\u00fas va mucho m\u00e1s all\u00e1 de simplemente no condenar a esta mujer. En primer lugar, est\u00e1 rompiendo todas las barreras existentes, como jud\u00edo interact\u00faa con una persona de Samaria, y como hombre habla libre y abiertamente, en pleno d\u00eda, con una mujer. Jes\u00fas desaf\u00eda la opresi\u00f3n social y le ofrece su atenci\u00f3n y compasi\u00f3n a quienes han sido hist\u00f3ricamente excluidas. Jes\u00fas ense\u00f1a que saber algo sobre alguien no nos da derecho a juzgar y, aunque habla con su autoridad divina, se presenta con calma, ternura e incluso con sentido del humor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este encuentro tiene impacto misiol\u00f3gico. Al entablar una conversaci\u00f3n profunda e \u00edntima con la mujer samaritana, Jes\u00fas le ofrece dignidad, respeto y liberaci\u00f3n, y ella comprende qui\u00e9n es Jes\u00fas y se convierte en \u201cap\u00f3stol\u201d, pues es \u201cenviada\u201d para anunciar las buenas nuevas. La iglesia ortodoxa griega le ha dado un nombre a la samaritana: Fotini (Photini), lo que le ha otorgado un relato justo en la historia de amor entre Dios y su pueblo. Fotini dej\u00f3 un legado considerable en la iglesia primitiva y es considerada la madre de los evangelistas. Su audacia, curiosidad e inteligencia le otorgaron la confianza del pueblo como alguien elegida por Dios. Su compromiso con Jes\u00fas es profundo y valiente, sus preguntas desaf\u00edan a Jes\u00fas, nos ofrece un modelo de c\u00f3mo hablar con Dios, nos muestra que cuestionar y buscar a Dios son aspectos de una fe activa. Fotini es el modelo b\u00edblico de una mujer que sabe escuchar y cuestionar al entrar en una conversaci\u00f3n teol\u00f3gica. Nos da permiso para hacer lo mismo. Nosotros tambi\u00e9n podemos hablar con Dios con franqueza cuando buscamos respuestas y verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La fe no es una aceptaci\u00f3n ciega. Desde la fe podemos cuestionar mientras buscamos profundizar nuestra relaci\u00f3n con Dios. El encuentro en el pozo de Jacob nos ense\u00f1a que Jes\u00fas incentiva la lucha entre el coraz\u00f3n y la mente. El resultado es lo que Fotini nos ofrece: salir al mundo a evangelizar y proclamar que Jes\u00fas es el camino, la verdad y la luz. A prop\u00f3sito, Fotini significa &#8220;iluminada&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Reverenda Anah\u00ed Galante<\/em><\/strong><em>&nbsp;es Sacerdote en la Di\u00f3cesis Episcopal de Nueva York. Ha servido como Sacerdote-A-Cargo, Sacerdote Suplente, Cuidados Pastorales y Predicadora Invitada en distintas comunidades de fe en transici\u00f3n. Ofreci\u00f3 cuidado pastoral individual y congregacional y servicios lit\u00fargicos en la Iglesia del Buen Pastor, en Granite Springs, NY. Las comunidades en las que sirve como ministro incluyen la Iglesia Santa Mar\u00eda y la de Todas las Almas en Harlem, Grace Church en White Plains, Christ Church\/San Marcos en Tarrytown, La Iglesia del Buen Pastor en Manhattan y La Expiaci\u00f3n en el Bronx. La Reverenda Anahi ha colaborado con la serie Sermones que Iluminan desde el a\u00f1o 2021 y participa como l\u00edder en asesor\u00eda espiritual en las convivencias de Cursillo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-33845ff2-9f7b-48af-bc1b-ab9c528cdec4\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon.docx\">Word &#8211; Cuaresma 3A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-33845ff2-9f7b-48af-bc1b-ab9c528cdec4\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-de53fbea-bd75-4684-8970-c9ec18a3d7aa\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon.pdf\">PDF &#8211; Cuaresma 3A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cuaresma-3A-sermon.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-de53fbea-bd75-4684-8970-c9ec18a3d7aa\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[893,854],"class_list":["post-344438","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-cuaresma-3a","category-cuaresma-a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2026-03-08","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":262160},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (A)\u00a0\u2013 8 de marzo de 2026 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaremsa-3-a-8-de-marzo-de-2026\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (A)\u00a0\u2013 8 de marzo de 2026\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR:\u00a0\u00c9xodo 17:1-7, Salmo 95, Romanos 5:1\u201311, San Juan 4:5\u201342 En el pasaje del evangelio de este Domingo San Juan intensifica la comprensi\u00f3n de qui\u00e9n es Jes\u00fas: el Hijo de Dios, el Mes\u00edas, el Cristo. 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