{"id":346506,"date":"2026-05-28T15:36:56","date_gmt":"2026-05-28T19:36:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=346506"},"modified":"2026-05-28T15:36:58","modified_gmt":"2026-05-28T19:36:58","slug":"propio-5-a-7-de-junio-de-2026","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/","title":{"rendered":"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-5a\/\">Oseas 5:15\u20136:6; Salmo 50:7\u201315; Romanos 4:13\u201325; San Mateo 9:9\u201313, 18\u201326<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay una rima muy conocida en Latinoam\u00e9rica que se nos dec\u00eda cuando nos lastim\u00e1bamos o est\u00e1bamos enfermos: \u201cSana, sana colita de rana, si no sanas hoy sanar\u00e1s ma\u00f1ana\u201d. Muchas de nuestras madres pon\u00edan su mano sobre nosotros y nos dec\u00edan que todo iba a estar bien y que eventualmente sanar\u00edamos. No sabemos cu\u00e1l es el significado de \u201ccolita de rana\u201d, pero rima. La entonaci\u00f3n sol\u00eda ir acompa\u00f1ada de un toque, un gesto que comunicaba la seguridad de que todo estar\u00eda bien. Siempre hab\u00eda esperanza de que mejorar\u00edamos. Y es que \u00bfqui\u00e9n no quiere estar bien o sano? \u00bfQui\u00e9n no quiere su vida plena de prop\u00f3sito, sentido y felicidad? Nadie quiere sufrir o estar enfermo. Pues Dios tampoco quiere eso para nosotros. Dios no quiere que suframos ni que estemos enfermos. \u00c9l quiere que tengamos vida, y vida en abundancia, como nos recuerdan las Sagradas Escrituras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero muchas veces no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, como tampoco muchas veces podemos controlar lo que sucede con nuestro esp\u00edritu, mente o cuerpo. Entonces, cuando no podemos controlar lo que pasa afuera o dentro de nosotros, podemos caer en la idea de que no somos capaces de transformarnos o cambiar nuestras circunstancias, y podemos sentir la tentaci\u00f3n de pensar que no hay nada que se pueda hacer. La p\u00e9rdida de control, la incertidumbre, son parte de los misterios de la vida, y muchas veces pueden paralizarnos, cegarnos ante nuevas posibilidades y hacernos perder la esperanza y la fe en nosotros mismos.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-346507\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En el evangelio que escuchamos hoy vemos exactamente lo contrario. Mientras Jes\u00fas estaba comiendo en la casa de Mateo, el recaudador de impuestos, un l\u00edder de la sinagoga se arrodill\u00f3 ante \u00e9l y le suplic\u00f3 que fuera a ver a su hija: \u201cMi hija acaba de morir; pero si t\u00fa vienes y pones tu mano sobre ella, volver\u00e1 a la vida\u201d -sabemos por el evangelio de Marcos que este l\u00edder se llamaba Jairo-. Podemos imaginar la desesperaci\u00f3n de este hombre. Sabe que no tiene el control: su hija ha muerto. Aun as\u00ed, pide ayuda desesperadamente. No sabe a qui\u00e9n m\u00e1s acudir, sino a aquel conocido en Galilea como el hacedor de milagros. S\u00ed, su hija ya ha muerto, pero \u00e9l no ha perdido la esperanza; en lo m\u00e1s profundo de su ser sabe que su hija vivir\u00e1. Jes\u00fas responde levant\u00e1ndose y sigui\u00e9ndolo a su casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio nos dice que, en el camino, de repente aparece una mujer sin nombre. Ha sufrido durante doce a\u00f1os de un flujo de sangre -probablemente un trastorno menstrual- y con la convicci\u00f3n de que ser\u00e1 sanada se acerca por detr\u00e1s y toca el borde del manto de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 tiene que perder? Nada. Ya lo ha perdido casi todo. En la Palestina del primer siglo, una mujer con esta condici\u00f3n habr\u00eda sido considerada impura. Probablemente viv\u00eda aislada, separada de su familia y de su comunidad. Aqu\u00ed vemos, no s\u00f3lo la realidad de la enfermedad, sino tambi\u00e9n la del aislamiento social que es devastador para cualquier ser humano. Pero, al igual que el l\u00edder de la sinagoga, esta mujer tiene esperanza; sabe, en lo m\u00e1s profundo, que puede ser sanada, que su situaci\u00f3n puede cambiar. Y tiene el valor de acercarse. Y \u00bfcu\u00e1l es la respuesta de Jes\u00fas? Sin dudar, le dice: \u201c\u00c1nimo, hija, por tu fe has sido sanada\u201d. Y, en ese momento, queda sanada.<\/p>\n\n\n\n<p>El te\u00f3logo sudafricano Albert Nolan, en su libro Jes\u00fas antes del cristianismo, se\u00f1ala que una y otra vez Jes\u00fas dice a quienes son sanados: \u201cTu fe te ha sanado\u201d. Esto, seg\u00fan \u00e9l, coloca a Jes\u00fas fuera de las categor\u00edas de m\u00e9dico, exorcista o hacedor de maravillas. Es decir, Jes\u00fas no dice: \u201cYo te san\u00e9\u201d; ni siquiera dice expl\u00edcitamente que Dios la san\u00f3. Dice: \u201cTu fe te ha sanado\u201d. No hay f\u00f3rmulas m\u00e1gicas, no hay varitas m\u00e1gicas. La sanaci\u00f3n es manifestaci\u00f3n del poder de la fe. Para Jes\u00fas la fe es una fuerza poderosa, capaz de lograr lo imposible. Pero hay que tener cuidado. Muchas veces pensamos que s\u00f3lo creer es suficiente. La fe es un don recibido en di\u00e1logo con Dios -como lo detalla el sacerdote episcopal y te\u00f3logo prol\u00edfico William Countryman-, pero la palabra griega que usa el evangelio es -pistis- que tambi\u00e9n significa confianza. Confianza es apoyarse con seguridad en alguien o en algo. Jes\u00fas pudo hacer lo que hizo porque confi\u00f3 plenamente en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los milagros no son recompensas por tener fe. El evangelio no dice: \u201cSi crees lo suficiente, habr\u00e1 milagros\u201d. Debemos tener cuidado porque eso puede generar culpa y ese no es el prop\u00f3sito del evangelio. En este pasaje vemos que, a veces, la fe de otros produce la sanaci\u00f3n. La sanaci\u00f3n no es s\u00f3lo individual sino es comunitaria; es el abrazo de un padre, la oraci\u00f3n de los seres queridos, el acompa\u00f1amiento de la comunidad. Pero hay algo necesario de nuestra parte: Necesitamos desear la sanaci\u00f3n. M\u00e1s adelante, en el mismo cap\u00edtulo, dos ciegos claman a Jes\u00fas: \u201cTen misericordia de nosotros\u201d. En otras palabras: \u201cQueremos ser sanados\u201d. Jes\u00fas les pregunta si creen y, al responder que s\u00ed, les dice: \u201cQue se haga conforme a su fe\u201d. Como dice Richard Rohr, un m\u00edstico franciscano: Dios no llega donde no es deseado, no entra donde no es invitado. Dios siempre est\u00e1 presente, pero necesitamos abrir la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 necesitamos sanaci\u00f3n? \u00bfDel enojo, del miedo, del resentimiento o la traici\u00f3n? \u00bfDe la violencia en nuestras comunidades? \u00bfDel sufrimiento en esp\u00edritu, mente o cuerpo? Si estamos sufriendo \u00bfDeseamos ser sanados? \u00bfDeseamos estar completos? Confiemos en que la sanaci\u00f3n es posible para nosotros, nuestros seres queridos, nuestra comunidad. Dios est\u00e1 esperando ser invitado, que abramos la puerta, que le entreguemos nuestras cargas: \u201cVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n cansados y agobiados, y yo les dar\u00e9 descanso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un capell\u00e1n de hospitales con pacientes terminales dijo alguna vez: \u201cRecuerdo a un paciente, un hombre de profunda fe, con una enfermedad terminal. \u00c9l y su esposa oraban por su sanaci\u00f3n. Meses despu\u00e9s, en las etapas finales de la enfermedad, dijo con total honestidad:&nbsp;&nbsp;he sido sanado, no de mi enfermedad, sino de mi miedo\u201d. S\u00ed, la sanaci\u00f3n llega de maneras que no esperamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiemos en un mundo nuevo de posibilidades. Confiemos en que cosas buenas pueden suceder, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra imaginaci\u00f3n. Si abrimos la puerta a Dios, si lo deseamos, si lo queremos, la sanaci\u00f3n llegar\u00e1. Entonces Jes\u00fas podr\u00e1 decirnos: Tu fe, tu confianza, tu deseo de estar bien, te han sanado. \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Alfredo Feregrino<\/em><\/strong><em>&nbsp;es nativo de la Ciudad de M\u00e9xico y obtuvo su Maestr\u00eda en Divinidad en la Escuela de Teolog\u00eda y Ministerio en Seattle University, donde obtuvo tambi\u00e9n el primer Dr. Rod Romney \u201cPreaching Award\u201d. Fue desarrollador de misi\u00f3n en una congregaci\u00f3n biling\u00fce y bicultural en Seattle\/Renton, Washington; fue Rector Asociado en All Saints Church en Pasadena, California, a cargo del desarrollo congregacional; y ahora es Sacerdote a Cargo en St. Luke\u2019s\u2013San Lucas Episcopal Church en Vancouver, Washington.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-e80d670d-a31a-49e3-992c-2849c793be51\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.docx\">Word &#8211; Propio 5A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e80d670d-a31a-49e3-992c-2849c793be51\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-ed1d6098-8fd5-488c-98e5-a4bca36b627f\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.pdf\">PDF &#8211; Propio 5A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ed1d6098-8fd5-488c-98e5-a4bca36b627f\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,922],"class_list":["post-346506","sermon","type-sermon","status-publish","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-05a"],"acf":{"drupal_id":"","lectionary_id":false,"sermon_date":"2026-06-07","sermon_other_translation":false,"sermon_language":"","author_id":168994},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR:\u00a0Oseas 5:15\u20136:6; Salmo 50:7\u201315; Romanos 4:13\u201325; San Mateo 9:9\u201313, 18\u201326 Hay una rima muy conocida en Latinoam\u00e9rica que se nos dec\u00eda cuando nos lastim\u00e1bamos o est\u00e1bamos enfermos: \u201cSana, sana colita de rana, si no sanas hoy sanar\u00e1s ma\u00f1ana\u201d. Muchas de nuestras madres pon\u00edan su mano sobre nosotros y nos dec\u00edan que todo iba a estar [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-05-28T19:36:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/\",\"name\":\"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png\",\"datePublished\":\"2026-05-28T19:36:56+00:00\",\"dateModified\":\"2026-05-28T19:36:58+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026","og_description":"LCR:\u00a0Oseas 5:15\u20136:6; Salmo 50:7\u201315; Romanos 4:13\u201325; San Mateo 9:9\u201313, 18\u201326 Hay una rima muy conocida en Latinoam\u00e9rica que se nos dec\u00eda cuando nos lastim\u00e1bamos o est\u00e1bamos enfermos: \u201cSana, sana colita de rana, si no sanas hoy sanar\u00e1s ma\u00f1ana\u201d. Muchas de nuestras madres pon\u00edan su mano sobre nosotros y nos dec\u00edan que todo iba a estar [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2026-05-28T19:36:58+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/","name":"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png","datePublished":"2026-05-28T19:36:56+00:00","dateModified":"2026-05-28T19:36:58+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Propio-5A-sermon-1024x576.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-5-a-7-de-junio-de-2026\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 5 (A)\u00a0\u2013 7 de junio de 2026"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":914,"label":"Pentecost\u00e9s A"},{"value":922,"label":"Propio 05a"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"menu":false,"hero":false,"callout-image":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Scott Rands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"LCR:\u00a0Oseas 5:15\u20136:6; Salmo 50:7\u201315; Romanos 4:13\u201325; San Mateo 9:9\u201313, 18\u201326 Hay una rima muy conocida en Latinoam\u00e9rica que se nos dec\u00eda cuando nos lastim\u00e1bamos o est\u00e1bamos enfermos: \u201cSana, sana colita de rana, si no sanas hoy sanar\u00e1s ma\u00f1ana\u201d. Muchas de nuestras madres pon\u00edan su mano sobre nosotros y nos dec\u00edan que todo iba a estar&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/346506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=346506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}