{"id":346585,"date":"2026-06-03T10:55:12","date_gmt":"2026-06-03T14:55:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=346585"},"modified":"2026-06-03T11:08:28","modified_gmt":"2026-06-03T15:08:28","slug":"propio-8-a-28-de-junio-de-2026","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-8-a-28-de-junio-de-2026\/","title":{"rendered":"Propio 8 (A)\u00a0\u2013 28 de junio de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LCR:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-8a\/\">Jerem\u00edas 28:5\u20139; Salmo 89:1\u20134, 15\u201318; Romanos 6:12\u201323; San Mateo 10:40\u201342<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cada creyente es presencia viva de Jes\u00fas en el mundo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios nos ense\u00f1a que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y esto significa que, a trav\u00e9s de la comunidad de creyentes, Jes\u00fas permanece presente en el mundo y que act\u00faa por medio de nosotros dispensando su amor y misericordia. \u00c9sta no es una responsabilidad menor; asumir el Bautismo en su dimensi\u00f3n prof\u00e9tica nos compromete a ser testigos del Evangelio de la justicia y la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Obedecer el mandato de ir por todo el mundo y predicar la verdad, aun cuando ese mensaje no sea agradable a los o\u00eddos de muchos, es altamente retador, ya que seguramente encontraremos resistencia e incluso aversi\u00f3n de aquellos para quienes el mensaje del amor es disonante con las realidades por las que atraviesa la humanidad en cada \u00e9poca de su historia. El mensaje de Jes\u00fas es de esperanza y consuelo para todos; sin embargo, durante muchos siglos, hemos escuchado discursos de castigo y temor que han causado en muchas personas rechazo a las palabras del Evangelio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-346586\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon-480x270.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La Palabra de Dios, para este quinto domingo de Pentecost\u00e9s, nos invita a revisar la manera como intentamos llevar a las personas que nos rodean al conocimiento de Dios y a la participaci\u00f3n en su Cuerpo vivo, que es su Iglesia. Es urgente que recuperemos en nuestras predicaciones y en conversaciones el mensaje del amor, alejando todas aquellas expresiones o actitudes que puedan distorsionar la verdad del Evangelio, que es la buena noticia de un Dios que se hizo uno de nosotros para salvarnos de la esclavitud del pecado y darnos una nueva vida en santidad, alegr\u00eda y prosperidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos sido bendecidos a trav\u00e9s de la gracia santificante y elegidos para una vida santa y feliz. Nos recuerda el ap\u00f3stol Pablo, en la carta a los Romanos, que hemos vuelto a la vida; ya no pensamos ni actuamos conforme a la ley del pecado; nuestra humanidad restaurada no es compatible con estructuras de injusticia, rencor, discriminaci\u00f3n o violencia, porque en Cristo hemos sido resucitados y en el Esp\u00edritu Santo hemos sido santificados para que nuestra vida entera est\u00e9 al servicio de todo lo bueno. El prop\u00f3sito m\u00e1s importante de la Iglesia es ser presencia viva de Jes\u00fas en el mundo, anunciando el mensaje del amor y denunciando todo aquello que envilece al ser humano y a la creaci\u00f3n en general. Somos anunciadores de esperanza y constructores de paz, y as\u00ed deben percibirnos todas las personas con las que tengamos contacto. S\u00f3lo haciendo realidad el mensaje de la vida nos convertiremos en la prueba fehaciente de que somos enviados por el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje de muerte, venganza, sufrimiento y desgracia no tiene cabida en el anuncio del evangelio del amor. El profeta Jerem\u00edas nos recuerda que los antiguos profetas anunciaron guerra, calamidad y peste con el prop\u00f3sito de mostrar al pueblo las consecuencias de su pecado y del abandono de los mandatos de Dios; sin embargo, a trav\u00e9s de Jes\u00fas, Dios mismo nos anuncia paz y prosperidad, esperanza y consuelo para un mundo amenazado por el miedo, la violencia, la injusticia y la opresi\u00f3n. \u00c9ste es el tiempo de la gracia, la libertad y la bendici\u00f3n, y la Iglesia de nuestros d\u00edas canta alegremente con el salmista: \u201cTu amor, oh Se\u00f1or, cantar\u00e9 perpetuamente; de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n anunciar\u00e1 mi boca tu fidelidad; porque seguro estoy de que tu amor es para siempre; en los cielos has afirmado tu fidelidad.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia camina alentada y fortalecida por el poder del Esp\u00edritu Santo. Vamos por el mundo siendo testigos y anunciadores de una forma de vivir fundamentada en siglos de esfuerzos y el sacrificio de millones de hombres y mujeres que han entregado sus vidas, y que contin\u00faan entreg\u00e1ndolas, al servicio de la Buena Noticia. Como nos recuerda la colecta para este d\u00eda, estamos unidos a los ap\u00f3stoles y profetas, aferrados a la piedra angular, que es Cristo mismo, y con ellos vamos construyendo un templo santo, aceptable y agradable a Dios, donde hombres y mujeres de todos los tiempos, razas, tradiciones y culturas, libres de prejuicios y llenos de amor, se re\u00fanen en torno a la esperanza para conducir su existencia hacia la meta final, que es la vida eterna en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que, en muchas ocasiones, la tarea es inmensamente demandante. El des\u00e1nimo puede apoderarse de nosotros cuando no vemos los resultados esperados. Nos comprometemos con un proyecto de evangelizaci\u00f3n, planeamos actividades en nuestras congregaciones, nos preparamos para dar respuesta a los retos que nos imponen los cuestionamientos del mundo actual, ponemos a disposici\u00f3n de la Iglesia nuestros talentos, conocimientos y recursos intelectuales y materiales, pero parece que nada produce el resultado tan deseado. Entonces empezamos a preguntarnos qu\u00e9 estamos haciendo mal o incluso caemos en el des\u00e1nimo hasta rendirnos. El Evangelio de Mateo nos trae luz sobre este asunto que quiz\u00e1s afecta a muchas iglesias de todas las denominaciones en todo el mundo: \u201cEl que los recibe a ustedes, me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Somos portadores de un mensaje que va m\u00e1s all\u00e1 de nosotros o de nuestras capacidades humanas. Debemos, ante todo, revisar si estamos hablando con las palabras de Jes\u00fas o si estamos tratando de transmitir nuestras propias categor\u00edas, pensamientos y opiniones, o si estamos permitiendo que las frustraciones de nuestra vida, las cargas que llevamos o las heridas que tenemos hablen por nosotros, impidiendo que el mensaje de amor, gracia y salvaci\u00f3n sea transmitido y recibido de manera adecuada. Somos seres humanos llenos de fragilidad y defectos; sin embargo, hemos sido restaurados en Cristo y somos nuevas criaturas. Hemos sido capacitados por la fuerza del Esp\u00edritu Santo para transmitir la Palabra de Dios. Nuestro deber es siempre pedir que la luz de ese Esp\u00edritu nos d\u00e9 la apertura suficiente para permitirle hablar a trav\u00e9s de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos transmitir la verdad del Evangelio y traer esperanza a la vida de las personas que nos escuchan, debemos abrir nuestra mente y coraz\u00f3n al influjo del Esp\u00edritu Santo de modo que, seg\u00fan la promesa de Jes\u00fas, hable por nosotros: \u201cPero cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o c\u00f3mo han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dar\u00e1 las palabras. Pues no ser\u00e1n ustedes quienes hablen, sino que el Esp\u00edritu de su Padre hablar\u00e1 por ustedes\u201d. Es nuestra obligaci\u00f3n conocer la Palabra del Se\u00f1or y buscar la forma adecuada de transmitirla en nuestro tiempo, evitando caer en interpretaciones que puedan causar da\u00f1o o rechazo al mensaje del Evangelio, atendiendo a las palabras de Jes\u00fas: \u201cA cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le valdr\u00eda que lo hundieran en lo profundo del mar con una gran piedra de molino atada al cuello\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La promesa de Jes\u00fas es que no quedaremos defraudados. Nuestro deber es ser constantes, perseverantes, comprometidos y entusiastas para traer a Cristo a todos aquellos por quienes dio la vida. Avancemos, pues, llenos de confianza en el Dios que nos acompa\u00f1a y anima.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Rvdo. Ricardo Antonio Betancur Ortiz<\/em><\/strong><em>, es Abogado de profesi\u00f3n y Presb\u00edtero en la Di\u00f3cesis de Colombia, ha practicado la docencia en temas de anglicanismo y estudio del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan en el Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de la Di\u00f3cesis; actualmente desempe\u00f1a su ministerio como cl\u00e9rigo asociado a la Catedral de San Pablo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-b64f1668-9277-42fa-9500-f7993372a44d\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon.docx\">Word &#8211; Propio 8A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-b64f1668-9277-42fa-9500-f7993372a44d\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-eb32165e-248a-40b6-85e6-24fb983e17d9\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-8-sermon.pdf\">PDF &#8211; 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