{"id":948522,"date":"2026-06-16T14:08:15","date_gmt":"2026-06-16T18:08:15","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=948522"},"modified":"2026-07-09T10:54:59","modified_gmt":"2026-07-09T14:54:59","slug":"propio-10-a-12-de-julio-de-2026","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/propio-10-a-12-de-julio-de-2026\/","title":{"rendered":"Propio 10 (A)\u00a0\u2013 12 de julio de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR:\u00a0Isa\u00edas 55:10\u201313; Salmo 65 o 65:9\u201314 LOC; Romanos 8:1\u201311; San Mateo 13:1\u20139,18\u201323.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar de qu\u00e9 manera acogemos y nos impacta la palabra que Dios dirige a su pueblo. Ya en nuestra vida de fe hemos aprendido que es necesario escuchar, meditar y poner en pr\u00e1ctica la palabra de Dios. Los Padres de la iglesia invitaban a seguir rigurosamente cuatro momentos de este dejarse interpelar por la palabra: la lectura (lectio) de los textos b\u00edblicos en voz alta para entender su sentido; la meditaci\u00f3n (meditatio) o el rumiar los textos, repiti\u00e9ndolos en voz alta mientras se hacen las tareas diarias para extraer sus nutrientes; la oraci\u00f3n (oratio) que es la experiencia de hablar con Dios a trav\u00e9s de los textos b\u00edblicos; y la contemplaci\u00f3n (contemplatio), que significa descansar en el silencio, dejando que la idea del texto transforme nuestros coraz\u00f3n y pensamientos. Sigamos profundizando estas ense\u00f1anzas a trav\u00e9s de los textos de la liturgia de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera lectura el profeta Isa\u00edas compara la palabra de Dios con la lluvia que desciende de los cielos y riega la tierra para hacerla florecer, dar frutos y semillas al sembrador y pan al que tiene que comer. Del mismo modo, dice el profeta, la palabra vivificante que sale de la boca de Dios, no vuelve a \u00c9l vac\u00eda, sino que es productiva, es hacedora y creadora de bien, pues siempre cumple su voluntad de transformar la vida y llevar paz, gozo y plenitud. Se trata de una promesa del Reino de Dios que afirma la eficacia de su palabra. La palabra de Dios es eficaz porque no se trata de un discurso vac\u00edo ni enga\u00f1oso, sino de una palabra que crea, produce vida, comunica con plenitud y cumple su prop\u00f3sito en nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-10A-sermon-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-346853\" style=\"width:512px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo se profundiza esta idea en el evangelio? Recordemos que Jes\u00fas, como un gran pedagogo, utiliza las par\u00e1bolas para comunicar de manera sencilla los misterios del Reino de Dios a quienes le escuchan. La par\u00e1bola del sembrador es una de las m\u00e1s conocidas de los evangelios y trasmite, con im\u00e1genes de la vida cotidiana del pueblo jud\u00edo, lo que el Maestro quiere decir a sus disc\u00edpulos y, por extensi\u00f3n, a nosotros y nosotras hoy. Conocemos esas im\u00e1genes que aparecen en muchas de sus ense\u00f1anzas: la oveja, el pastor, el vi\u00f1edo, la higuera est\u00e9ril, un samaritano bueno, un hombre rico, un hijo que regresa a la familia. En esta ocasi\u00f3n Jes\u00fas utiliza los ejemplos de un agricultor, las semillas, la tierra, las aves, las piedras, los espinos, para llamarnos la atenci\u00f3n sobre la manera como nosotros recibimos la palabra de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las y los campesinos conocen bien los riesgos de la agricultura, pues muchas veces se siembra y no se dan las condiciones propicias para que brote el verdor y se puedan cosechar los frutos. Sembrar demanda una gran cuota de paciencia y perseverancia. En la par\u00e1bola del sembrador, Jes\u00fas habla de un campesino que sale a sembrar llevando en la cintura o cruzado al hombro, su zurr\u00f3n, morral o talega que contiene las preciosas semillas que ha guardado de la cosecha anterior. Al esparcirlas, puede suceder que una parte de las semillas caiga fuera del surco, en el camino donde las aves las picotean; otras semillas caen en los pedregales y no logran profundizar sus ra\u00edces; algunas caen entre las zarzas y espinos que ahogan a las peque\u00f1as pl\u00e1ntulas. Finalmente, una parte cae en la tierra buena y logra dar una buena cosecha: unas espigas dan treinta granos por semilla, otras sesenta y hasta cien granos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El propio Jes\u00fas, en la segunda parte del texto, explica la par\u00e1bola. Dice el Maestro que hay personas que por m\u00e1s que escuchan la palabra no la entienden, no son capaces de abrir su coraz\u00f3n al mensaje de vida nueva en Dios; son como aquellas semillas en el camino que se pierden, pues tienen su mente entorpecida, sus o\u00eddos tapados y sus ojos cerrados de tal manera que no dejan que la buena noticia del Reino permee sus vidas. Otro grupo de personas escuchan el mensaje y lo reciben con alegr\u00eda, pero no cultivan y no logran echar ra\u00edces en la vida cristiana; entonces son como las semillas ca\u00eddas entre las piedras, que cuando vienen las falsas doctrinas, las dudas, pruebas o persecuciones no se mantienen en la fe aut\u00e9ntica. Un tercer grupo es representado por las semillas sembradas entre los espinos y zaras: son creyentes que oyen y aceptan el mensaje, pero los \u201cnegocios\u201d de esta vida y el amor por el dinero han ocupado el centro de su existencia y no tienen tiempo para vivir coherentemente con la ense\u00f1anza de la palabra. Tampoco ellos logran dar frutos de salvaci\u00f3n y vida plena. A\u00fan hay un remanente que representa a los que escuchan y acogen profundamente la semilla de la palabra, la cuidan y cultivan para que eche ra\u00edces y produzca frutos abundantes. A quienes han conocido el evangelio del amor y la misericordia de Dios, el Se\u00f1or los llama dichosos, bienaventurados, felices, pues han escuchado su palabra y visto sus obras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta obligada tras escuchar este mensaje es, \u00bfen cu\u00e1l grupo nos encontramos cada uno de nosotros?, \u00bfes nuestra fe tan leve como una capa vegetal superficial?, \u00bfvivimos la vida cristiana sin suficiente profundidad, sin ra\u00edces?, \u00bfcu\u00e1les son las piedras y espinos que debemos quitar para poder crecer espiritualmente?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hagamos en este d\u00eda un examen de conciencia sobre la forma en que acogemos la palabra de Dios, esas ense\u00f1anzas y valores aut\u00e9nticamente cristianos en nuestras vidas. Reflexionemos sobre qu\u00e9 tanto influyen en nosotros y nosotras esos prejuicios y actitudes machistas, racistas, hom\u00f3fobas y discriminatorias, que como piedras no permiten que la palabra de Dios eche ra\u00edces profundas en nosotros. Que tanto los espinos y zarzas de la vanidad, las apariencias, la seducci\u00f3n por el dinero y el tener m\u00e1s, terminan siendo el centro de nuestras vidas, desplazando el principio evang\u00e9lico de vivir en entrega amorosa al pr\u00f3jimo. Quiz\u00e1 solemos venir a la misa dominical, pero no cultivamos el encuentro con Dios a trav\u00e9s de la lectura y el estudio de la palabra, la devoci\u00f3n diaria, la solidaridad con los dem\u00e1s, especialmente los m\u00e1s necesitados, y el cuidado de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Busquemos, como nos recuerda el Ap\u00f3stol Pablo, preocuparnos por las cosas del Esp\u00edritu, pues esto lleva a la vida y a la paz. Confiemos en la promesa de que, si verdaderamente Cristo vive en nosotros, Dios nos har\u00e1 justos. Pidamos a Jes\u00fas, el sembrador divino, que con paciencia y perseverancia nos ayude a discernir nuestro caminar en la fe y a comprometernos con su palabra, de manera que nos veamos libres de todo aquello que nos impide que crezca nuestra comprensi\u00f3n de la palabra, nuestra fe, esperanza y amor. Que as\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La Rvda. Loida Sardi\u00f1as Iglesias<\/em><\/strong><em>&nbsp;es Presb\u00edtera de la Iglesia Episcopal Anglicana, Di\u00f3cesis de Colombia, donde ejerce su ministerio como cl\u00e9riga adjunta a la Misi\u00f3n San Benito de Nursia, en Bogot\u00e1. Es doctora en Teolog\u00eda por la Universidad de Hamburgo y profesora de la Facultad de Teolog\u00eda de la Pontificia Universidad Javeriana en Colombia. Sus \u00e1reas de inter\u00e9s son la Teolog\u00eda Sistem\u00e1tica, el Ecumenismo y el Di\u00e1logo Interreligioso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-176d76b7-9b08-4ad8-91ad-64759f4c2146\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-10A-sermon.docx\">Word &#8211; Propio 10A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-10A-sermon.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-176d76b7-9b08-4ad8-91ad-64759f4c2146\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-88a19f51-e6d6-4eb4-97cf-c17a469095ae\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-10A-sermon.pdf\">PDF &#8211; Propio 10A serm\u00f3n<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Propio-10A-sermon.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-88a19f51-e6d6-4eb4-97cf-c17a469095ae\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR:\u00a0Isa\u00edas 55:10\u201313; Salmo 65 o 65:9\u201314 LOC; Romanos 8:1\u201311; San Mateo 13:1\u20139,18\u201323. 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