Comunidad intencional de jóvenes adultos

¿Qué hay en un nombre? Hemos estado trabajando en esto durante algún tiempo (¡redoble de tambores por favor!), pero ¡estamos muy contentos de compartir nuestro nombre! Aquí, el escuchar es parte importante de nuestra vida, y queríamos tomar tiempo para conocer a nuestros vecinos y formar primero nuestra visión. Wopila (Woah-Pee-Lah) significa "gracias", pero de una clase especial. Nuestros ancianos explican que significa "gracias desde el corazón", una especie de profundo agradecimiento por un regalo que le toca a uno profundamente. También se puede utilizar para ofrecer un profundo agradecimiento a Dios.

Para nosotros, Wopila es muy apropiado por nuestra gratitud a Dios y a nuestros vecinos Lakota por su hospitalidad. Es un privilegio profundo poder vivir y servir aquí, en su tierra sagrada. También estamos agradecidos a todos los socios cercanos y lejanos de las iglesias y agencias sin fines de lucro, y al sínodo de ELCA y a la Diócesis Episcopal de Dakota del Sur por su apoyo a nuestro nuevo y creciente trabajo en este lugar. También hemos estado utilizando esta palabra con nuestros niños, en el programa GLORIA para decir "Wopila Jesús". Nosotros celebramos nuestro nuevo nombre con el más sincero agradecimiento a todos nuestros parientes cercanos y lejanos. Wopila Mitakuye Oyasin!

¡Una casa, muchos sombreros! Nuestro programa pasó su primer año centrados en escuchar atentamente y en establecer relaciones. Nos animaron a que no nos apresuráramos a adoptar el modelo exacto de las ya estructuradas "prácticas de la iglesia", y dejáramos espacio para imaginar nuevas formas de ministerio en este lugar único. Este segundo año, sin embargo, llegamos a discernir ciertas funciones adecuadas a nuestro trabajo y discernimiento. Estas funciones no están destinadas a limitar lo que miembros futuros podrían hacer, sino a ayudar a imaginar cómo podría existir una casa con diversos dones y pasiones e impactar positivamente a la comunidad. Los tres miembros regresarán el próximo año, y profundizarán estas direcciones.

Artista en residencia (Anna Robinson)

Anna llegó por primera vez a la comunidad en septiembre y ahora ha asumido la posición de artista en residencia. La mayor parte de su tiempo lo dedica a trabajar en la composición musical y escritura de canciones, así como en hacer las horas de servicio relacionadas con el arte en la comunidad. En este momento ella pasa tiempo en la estación de radio católica KINI 96.1 FM haciendo comerciales y anuncios de servicio público (PSAs). Usted puede encontrar su trabajo en su sitio web en www.arobinsonmusic.com.

Futuros artistas en residencia pueden compartir diferentes dones y pasiones, pero tendrían un lugar para desarrollar su oficio mientras benefician a la comunidad del capullo de rosa (Rosebud) de forma creativa.

Hospitalidad y trabajo de jóvenes (Taylor Andrade)

Taylor ha gravitado en trabajar en dos áreas diferentes, lo que nos ayuda a pensar en dos papeles posibles. Mientras que todos estamos llamados a la hospitalidad por nuestra Regla, Taylor tiene una pasión especial por conectarse y orientar a grupos de  misioneros y visitantes. Ella es una presencia acogedora,  manejando asuntos prácticos de bienvenida y haciéndose disponible para preguntas y la conversación sobre la vida de aquí. Consejera ya veterana del campamento en Thunderhead Episcopal Center, Taylor también tiene una pasión para conectar nuestro programa semanal GLORIA con oportunidades especiales de campamento de verano. Ha realizado un gran trabajo de tutoría y de animación a  jóvenes a que tomen decisiones positivas para su futuro. El año pasado, ella también trabajó, a tiempo parcial, en el Club de Niños y Niñas en Misión, proporcionando un ambiente seguro y positivo para un gran número de niños. Taylor es muy buena para manjar juegos, liderando las discusiones y creando confianza, donde hay niños.

Educador en residencia (Kieran Conroy)

En su segundo año, Kieran ha pasado de ser el primer miembro sin estipendio de la comunidad,  a empezar a trabajar a tiempo completo con el cercano programa de Educación Excepcional de las Escuelas Medias del Condado Todd. Nuestra casa, situada al borde de la vivienda para maestro de Misión/Teach For America, ha sido durante mucho tiempo un lugar de acogida e interacción con los maestros que empiezan, pero un educador en residencia en nuestro programa es alguien que puede tender un puente entre el ministerio y el aprendizaje de una manera singular. Pueden estar trabajando para obtener certificaciones, pero la educación es una dirección clara que están discerniendo de varias maneras. Kieran ayudó a construir líneas de comunicación entre las escuelas y nuestro ministerio de jóvenes GLORIA, continuó estableciendo contactos en la universidad Sinte  Gleska, y también maneja un programa Club Scouts después de la escuela y se ofreció como voluntario en el Centro de Jóvenes Buffalo Jump en Misión. Kieran también sigue, de vez en cuando, acomodando y liderando un estudio bíblico para maestros en varios hogares.

¿Qué están haciendo todos, este verano?

Taylor está sirviendo en junio en el Centro Episcopal Thunderhead, un campo en Black Hills  sirviendo a jóvenes de reservaciones y comunidades en todo Dakota del Sur.

Kieran y Anna siguen diversos programas de voluntariado, de apoyo al equipo de  misión y de la comunidad.

Se sigue ayudando a la  Rev. Lauren, nuestra sacerdote, con la hospitalidad de los grupos de verano, creando relaciones entre los jóvenes y el voluntariado en distintos sitios.

Seguimos la semanales House Nights, incluyendo eventos espirituales y creativos, así como la exploración de algunos servicios públicos especiales para que la comunidad se una a nuestra oración.

¡Tenemos nuestro primer seminarista invitado!

A finales de mayo, la comunidad de jóvenes adultos tuvo el gran placer de dar la bienvenida a una seminarista en la casa durante dos meses. Nancee Cekuta viajó en coche desde Tennessee, donde ella va a la escuela para obtener una Maestría en Teología en la Facultad de Teología, Sewanee: la Universidad del Sur. Esta es su primera vez en Dakota del Sur. Nancee por primera vez quiso ser sacerdote cuando tenía diez años y vivía al lado de un convento y una casa para sacerdotes. Ahora sale a la reserva Rosebud para discernir mejor su ordinación y los ministerios nativos americanos, algo que ella siempre ha encontrado importante. Después de graduarse del seminario espera lograr una capellanía de hospicio, o una parroquia, o ser sacerdote misionero. Hasta ahora lo favorito de Nancee sobre su experiencia en la reserva ha sido la imprevisibilidad, como el rescate de un recién nacido potro que se salió de la valla. Como ella dice, "eso es algo que no te enseñan en el seminario".

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