A Reflection from Presiding Bishop Michael Curry: It may be that we cannot solve everything, and we cannot do everything. But we can do something, no matter what.

“It may be that we cannot solve everything, and we cannot do everything. But we can do something, no matter what,” Episcopal Church Presiding Bishop and Primate Michael B. Curry offers in a reflection.

The Presiding Bishop’s reflection follows:

Whether it is the pain of the events of August 12 in Charlottesville, or Hurricane Harvey, or Hurricane Irma, or wildfires in the West, or an earthquake in Mexico, there’s been a lot of pain, a lot of suffering and hardship. In times like these, it’s easy to grow weary. It’s easy to be tired.  And it’s easy to be downcast, and to give up. What can I do? 

There’s a passage in the Book of Hebrews, in the Tenth Chapter, which says this:

Recall those earlier days when, after you had been enlightened, you endured a hard struggle with sufferings, sometimes being publicly exposed to abuse and sometimes persecution, and sometimes just being partners with those who were so treated. For you had compassion . . . so do not abandon your confidence; it brings great reward. For you need endurance, so that when you have done the will of God, you may receive what was promised.

It may be that we cannot solve everything, and we cannot do everything. But we can do something, no matter what. We can pray. We can give. If possible, we can sign up and go to work. We can pray for those who have been affected by Hurricane Harvey and Irma. The areas that have been affected as we pray include the Dioceses of Texas and West Texas, Western Louisiana and parts of Louisiana. We can pray for all of those who have been affected by Hurricane Irma. Episcopal dioceses that have been affected include the Virgin Islands, the Dominican Republic and Haiti, Southeast Florida and Southwest Florida and Central Florida and Florida and parts of Georgia and Central Gulf Coast. We can pray for all of the peoples in these areas. We can pray.

And we can give. We can give to the Hurricane Fund of Episcopal Relief & Development, for our donations actually help, they help in strategic ways. They really make a difference. If possible, we can sign up. We can sign up to volunteer through Episcopal Relief & Development, again, all on their web site, we can sign up, and when there are volunteer opportunities, we can know about those and possibly participate.

We can’t do everything, but we can do something. We can pray. We can give. We can go to work. The one thing we cannot do, is to quit. The truth is, we don’t do it alone. Jesus in the Great Commission, said after calling His disciples to go and make disciples of all nations, He ended that Commission by saying, “And remember, I am with you always.” 

In the Presiding Bishop’s Office, there is a crucifix that has Jesus sacrificing His life for the cause of love on the cross. It’s a different kind of crucifix. On this one, the artist has sculpted Jesus on the cross, dying as an act of love, but even more than that, holding someone, someone deeply in need, that this Jesus who sacrifices and gives His life, gives His life for us, and for all who are in need. That’s the Lord we follow who has been raised from the dead. And we are not alone. 

God love you. God bless you. And may God hold us all in the hollow of those Almighty hands.  Amen.

The Most Rev. Michael B. Curry

Presiding Bishop and Primate

The Episcopal Church

Reflexión del Obispo Presidente Michael Curry: Quizás no podamos solucionarlo todo, ni podamos hacerlo todo. Pero, pase lo que pase, algo podemos hacer.

September 12, 2017

“Quizás no podamos solucionarlo todo, ni podamos hacerlo todo. Pero, pase lo que pase, algo podemos hacer”. Reflexión que nos ofrece Michael B. Curry, Obispo Presidente y Primado de la Iglesia Episcopal.

A continuación compartimos la reflexión del Obispo Presidente:

Sea el dolor causado por los acontecimientos del 12 de agosto en Charlottesville… o por el Huracán Harvey. O sea el Huracán Irma, o los incendios forestales en el oeste del país… o el terremoto en México. Ha habido mucho dolor, mucho sufrimiento y muchas dificultades. En momentos como éstos, es fácil sentirse agobiado. Es fácil sentirse agotado. Y es fácil sentirse abatido y darse por vencido. ¿Qué puedo hacer?

Hay un pasaje en la Carta a los Hebreos, en el décimo capítulo, que dice:

Recuerden los primeros tiempos, poco después de haber sido iluminados, en que tuvieron que soportar un duro y doloroso combate. A veces fueron expuestos públicamente a humillaciones y a veces, a persecución. Y a veces tuvieron que participar del sufrimiento de otros que fueron tratados de esta manera. Porque ustedes tuvieron compasión… por eso no pierdan ahora su resolución, que tendrá una recompensa grande. Es necesario que sean constantes en hacer la voluntad de Dios, para que consigan su promesa.

Quizá no podamos solucionarlo todo, ni podamos hacerlo todo. Pero, pase lo que pase, algo podemos hacer. Podemos orar. Podemos aportar. Incluso, podemos inscribirnos para ir a trabajar. Podemos orar por quienes han sido afectados por los huracanes Harvey e Irma. Cuando oremos, incluyamos a las diócesis de Texas y de la región Occidental de Texas, la diócesis Occidental de Louisiana y oremos por las secciones de Louisiana que se han visto afectadas. Podemos orar por todos quienes se han visto afectados por el huracán Irma. Las diócesis episcopales que han sido afectadas son las Islas Vírgenes, República Dominicana y Haití, el sudeste, centro y sudoeste de la Florida, partes de Georgia y la costa del Golfo Central. Podemos orar por todos los habitantes de estas áreas. Podemos orar.

Y podemos aportar. Podemos aportar al Fondo de Huracanes de la Agencia Episcopal de Socorro y Desarrollo. Nuestras donaciones se convierten en ayuda real, en ayuda estratégica. Y en realidad representan una diferencia. Y quizás, podemos inscribirnos para trabajar. Podemos inscribirnos para trabajar de forma voluntaria a través de la Agencia Episcopal de Socorro y Desarrollo. Y repito que todo está en la página en Internet, podemos inscribirnos y así darnos cuenta cuando se presenten oportunidades para hacer trabajo voluntario, y quizás podamos participar.

No podemos hacer todo, pero algo podemos hacer. Podemos orar. Podemos aportar. Podemos ir a trabajar. Lo único que no podemos hacer es renunciar. La verdad es que semejante labor no la podemos hacer solos. Jesús en la gran Comisión, después de llamar a sus discípulos y pedirles que fueran a hacer discípulos de todas las Naciones, concluyó la Comisión diciendo “Y recuerden que yo estoy con vosotros siempre”.

En la Oficina del Obispo Presidente hay un crucifijo que presensenta a Jesús sacrificando Su vida por la causa del amor en la Cruz. Es un crucifijo diferente. En este crucifijo, el artista esculpió a Jesús muriendo en la Cruz, donde la muerte representa un acto de amor, pero aún más que eso, Jesús está sosteniendo a alguien, a otra persona que tiene una profunda necesidad. Es un Jesús que se sacrifica y da Su vida, da Su vida por nosotros y por todos los que están en necesidad. Ése es el Señor al que seguimos, que resucitó de entre los muertos. Y no estamos solos.

Dios los ama. Dios los bendice. Y que Dios nos proteja a todos con sus manos Todopoderosas. Amén.

Reverendísimo Michael B. Curry

Obispo Presidente y Primado

La Iglesia Episcopal

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