Calendario Litúrgico

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Cuarto Domingo de Adviento

La Colecta:

Límpianos la conciencia, Dios poderoso, sé nuestro diario visitante, y prepáranos para que tu Hijo, en su venida, halle en nosotros una morada digna de él; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios ahora y siempre. Amén.

El Antiguo Testamento: 2 Samuel 7:1-11, 16

1 Cuando el rey David estuvo ya instalado en su palacio, y el Señor le había concedido la paz con todos sus enemigos de alrededor, 2 le dijo a Natán, el profeta: —Como puedes ver, yo habito en un palacio de cedro, mientras que el arca de Dios habita bajo simples cortinas. 

3 Y Natán le contestó: —Pues haz todo lo que te has propuesto, porque cuentas con el apoyo del Señor. 

4 Pero aquella misma noche, el Señor se dirigió a Natán y le dijo: 5 «Ve y habla con mi siervo David, y comunícale que yo, el Señor, he dicho: “No serás tú quien me construya un templo para que habite en él. 6 Desde el día en que saqué de Egipto a los israelitas, hasta el presente, nunca he habitado en templos, sino que he andado en simples tiendas de campaña. 7 En todo el tiempo que anduve con ellos, jamás le pedí a ninguno de sus caudillos, a quienes puse para que gobernaran a mi pueblo Israel, que me construyera un templo de madera de cedro.” 8 Por lo tanto, dile a mi siervo David que yo, el Señor todopoderoso, le digo: “Yo te saqué del redil, y te quité de andar tras el rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel; 9 te he acompañado por dondequiera que has ido, he acabado con todos los enemigos que se te enfrentaron, y te he dado gran fama, como la que tienen los hombres importantes de este mundo. 10 Además he preparado un lugar para mi pueblo Israel, y allí los he instalado para que vivan en un sitio propio, donde nadie los moleste ni los malhechores los opriman como al principio, 11 cuando puse caudillos que gobernaran a mi pueblo Israel. Yo haré que te veas libre de todos tus enemigos. Y te hago saber que te daré descendientes. […] 16 Tu dinastía y tu reino estarán para siempre seguros bajo mi protección, y también tu trono quedará establecido para siempre.”»

Salmo: Cántico 15 o Salmo 89:1–4, 19–26

Mi alma proclama la grandeza del Señor;
mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador *
       que ha notado la humillación de su sierva.
Desde hoy, todas las generaciones me llamarán bendita: *
       Dios Poderoso me ha hecho grandes obras
       y su nombre es santo.
Su misericordia alcanza a sus fieles *
       generación tras generación.
Desplegó la fuerza de su brazo *
       y dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de sus tronos*
       y levantó a la gente humilde.
Colmó de bienes al hambriento *
       y a los ricos despidió sin nada.
Ayudó a su siervo, el pueblo de Israel, *
       porque recuerda la misericordia prometida
a quienes vivieron antes que nosotros, *
       a Abrahán y a su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo; *
       como era en el principio, ahora y siempre
       por los siglos de los siglos. Amén.

o

1 Cantaré por siempre la bondad de Dios; *
       tu fidelidad anunciaré a generaciones.
2 ¡Qué firme permanece tu amor! *
       En el cielo fijaste tu verdad.
3 «Un convenio sellé con mi escogido; *
       a mi siervo David se lo juré, diciendo:
4 “Estableceré tu descendencia para siempre *
       y afirmare tu trono, por todos los siglos”.»
19 En una visión dijiste a tus fieles: *
       «Coroné a un valiente
       y enaltecí al que escogí del pueblo.
20 Encontré a David, mi siervo, *
       y lo ungí con óleo santo.
21 Mi mano firme lo sostendrá *
       y mi brazo lo fortalecerá.
22 No lo humillarán los enemigos *
       ni el malvado lo quebrantará.
23 Ante él, destrozaré a sus enemigos *
       y heriré a quienes lo aborrecen.
24 Mi lealtad y mi bondad irán con él *
       y en mi nombre se alzará su fuerza.
25 También pondré su mano sobre el mar *
       y sobre los ríos, su diestra.
26 Él me llamará: “Tú eres mi Padre, *
       mi Dios y la roca de mi salvación”.

El Nuevo Testamento: Romanos 16: 25-27

25 Alabemos a Dios, que puede hacerlos a ustedes firmes conforme al evangelio que yo anuncio y la enseñanza acerca de Jesucristo. Esto está de acuerdo con lo que Dios ha revelado de su designio secreto, el cual estuvo oculto desde antes que el mundo existiera, 26 pero ahora se ha dado a conocer por los escritos de los profetas, de acuerdo con el mandato del Dios eterno. Este secreto del plan de Dios se ha dado a conocer a todas las naciones, para que crean y obedezcan. 

27 ¡A Dios, el único y sabio, sea la gloria para siempre por medio de Jesucristo! Amén.   

El Evangelio: Lucas 1:26-38

26 A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, 27 donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. 28 El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo: —¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo. 

29 María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. 30 El ángel le dijo: —María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. 31 Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32 Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David, 33 para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin. 

34 María preguntó al ángel: —¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre? 

35 El ángel le contestó: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. 36 También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses. 37 Para Dios no hay nada imposible. 

38 Entonces María dijo: —Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho. 

Con esto, el ángel se fue. 

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Las lecturas del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y los Evangelios provienen de la Biblia Nueva Versión Estándar Revisada: Edición Anglicana, copyright 1989, 1995, División de Educación Cristiana del Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en los Estados Unidos de América. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

Las Colectas, Salmos y Cánticos son del Libro de Oración Común, 1979.

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