Calendario Litúrgico

This page is available in: English

Vigésimo primer Domingo después de Pentecostés

Propio 24

La Colecta:

Dios poderoso y eterno: en Cristo has revelado tu gloria entre todas las naciones; preserva tus obras misericordiosas para que tu iglesia persevere con fe firme en confesar tu nombre por el mundo entero; por Jesucristo nuestro Señor, que contigo y el Santo Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.

Antiguo Testamento: Éxodo 33:12-23

12 Moisés le dijo al Señor: —Mira, tú me pides que yo dirija a este pueblo, pero no me dices a quién vas a enviar conmigo. También dices que tienes mucha confianza en mí y que me he ganado tu favor. 13 Pues si esto es cierto, hazme saber tus planes, para que yo pueda tener confianza en ti y pueda seguir contando con tu favor. Ten en cuenta que este pueblo es tu pueblo.

14 —Yo mismo te acompañaré y te haré descansar —dijo el Señor.

15 Pero Moisés le respondió: —Si tú mismo no vas a acompañarnos, no nos hagas salir de aquí. 16 Porque si tú no nos acompañas, ¿de qué otra manera podrá saberse que tu pueblo y yo contamos con tu favor? Sólo así tu pueblo y yo podremos distinguirnos de todos los otros pueblos de la tierra.

17 —Esto que has dicho también lo voy a hacer, porque tengo confianza en ti y te has ganado mi favor —le afirmó el Señor.

18 —¡Déjame ver tu gloria! —suplicó Moisés.

19 Pero el Señor contestó: —Voy a hacer pasar toda mi bondad delante de ti, y delante de ti pronunciaré mi nombre. Tendré misericordia de quien yo quiera, y tendré compasión también de quien yo quiera. 20 Pero te aclaro que no podrás ver mi rostro, porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo.

21 Dijo también el Señor: —Mira, aquí junto a mí hay un lugar. Ponte de pie sobre la roca. 22 Cuando pase mi gloria, te pondré en un hueco de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Después quitaré mi mano, y podrás ver mis espaldas; pero mi rostro no debe ser visto.

Salmo: 99

1 Dios reina;
   los pueblos tiemblan;*
       su trono se alza entre querubines;
       y la tierra se estremece.
2 El Señor es grande en Sion; *
       se alza sobre todas las naciones.
3 Proclamen su nombre. *
       ¡Es grande y temible en santidad!
4 «Rey poderoso que amas el derecho,
   has establecido la equidad; *
       ejerces en Jacob la justicia.»
5 ¡Celebren la grandeza del Señor!
   ¡Arrodíllense al estrado de sus pies! *
       ¡Dios es santo!
6 Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes;
   Samuel, entre los que lo invocaban; *
       clamaban al Señor, y él respondía.
7 Desde la columna de nube les hablaba *
       y ellos guardaban las leyes recibidas.
8 «Dios nuestro, tú les respondías; *
       tú les fuiste un Dios de perdón,
       aunque castigabas sus delitos».
9 ¡Celebren la grandeza del Señor! *
       adórenlo en su santo monte,
       porque santo es nuestro Señor Dios.

Antiguo Testamento: Isaías 45:1-7

1 El Señor consagró a Ciro como rey,
lo tomó de la mano
para que dominara las naciones
y desarmara a los reyes.
El Señor hace que delante de Ciro
se abran las puertas de las ciudades
sin que nadie pueda cerrárselas.
Y ahora le dice:
2 «Yo iré delante de ti,
derribaré las alturas,
romperé las puertas de bronce
y haré pedazos las barras de hierro.
3 Yo te entregaré tesoros escondidos,
riquezas guardadas en lugares secretos,
para que sepas que yo soy el Señor,
el Dios de Israel, que te llama por tu nombre.
4 Por consideración a mi siervo Jacob,
al pueblo de Israel, que he elegido,
te he llamado por tu nombre
y te he dado el título de honor que tienes,
sin que tú me conocieras.
5 Yo soy el Señor, no hay otro;
fuera de mí no hay Dios.
Yo te he preparado para la lucha
sin que tú me conocieras,
6 para que sepan todos, de oriente a occidente,
que fuera de mí no hay ningún otro.
Yo soy el Señor, no hay otro.
7 Yo creo la luz y la oscuridad,
produzco el bienestar y la desgracia.
Yo, el Señor, hago todas estas cosas.

Salmo: 96:1-9, (10-13)

1 ¡Canten a Dios un cántico nuevo! *
       ¡Cántele a Dios toda la tierra!
2 ¡Canten y bendigan su nombre! *
       ¡Anuncien cada día su liberación!
3 Proclamen su gloria entre los pueblos, *
       sus maravillas entre las naciones.
4 El Señor es grande y digno de alabanza, *
       más temible que todos los dioses.
5 Pues los dioses de las naciones son solo ídolos, *
       pero Dios es el creador de los cielos.
6 Gloria y majestad son sus heraldos; *
       hay poder y belleza en su santuario.
7 Rindan al Señor, familias de los pueblos, *
        rindan al Señor gloria y poder.
8 Rindan al Señor la gloria de su nombre; *
        traigan ofrendas y entren a sus atrios.
9 Adoren a Dios en la hermosura de la santidad; *
       tiemble ante su presencia la tierra entera.
[10 Digan entre los pueblos: «Dios reina; *
       él estableció el mundo, y no se tambalea;
       y juzga a los pueblos con justicia».
11 Alégrense los cielos y ría la tierra;
   que ruja el mar y sus criaturas; *
       celebren los campos y todo lo que en ellos hay.
12 Canten con gozo todos los árboles del bosque
   ante la venida del Señor, *
       que viene a juzgar la tierra.
13 Dios juzgará al mundo con justicia *
        y a los pueblos con su lealtad.]

Nuevo Testamento: 1 Tesalonicenses 1:1-10

1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la comunidad de los creyentes de la ciudad de Tesalónica, que están unidos a Dios el Padre y al Señor Jesucristo. Que Dios derrame su gracia y su paz sobre ustedes.

2 Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, y los recordamos en nuestras oraciones. 3 Continuamente recordamos qué activa ha sido su fe, qué servicial su amor, y qué fuerte en los sufrimientos su esperanza en nuestro Señor Jesucristo, delante de nuestro Dios y Padre. 4 Hermanos amados por Dios, sabemos que él los ha escogido. 5 Pues cuando nosotros les anunciamos el evangelio, no fue solamente con palabras, sino que lo hicimos también con demostraciones del poder de Dios y de la actividad del Espíritu Santo, y con una gran abundancia de gracias. Bien saben cómo nos portamos entre ustedes, buscando su propio bien.

6 Ustedes, por su parte, siguieron nuestro ejemplo y el ejemplo del Señor, y recibieron el mensaje con la alegría que el Espíritu Santo les daba en medio de grandes sufrimientos. 7 De esta manera llegaron a ser un ejemplo para todos los creyentes en las regiones de Macedonia y Acaya. 8 Partiendo de ustedes, el mensaje del Señor se ha extendido, no sólo por Macedonia y Acaya, sino por todas partes, y se sabe de la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que ya no es necesario que nosotros digamos nada. 9 Al contrario, ellos mismos hablan de nuestra llegada a ustedes y de cómo ustedes abandonaron los ídolos y se volvieron al Dios vivo y verdadero para servirle 10 y esperar que vuelva del cielo Jesús, el Hijo de Dios, al cual Dios resucitó. Jesús es quien nos salva del terrible castigo que viene.  

El Evangelio: Mateo 22:15-22

15 Los fariseos fueron y se pusieron de acuerdo para hacerle decir a Jesús algo que les diera motivo para acusarlo. 16 Así que mandaron a algunos de sus partidarios, junto con otros del partido de Herodes, a decirle: —Maestro, sabemos que tú dices la verdad, y que enseñas de veras el camino de Dios, sin dejarte llevar por lo que diga la gente, porque no hablas para darles gusto. 17 Danos, pues, tu opinión: ¿Está bien que paguemos impuestos al emperador romano, o no?

18 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: —Hipócritas, ¿por qué me tienden trampas? 19 Enséñenme la moneda con que se paga el impuesto.

Le trajeron un denario, 20 y Jesús les preguntó: —¿De quién es ésta cara y el nombre que aquí está escrito?

21 Le contestaron: —Del emperador.

Jesús les dijo entonces: —Pues den al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios.

22 Cuando oyeron esto, se quedaron admirados; y dejándolo, se fueron. 

This page is available in: English

Calendario Litúrgico

Las lecturas del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y los Evangelios provienen de la Biblia Nueva Versión Estándar Revisada: Edición Anglicana, copyright 1989, 1995, División de Educación Cristiana del Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en los Estados Unidos de América. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

Las Colectas, Salmos y Cánticos son del Libro de Oración Común, 1979.

This page is available in: English