Calendario Litúrgico

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Último Domingo después de Epifanía

La Colecta:

Dios poderoso, que antes de la pasión de tu Hijo único revelaste su gloria en la cumbre del monte santo; Concédenos que, contemplando por fe la luz de su rostro, carguemos nuestra cruz con Fortaleza y, de gloria en gloria, nos transformemos en su imagen; quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.

El Antiguo Testamento: 2 Reyes 2:1-12

1 Cuando llegó el momento en que el Señor iba a llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías y Eliseo salieron de Guilgal. 2 Y Elías le dijo a Eliseo: —Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Betel. 

Pero Eliseo le contestó: —Juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo. 

Entonces fueron juntos hasta Betel. 3 Pero los profetas que vivían en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: —¿Sabes que el Señor va a quitarte hoy a tu maestro? 

—Sí, ya lo sé —contestó Eliseo—, pero ustedes no digan nada. 

4 Después Elías le dijo a Eliseo: —Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Jericó. 

Pero Eliseo le contestó: —Juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo. 

Entonces fueron juntos hasta Jericó. 5 Pero los profetas que vivían en Jericó salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: —¿Sabes que el Señor va a quitarte hoy a tu maestro? 

—Sí, ya lo sé —respondió Eliseo—, pero ustedes no digan nada. 

6 Luego le dijo Elías: —Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado al Jordán. 

Pero Eliseo le contestó: —Te juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo. 

Entonces fueron los dos. 7 Pero cincuenta profetas llegaron y se detuvieron a cierta distancia, frente a ellos; Elías y Eliseo, por su parte, se detuvieron a la orilla del río Jordán. 8 Entonces Elías tomó su capa, la enrolló y golpeó el agua, y el agua se hizo a uno y otro lado, y los dos cruzaron el río como por terreno seco. 9 En cuanto cruzaron, dijo Elías a Eliseo: —Dime qué quieres que haga por ti antes que sea yo separado de tu lado. 

Eliseo respondió: —Quiero recibir una doble porción de tu espíritu. 

10 —No es poco lo que pides —dijo Elías—. Pero si logras verme cuando sea yo separado de ti, te será concedido. De lo contrario, no se te concederá. 

11 Y mientras ellos iban caminando y hablando, de pronto apareció un carro de fuego, con caballos también de fuego, que los separó, y Elías subió al cielo en un torbellino. 12 Al ver esto, Eliseo gritó: «¡Padre mío, padre mío, que has sido para Israel como un poderoso ejército!» 

Después de esto no volvió a ver a Elías. 

Entonces Eliseo tomó su ropa y la rasgó en dos.

Salmo: 50:1-6

1 El Señor, el Dios de dioses, ha hablado; *
       convocó a la tierra, de oriente a poniente.
2 Desde Sion, perfecta en su belleza, *
       Dios se manifiesta en gloria.
3 Nuestro Dios vendrá y no callará; *
       fuego devorador va por delante
       y lo rodea una furiosa tempestad.
4 En lo alto convoca a los cielos y a la tierra *
       para juzgar a su pueblo:
5 «Reúnanme a mis fieles, *
       quienes hicieron un pacto conmigo
       y lo sellaron con un sacrificio».
6 Que el cielo declare la justicia de su causa, *
       porque Dios mismo es juez.

El Nuevo Testamento: 2 Corintios 4:3-6

3 Si el evangelio que anunciamos está como cubierto por un velo, lo está solamente para los que se pierden. 4 Pues como ellos no creen, el dios de este mundo los ha hecho ciegos de entendimiento, para que no vean la brillante luz del evangelio del Cristo glorioso, imagen viva de Dios. 5 No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor; nosotros nos declaramos simplemente servidores de ustedes por amor a Jesús. 6 Porque el mismo Dios que mandó que la luz brotara de la oscuridad, es el que ha hecho brotar su luz en nuestro corazón, para que podamos iluminar a otros, dándoles a conocer la gloria de Dios que brilla en la cara de Jesucristo.  

El Evangelio: Marcos 9:2-9

2 Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. 3 Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara. 4 Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús. 5 Pedro le dijo a Jesús: —Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. 

6 Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir. 7 En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: «Éste es mi Hijo amado: escúchenlo.» 8 Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. 

9 Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado.

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Calendario Litúrgico

Las lecturas del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y los Evangelios provienen de la Biblia Nueva Versión Estándar Revisada: Edición Anglicana, copyright 1989, 1995, División de Educación Cristiana del Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en los Estados Unidos de América. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

Las Colectas, Salmos y Cánticos son del Libro de Oración Común, 1979.

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