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Conferencia de Auto-sostenabilidad

Tela, Honduras
Martes, Marzo 1, 2011

 

Exodo 39:42-43; Salmo 27; 1Thess 5:11-13,16; Matt 24:14-30
 
Bueno, no he sido capaz de entender por qu茅 se eligieron estas lecturas, a menos que alguien quer铆a poner el temor de Dios en todos nosotros.  Se parece que la lectura de 脡xodo nos exhorta a “hacer como Dios manda si quieres bendiciones.”  El Salmo nos quiere recordar que estar en la presencia de Dios es la meta de la existencia, y el apocalipsis de Mateo se refiere a la segunda venida y el caos y el sufrimiento que preceder谩 el regreso de Jes煤s.  Tal vez el mensaje en nuestro contexto es que el mundo que conocemos va a ser revocada antes de que experimentamos la paz real.  Eso es probablemente correcto en cada momento y en todos contextos, sin embargo, no podemos vivir toda nuestra vida en ese estado de alerta urgente.
 
Probablemente yo deber铆a comenzar diciendo que no supono que el Consejo Ejecutivo o la pr贸xima Convenci贸n General tendr谩 a hacer cortes radicales a las subvenciones que reciban la novena Provincia y las provincias en convenio.  Sin duda no esperabamos los recortes radicales al presupuesto de la 煤ltima Convenci贸n General seis meses antes.  Sin embargo, como la situaci贸n econ贸mica en todo el mundo comenz贸 a empeorar al principio de 2009, y empezamos a entender algo de lo que se reflejar铆a en las ingreses reducidos de las di贸ceses, el tesorero y el departamento de finanzas empezaron a advertirnos de la necesidad de cambios significativos en el presupuesto.  Se cay贸 al comit茅 de Programa, Presupuesto y Finanzas en la Convenci贸n General a tomar las decisiones muy dif铆ciles en haciendo un presupuesto equilibrado con ingresos mucho m谩s bajos.
 
A medida que el impacto de los recortes presupuestarios se hizo evidente, muchas personas cre铆an que el fin del mundo estaba pr贸ximo.  Hubo mucho rechinar de dientes, y estas palabras en Mateo eran muy adecuados, “Inmediatamente despu茅s de que el sufrimiento de aquellos d铆as, el sol se oscurecer谩, la luna no dar谩 su resplandor, las estrellas caer谩n del cielo, y las potencias de los cielos ser谩n conmovidas.”  Tuvimos que decirle a m谩s de 40 personal de 815 en medio de la Convenci贸n General, que iban a perder sus puestos de trabajo, se han eliminado programas completos, y todos ustedes saben que los cortes se hicieron grandes a las subvenciones a las provincias internas y externas.  Todo lo que puedo decir es que me gustar铆a que hubiera tenido m谩s alerta, o una mayor capacidad de explicar la necesidad y ayudar a todos a hacer planes para esto.  S贸lo puedo pedir disculpas por el dolor que result贸.
 
Sin embargo, al mismo tiempo, creo que todos hemos tenido la oportunidad de reconocer la presencia de Dios en medio de nuestro sufrimiento y desde el caos, Dios esta creando nuevas cosas.  Recuerdan la primera historia de creaci贸n en G茅nesis, con el viento o el esp铆ritu de Dios aleteaba por encima de las tormentas del caos.  ¿D贸nde has orado con el salmista y encontr贸 a Dios en medio de esta experiencia?
 
Este encuentro es una de las respuestas creativas a la tormenta del caos.  ¿C贸mo podemos colaborar con Dios para crear un sistema de mayor posibilidad?  ¿C贸mo podemos servir el mundo de Dios con mayor eficacia?
 
Tal vez la respuesta se inicia en la voluntad de reunir, para apoyarse mutuamente y edificar uno al otro.  El cuerpo de Cristo tiene muchos miembros, con diferentes dones, y eso es parte de lo que estamos aqu铆 para descubrir.  Como he viajado alrededor de la iglesia inglese-hablante en los 煤ltimos meses, he estado declarando esta conferencia como una se帽al esperanzadora por lo que la parte de EE.UU. de la iglesia puede aprender de ustedes.  Muchas de las di贸ceses de habla Ingl茅s todav铆a no han reconocido la urgencia que ustedes saben.  Las situaciones son muy similares.  Muchas de las di贸ceses de EE.UU. han confiado durante mucho tiempo de la generosidad de pocas grandes congregaciones, y sobre el inter茅s de dotaciones.  Ambas fuentes de ingresos se redujo de manera significativa en las secuelas de esta crisis econ贸mica.  Congregaciones en muchos lugares no est谩n creciendo, y muchos de ellos no son involucrando en sus comunidades aleda帽as con tanta eficacia como podr铆an.  Sin embargo, tambi茅n hay una creciente comprensi贸n de nuestra interconexi贸n, y varias de las di贸ceses representado aqu铆 est谩n participando en compa帽erismo mutuo por la misi贸n.  Otra gente esta aprendiendo.  Jes煤s est谩 caminando entre nosotros y trayendo una nueva vida.
 
El camino a seguir est谩 lleno de esperanza, pero tambi茅n va a necesitar nuevas aptitudes y comportamiento.  Las palabras de Pablo a los cristianos de Tesal贸nica son tambi茅n urgentemente dirigida a nosotros: “animarse unos a otros, edificar unos a otros, el respeto por el labor y ministerio de los dem谩s, estar en paz entre vosotros, y nos regocijemos en todas cosas y en todo momento.”  Si podemos hacer eso, vamos a descubr  ir que el miedo, la competencia y la ansiedad son cosas del pasado.
 
Dios est谩 haciendo algo nuevo aqu铆, y los dones de esta comunidad pueden expandirse y crecer en formas que no podr铆an haber previsto anteriormente.  Se nos pide dar la bienvenida a “el hijo del hombre que viene con poder y gran Gloria,” aun que est谩 sucediendo de una manera que no buscamos, o esperamos, o queremos.  Sin embargo, podemos alegrarnos de la nueva energ铆a que est谩 siendo desatada por aqu铆, y las nuevas asociaciones que est谩n construyendo.  Podemos celebrar el crecimiento de las habilidades, compromiso, y eficacia hacia la misi贸n de Dios.  Podemos unirnos a Jes煤s en el camino, dispuesta a arriesgar todo lo que tenemos y todo lo que somos para que lo siguiera.  Somos un pueblo y un cuerpo con mucha esperanza y fe. 
 
Como nos instruy贸 San Pablo, y su disc铆pulo, el misionero Roland Allen en el signo decimonovena, nuestro trabajo es construir una iglesia auto-gobernante, auto-propagando, y auto-sostenible.  Es el se帽al de seres adultos, seres maduros, que puede dar la vida a otros.  Es tambi茅n el se帽al de la vida abundante.  Podemos vivir plenamente en la vida abundante si seguimos a Jes煤s.  Que Dios bendiga a nuestro camino.