Estudio Bíblico

This page is available in: English

Estudio Bíblico: Adviento 3 (C) – 2012

December 16, 2012


Sofonías 3:14-20

El trabajo profético de Sofonías tuvo lugar en un momento de liderazgo religioso y político de bancarrota en la historia de Israel: la idolatría es rampante, la identidad nacional está disminuyendo, la violencia social y económica son comunes, y los sacerdotes están profanando lo sagrado. Dios, en modo alguno está satisfecho con la trayectoria que Israel ha escogido para sí mismo. Me sorprendió lo que hallé (después de finalmente encontrar a Sofonías en mi Biblia): un profeta “menor” con un mensaje importante. Después de la promesa de “barrer por completo todo de la faz de la tierra” (1:1), destruir a los etíopes (2:12), y después de llamar a los profetas de Jerusalén “desleales” (3:4), Sofonías pide a Israel que cante. Y no sólo cantar. Sofonías exhorta al pueblo de Dios a que se alegre y regocije con todo su corazón, porque el “Señor ha expulsado a los tiranos, y echado a sus enemigos” (3:15a). Sofonías describe que la fuente de la alegría de Israel es: “El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, y no has de temer mal alguno” (3:15b).

Sofonías desafía a su gente para que imaginen un nuevo futuro para sí mismos. Los desafía a imaginar un futuro con Dios en el trono. Los desafía a imaginar un futuro en el que el miedo no es lo natural, la idolatría es irrelevante, y la justicia misericordiosa de Dios es el nuevo status quo. Para Sofonías, el juicio de Dios no es un fin en sí mismo. Para Sofonías, el juicio de Dios es un medio para un fin. Es el vehículo de Dios para la renovación y el mantenimiento de los elegidos de Dios. Y en un momento bellamente circular, el mismo Dios que advierte a Israel a cantar, ahora canta sobre Israel (3:17). Dios se une a Israel en alegría en un mundo ajustado a obrar el derecho. Puesto que la música significativa no puede ser contenida, se extiende a los cojos y a los marginados, convirtiendo su “vergüenza en alabanza y renombre en toda la tierra” (3:19). El Dios del profeta Sofonías es bueno y misericordioso, justo y quiere compartirlo con Israel de una manera profunda y transformadora. Si se hubieran dado cuenta de ello desde el principio. Si supiéramos eso ahora.

  • ¿Cómo suena la voz de Dios cantando? ¿Cómo suena la canción de Dios? ¿Qué aspecto tendría si nos uniéramos a Dios en la canción?

Cántico 9

Uno de los aspectos más frustrantes del Adviento es la espera. Elizabeth espera toda su vida para tener un hijo. Zacarías espera meses antes de poder volver a hablar. María espera encima de un burro en su caminata con José a Belén. Parece que hay mucha espera en la Biblia. Y lo peor de la espera puede que no consista en la propia espera. Creo que consiste en la navegación y discernimiento de qué hacer en medio de la espera. Por un motivo desconocido para mí, creo que este cántico es una meditación ideal en este en este momento particular del Adviento. Después de tres semanas de espera, todavía nos queda otra semana. Este cántico es un claro recordatorio de nuestra esperanza y seguridad en Dios. Este cántico ayuda a provocar una imaginación de la vida totalmente centrada en el Dios vivo. Debido a la imposición de nuestra cultura de una larga navidad (del 1 de noviembre hasta el 25 de diciembre), lo difícil es resistirse a la tentación del consumismo. La imaginación de Isaías coloca a Dios en el centro de la vida, como su única fuente de salvación y seguridad (12:2). Isaías nos pide que confiemos en Dios en vez de confiar en el capitalismo o en una economía robusta o en los nuevos aparatos y juguetes.

Sé que cuando estoy esperando un paquete importante llegue por el correo, empiezo a esperar con gran anticipación. Pero a medida que pasa el tiempo, a menudo me olvido de su inminente llegada y me distraigo con otras cosas. El profeta Isaías era muy consciente de la inclinación humana hacia el olvido, y le dice a su pueblo que “procuren acordarse de que el nombre [de Dios] sea exaltado” (12:4b). Una tarea de la iglesia es recordar al mundo todas las grandes cosas que Dios ha hecho. Dios es nuestro salvador. Dios es nuestra fortaleza. Dios es nuestra defensa segura. La buena noticia de Isaías es que el Dios de Israel no es solamente nuestro. Las obras del Señor son para darse a conocer “entre los pueblos” (es decir, en todo el mundo). Isaías nos anima a ser generosos en nuestra narración de la bondad misericordiosa de Dios hacia nosotros. Esta bondad es digna de nuestro pronunciamiento. Así que, ¡griten en voz alta, habitantes de Sión, manifiesten su alegría, porque el grande que se encuentra en medio de vosotros es el Santo de Israel!

  • Isaías anima a sus oyentes a que “den a conocer las obras de Dios entre los pueblos”. ¿De qué manera puedes dar a conocer las obras de Dios entre los pueblos? ¿Qué obras de Dios son dignas de dar a conocer?

Filipenses 4:4-7

Sólo hay que ir al más cercano puesto de control de Administración de Seguridad de Transporte para medir la ansiedad colectiva de la sociedad americana. De acuerdo al Instituto de Investigación de la Paz Internacional de Estocolmo, Estados Unidos gastó 711.000.000 dólares en protección y mantenimiento militar este año (http://www.sipri.org/yearbook/2012/04). En los meses y años posteriores a los ataques del  11 de septiembre de 2001, nuestro país puso en marcha conflictos en dos países diferentes y liberalmente encarceló a ciudadanos estadounidenses que no parecían lo suficientemente “americanos”, todo por el bien de la paz. Pero esto no es en absoluto la paz. Se trata de una “paz” enraizada en la preocupación. Se trata de una “paz” enraizada en la ansiedad. Para san Pablo, la paz no es un sentimiento pasajero, sino una realidad sólida anclada en la resurrección de Jesucristo. Esta paz, según el envejecido apóstol, sobrepasa todo entendimiento. La paz de Cristo no se fortalece con armas nucleares o ataques preventivos militares, sino a través de la oración, de la súplica y la acción de gracias. Esto es contracultural, ¿verdad?

Mientras nuestro país sigue inyectando fondos en los presupuestos de defensa y en las patrullas fronterizas, Jesús pide a sus discípulos que practiquen el camino de la paz, ajustándose a la más vulnerable de las posturas: de rodillas. Las rodillas no están hechas para caminar o correr. Las rodillas son puntos de articulación de la flexibilidad. Y tal vez la paz duradera y la seguridad descansen en nuestra capacidad para ponernos de rodillas, pidiendo la ayuda de Dios, celebrando la presencia de Dios, y contemplando la auto-revelación de Dios: Jesucristo. Los seguidores de Jesús no tienen tiempo que perder en la preocupación o la ansiedad. El tiempo es urgente. El Señor está cerca. El mundo necesita desesperadamente gente amable que se centre en lo no ansioso y feliz. Jesús, mediante Pablo, nos invita a unirnos a él en el camino hacia un futuro de paz. No nos hará daño el invitar a otros a que caminen con nosotros.

  • ¿Qué te crea ansiedad? ¿Has ofrecido esa ansiedad a Dios? Dedica cinco minutos a estar sentado en silencio y a ofrecer todo a Dios: tus preocupaciones, tus alegrías, tus fracasos y tu gratitud. Invita a Dios a que sea tu compañero en el camino hacia la paz.

Lucas 3:7-18

San Juan el Bautista nunca dudó en decir lo que pensaba. (Si tu dieta consistiera en langostas y miel silvestre y tu vestuario era piel de camello, tú tampoco lo harías). Fue un testimonio audaz público del drama continuo de Dios de salvación cósmica. Él estaba ocupado pidiendo a Israel a que regresara a su vocación original: como participante de la generosidad de Dios. Pide a la gente que comparta un abrigo con una persona que lo necesita y la comida con los hambrientos. Anima a los soldados y a los recaudadores de impuestos a que practiquen la honradez en sus tratos profesionales frecuentemente corruptos. Sí, el profeta itinerante del desierto puede aparecer un poco pesado, pero a veces la insistencia es necesaria. Como un jefe de bomberos que intenta rescatar a todas las personas que sea posible, el santo bautista está tratando de rescatar a Israel de sí mismo. La deslealtad y el egoísmo arruinan a las comunidades. La honradez y la generosidad fortalecen a las comunidades.

San Juan Bautista es un practicante modelo del Adviento, a pesar de que su predicación pública está atrayendo a multitudes de gente, apunta más allá de sí mismo, a la venida del Mesías. En su esencia, la vocación cristiana es precisamente eso: un vaciamiento de sí mismo por amor de Aquel “que es más poderoso que yo”. Como san Juan Bautista, no somos dignos de desatar la correa de las sandalias de Jesús. Pero nuestra indignidad no tiene por qué distraernos de la obra que Jesús nos ha encomendado. En este tiempo de Adviento, Jesús pide a su iglesia que prepare al mundo para su venida. A través de la proclamación pública y la conversación privada, la iglesia está siempre en los márgenes de la sociedad, llamando a la gente hacia el amor. Nos equivocamos si creemos que este amor puede ser fácilmente descartado o ignorado sin esfuerzo. No, este amor tiene demandas: que tratemos a nuestro prójimo con justicia y nos alejemos de las prácticas que atentan contra la misericordia de Dios.

  • Jesús viene a “limpiar su trilla y a recoger el trigo en su granero” y a quemar la paja con el “fuego que nunca se apaga”. ¿Qué partes de tu vida necesitan un poco de fuego? ¿Cómo puedes unirte a san Juan el Bautista para preparar al mundo para la venida de Jesús en la Navidad?

This page is available in: English

¡No olvide suscribirse al podcast Sermons That Work para escuchar este sermón y más en su aplicación de podcasting favorita! Las grabaciones se publican el jueves antes de cada fecha litúrgica.

 
 
 
 
 
 
 
 

Contacto:
Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.

Editor, Sermones que Iluminan

This page is available in: English