Estudio Bíblico

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Estudio Bíblico: Propio 24 (C) – 2013

October 21, 2013


Jeremías 31:27-34

Las palabras que el Señor nos habla en esta sección son algunas de las más reconfortantes y tranquilizadoras en toda la Escritura, especialmente en el versículo 33: “Pondré mi ley entre ellos, y la escribiré en su corazones, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo”.

La promesa de Dios de permanecer nuestro Dios y para que nosotros siempre nos mantengamos como pueblo de Dios es aquella que es profundamente verdadera que Dios la ha escrito en nuestros corazones. Esta promesa se mantendrá fiel para siempre.

Además de este compromiso profundo y tranquilizador, Dios dice en el versículo 34: “Yo perdonaré la maldad de ellos, y no recordare más su pecado”. Porque Dios es nuestro Dios para siempre, somos libres de lo que nos ata y nos detiene. Somos libres para amar completamente porque Dios ha hecho lo mismo por nosotros.

  • ¿Cuándo experimenta o siente más profundamente el amor de Dios? ¿A qué se parece eso?
  • ¿Cómo podrías describir ese sentimiento a los demás para que vengan a participar en las promesas de Dios y el amor incondicional?

Salmo 119:97-104

El versículo 97 es particularmente conmovedor: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día está en mi mente”. He leído esta declaración como si me llamase a recordar las palabras de Dios, los mandamientos, y el amor a través de cada día de mi vida. Hay días en que soy mejor en esto que otros. Hay días en que realmente lucho para alinearme con el movimiento de Dios en mi vida. En mi experiencia, es en esos días en que soy capaz de ser consciente del amor de Dios y que va a guiarme para ser capaz de amar a los que me rodean más fácilmente.

Sé que en algunos días que soy rápido para juzgar o hablar negativamente, y estoy agradecido de que Dios es un Dios que perdona.

También sé que Dios me está llamando – ¡y a todos nosotros! – a recordar que Dios es el que está constante en nuestras vidas, incluso cuando todo lo demás está cambiando. Es Dios quien nos amará por completo y nos perdonara sin cesar. Vamos a tratar de recordar no sólo la ley y voluntad de Dios para nosotros, sino también el amor y la misericordia de Dios para con nosotros, y permitimos que brille en todo lo que hacemos cada día.

  • ¿Qué te guía en tu vida diaria con Dios? Tal vez se trata de una devoción diaria o la práctica de lectura de las Escrituras. ¿Cómo eso cambia la forma en que vive e interactua en el mundo?
  • Considera y ora acerca de lo que puede estar bloqueando para alinearte con el movimiento de Dios en su vida, o incluso provocando que se olvide. ¿Que le ayuda a tomar conciencia del movimiento de Dios en tu vida?

2 Timoteo 03:14-04:05

Este camino de fe que hemos emprendido como siervos de Dios es desalentadora. Puede ser agotadora o asustarnos o incluso parecer inútil. Los que están fuera de la iglesia pueden ser indiferentes y hasta groseros hacia aquellos que son creyentes. Pero en este pasaje, nosotros que somos creyentes se nos da aliento para mantenernos firmes en nuestro llamado en este viaje con Dios.

El llamado de cada persona puede ser diferente porque a todos nos han dado diferentes dones, pero todos nos seguimos agarrando con fuerza del trabajo  salvador de Jesucristo. Es su resurrección de entre los muertos lo que nos da nuestra última esperanza, y continuamos con esa esperanza, incluso en medio de la desesperación y la oscuridad. Vamos a animarnos unos a otros a compartir el amor y la esperanza de Dios con el mundo. Estamos llamados a hacer esto porque nosotros nos tenemos entre sí y con la ayuda de Dios, no podemos fallar y no vamos a cesar.

  • ¿Cuáles son las situaciones o experiencias en la vida que puede hacer que se sienta desanimado o con miedo?
  • ¿Qué que le ayuda a sentirse esperanzado? ¿Qué parte de su fe siente que es llamada a compartir? ¿Cómo podría animar a otros en sus llamamientos?

Lucas 18:1-8

Es fascinante para mí que, que en este pasaje, Dios pregunta: “Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” Encuentro esta pregunta fascinante, porque nuestro Dios omnisciente puede – y probablemente sabe –  la respuesta a esta pregunta. Sin embargo, todavía hace la pregunta. De este modo, creo que Dios nos está llamando a ponernos a trabajar para asegurarse de que la respuesta a la pregunta de Dios es sí.

Parte de la respuesta de cómo hacemos lo que hay está en los temas comunes a lo largo de estas piezas de la Escritura de hoy. Descansamos en el amor de Dios, sabiendo que Dios ha prometido ser nuestro Dios siempre y para siempre. Siempre tenemos en cuenta la voluntad de Dios para nuestras vidas y dejar que Dios controle nuestras voluntades. Continuamos presionando hacia adelante aun al enfrentar la desesperación y oscuridad, para compartir el amor de Dios con todo el mundo. Este es nuestro llamado y esta es una manera en que podemos hacer nuestra parte para asegurar que siempre habrá fe en la tierra.

  • ¿Por qué crees que Dios hace esta pregunta en el versículo 8?
  • Considere cómo podría participar en la labor para asegurar que habrá fe en la tierra.

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Contacto:
Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.

Editor, Sermones que Iluminan

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