Carta del obispo primado Sean Rowe sobre el acuerdo con el obispo Singh concerniente al Título IV

Carta del obispo primado Sean Rowe sobre el acuerdo con el obispo Singh concerniente al Título IV

Estimado pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:

Cuando asumí el cargo de Obispo Primado el 1 de noviembre, comencé a trabajar con el obispo Nicholas Knisely, presidente de la Junta Disciplinaria para Obispos, con miembros de la junta y con otros líderes asociados al Título IV para resolver los asuntos actualmente pendientes contra los obispos.

Entre los asuntos en los que he estado trabajando se encuentran dos series de acusaciones presentadas contra el obispo Prince Singh. Una de ellas implica acusaciones de que abusó verbal o físicamente —o ambas— de sus hijos a lo largo de varios años, que consumió bebidas alcohólicas en exceso en el hogar, que tergiversó públicamente hechos relacionados con su proceso de divorcio con su ex esposa y que abusó verbalmente de su ex esposa durante su matrimonio. El otro conjunto de denuncias [hechas por] personas de la Diócesis de Rochester acusan al obispo Singh de mostrar un temperamento volátil, de humillación pública, de venganza, de crear miedo a represalias, de falta de transparencia, de aislamiento impuesto y de uso indebido del Título IV, incluso al no informar de las acusaciones contra un sacerdote ante el admisor [gestor] diocesano y de bloquear la presentación de una denuncia en su contra ante el admisor de la causa de los obispos. Prince cuestiona estas acusaciones.

Hoy quiero hacerles saber que he llegado a un acuerdo con Prince que resuelve todos los asuntos del Título IV pendientes en su contra, y que el acuerdo ha sido aprobado por la Junta Disciplinaria para Obispos tal como lo exigen los Cánones. En este asunto, como en todos los asuntos relativos al Título IV, me guio por el fundamento teológico del Canon 1 del Título IV, que nos recuerda que, «En virtud del Bautismo, a todos los miembros de la Iglesia se les hace un llamado a la santidad de la vida y a la responsabilidad que nos debemos unos a los otros» y nos llama a la restauración, al arrepentimiento, al perdón, a la restitución, a la justicia, a la enmienda de vida y a la reconciliación.

Mi objetivo al negociar este acuerdo ha sido lograr los Objetivos del Título IV al identificar vías para que Prince rinda cuentas y luego busque la reconciliación con su familia y su antigua diócesis, tras su acuerdo, y llevar a cabo la misma labor con nosotros en la Cámara de Obispos.

Según los términos de este acuerdo, el obispo Singh:

  • Será suspendido del ministerio por al menos tres años más. La suspensión concluirá sólo cuando yo esté satisfecho de que él es apto para el ministerio.
  • Se someterá a una evaluación psiquiátrica y psicológica exhaustiva realizada por un profesional en los Estados Unidos designado por mí.
  • Participará en tareas de búsqueda de la verdad relacionadas con ambos conjuntos de acusaciones.
  • Participará en la labor psicológica, la educación y la capacitación sobre el abuso doméstico según yo lo requiera en consulta con un psicólogo profesional.
  • Participará en la labor psicológica, la educación y la capacitación para el control de la ira, según yo lo requiera en consulta con un psicólogo profesional.
  • Participará en la labor psicológica, la educación y la capacitación en el ejercicio adecuado de la autoridad, según yo lo requiera en consulta con un psicólogo profesional.
  • Emprenderá un trabajo que aborde su relación con las bebidas alcohólicas y sus consecuencias en la conducta en un programa aprobado por mí.
  • Llevará a cabo una labor para abordar el daño a la reputación sufrido por las personas en la Diócesis de Rochester, según corresponda.
  • Hará visitas y pedirá disculpas a personas, congregaciones y otros grupos que yo identifique y que estén en disposición de aceptarlas.
  • Participará en programas de educación y capacitación sobre los valores, procesos y procedimientos del Título IV.

Durante el período de suspensión, exigiré a Prince que participe en una tarea de reconciliación que aborde sus relaciones con su ex esposa e hijos en el momento en que estos se muestren interesados ​​en hacerlo y consientan en el proceso. También le exigiré que participe en la labor de reconciliación que aborde sus relaciones en la Diócesis de Rochester en consulta con los demandantes en ese asunto disciplinario y con Kara Wagner Sherer. Sin embargo, debe guardar santo silencio sobre estos asuntos disciplinarios, las acusaciones en su contra o su resolución, a menos que yo lo autorice previamente a discutirlos.

Mientras esté suspendido del ministerio, Prince puede buscar un empleo secular y debe notificarme antes de aceptar cualquier puesto de trabajo.

Finalmente, si después del período inicial de suspensión de tres años o en cualquier momento posterior, determino que Prince no está realizando adecuadamente el trabajo prescrito, tendré la autoridad exclusiva para ordenar al presidente de la Junta Disciplinaria para Obispos que pronuncie una sentencia de deposición, la cual lo eliminaría permanentemente del ministerio ordenado de la Iglesia Episcopal. Supervisaré personalmente su progreso en el cumplimiento de los términos de este acuerdo, y no levantaré la suspensión hasta que demuestre su idoneidad para el ministerio y su responsabilidad y enmienda de vida en relación con estas acusaciones.

Debido a limitaciones canónicas en la fase del Panel de la Conferencia de nuestro proceso del Título IV, el obispo Singh no pudo escuchar un informe completo de las acusaciones en su contra y el impacto de esas acusaciones en su hijos y su ex esposa. Al negociar este acuerdo que requerirá un importante trabajo terapéutico y relacional de su parte, espero continuar la buena labor iniciada por el Panel de la Conferencia para fomentar su arrepentimiento y enmienda de vida.

Me he reunido con los denunciantes de la Diócesis de Rochester y con Roja Suganthy-Singh, Nivedhan Singh y Eklan Singh. Oro para que, al dedicar tiempo, energía y otros recursos a la posibilidad de recuperación y reconciliación, podamos demostrarles a ellos y a toda la Iglesia nuestra creencia en un Dios de esperanza y de restauración. También creo que tenemos la responsabilidad ante la nueva familia, la comunidad y los colegas del obispo Singh de promover una conducta saludable en el futuro.

Finalmente, una nota del proceso canónico: antes de convertirme en Obispo Primado, la denuncia al Título IV presentada contra el obispo Singh por miembros de la Diócesis de Rochester había sido remitida a un panel de audiencia. Nuestros cánones exigen que los documentos presentados ante el panel de audiencia se publiquen en el sitio web de la Iglesia. Ahora están disponibles con algunas alteraciones para proteger a las personas afectadas, según lo permite el Canon IV.14.3 (b).

Únanse a mí para orar por todos los afectados por este proceso.

Muy cordialmente,

Obispo primado Sean W. Rowe