La obispa presidenta de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, y la obispa presidenta de la Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos (Evangelical Lutheran Church of America, ELCA), Elizabeth A. Eaton, han emitido una declaración conjunta en apoyo a la norma propuesta por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) sobre las emisiones de carbono.
«La Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos y la Iglesia Episcopal están dispuestas a colaborar con la EPA y con los estados de todo el país para garantizar que la norma sobre las emisiones de carbono se implemente de manera justa, especialmente para los consumidores de bajos ingresos», afirmaron los Obispos/as Presidentes. «Seguiremos orando para que todos los que participan en esta buena labor sean bendecidos con visión, esperanza y la búsqueda de la verdad mientras se esfuerzan por implementar la norma sobre las emisiones de carbono de manera rápida y eficaz».
A continuación se presenta la declaración conjunta:
Declaración conjunta sobre la norma propuesta por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) sobre emisiones de carbono
Los luteranos y los episcopales celebran y apoyan colectivamente la publicación de la norma sobre emisiones de carbono propuesta por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para las centrales eléctricas existentes. Como tradiciones religiosas comprometidas con la salud, el florecimiento y la santidad de las comunidades humanas y de la creación de Dios, creemos que la norma sobre emisiones de carbono es un paso fundamental para salvaguardar las vidas y los medios de subsistencia de las generaciones futuras.
Informes recientes describen los enormes impactos que el cambio climático ya está teniendo en nuestro mundo. Las sequías que duran varios años, el aumento del nivel del mar, los fenómenos meteorológicos extremos y el incremento de las inundaciones afectan dramáticamente a las comunidades a nivel internacional, desde los inupiat en la vertiente norte de Alaska hasta las familias de agricultores del Medio Oeste y nuestros hermanos y hermanas en Filipinas. Reconocemos con preocupación que el cambio climático perjudica particularmente a las comunidades de bajos ingresos que carecen de los recursos y la tecnología para adaptarse a los rápidos cambios medioambientales.
Estos impactos ya están afectando a la agricultura mundial y, con ella, al suministro y los precios de los alimentos. Acabar con el hambre y aliviar la pobreza mundial son preocupaciones clave para nuestras tradiciones religiosas. Sin embargo, nuestro trabajo se enfrenta a los enormes y entrelazados desafíos de abordar el hambre y la pobreza en un clima que cambia rápidamente. Las soluciones sostenibles deben incluir tanto el alivio de la pobreza como la conservación del medioambiente.
Las centrales eléctricas son la mayor fuente individual de contaminación por dióxido de carbono en los Estados Unidos y uno de los principales contribuyentes al cambio climático. Estas emisiones no solo amenazan la estabilidad medioambiental de nuestro planeta, sino también la salud de los niños pequeños y sus familias, afectando de manera desproporcionada a los más pobres entre nosotros. Sin embargo, actualmente no existen límites a las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas.
La norma sobre el carbono propuesta esta semana reducirá las emisiones de dióxido de carbono de las centrales eléctricas existentes, estableciendo un estándar estricto que modernizará las centrales de nuestro país y, al mismo tiempo, limitará nuestra contribución al cambio climático global. Reducir las emisiones de carbono de las centrales eléctricas debe ser una prioridad máxima para Estados Unidos si queremos prevenir los peores impactos del cambio climático y garantizar un mundo justo y sostenible para nuestra generación y las venideras.
Nuestras tradiciones religiosas nos enseñan que ninguna persona puede sentirse plena a menos que todos tengan la oportunidad de llevar una vida plena y abundante. Esa plenitud y ese bienestar colectivo solo son posibles como comunidad global. Reconocemos nuestra conexión con nuestros conciudadanos y vecinos de todo el mundo que ya están sufriendo las consecuencias del cambio climático, y reconocemos nuestra responsabilidad hacia quienes aún no han nacido, quienes se beneficiarán de nuestros esfuerzos por reducir las emisiones de carbono o sufrirán por nuestra incapacidad de abordar este imperativo ético. Creemos que abordar el cambio climático es una obligación moral hacia nuestros vecinos y hacia la creación de Dios, para que todos puedan disfrutar de vidas plenas, saludables y abundantes.
La norma sobre las emisiones de carbono propuesta para las centrales eléctricas existentes es el paso más importante que podemos dar ahora para abordar el apremiante problema del cambio climático. La Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos y la Iglesia Episcopal están ansiosas por colaborar con la EPA y los estados de todo el país para garantizar que la norma sobre las emisiones de carbono se implemente de manera justa, particularmente para los consumidores de bajos ingresos. Seguiremos orando para que todos los que participan en esta buena obra sean bendecidos con visión, esperanza y la búsqueda de la verdad mientras se esfuerzan por implementar la norma sobre las emisiones de carbono de manera rápida y eficaz.
La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori
Obispo/a Presidente y Primado/a
la Iglesia Episcopal
Le Rvdo. Elizabeth A. Eaton
Obispo/a Presidente
Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos (ELCA)
La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org
Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos www.elca.org
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