En referencia a un artículo de opinión titulado «La excomunión del siglo XXI», publicado en wsj.com el 7 de octubre de 2011, cabe señalar lo siguiente:
- La información y las afirmaciones del autor están desactualizadas. La referencia que hace el autor en el párrafo inicial a la iglesia de Binghamton, Nueva York, tiene casi cuatro años de antigüedad. Han pasado muchas cosas desde entonces, entre ellas una Conferencia de Lambeth y una Convención General. El obispo de la Diócesis Episcopal de Nueva York Central ha abordado y resuelto los temas planteados en este artículo.
- El Obispo/a Presidente Katharine Jefferts Schori no hizo ninguna de las declaraciones que el autor afirma que hizo en el artículo.
- El autor del artículo afirmó que «de las 38 provincias de la Comunión anglicana mundial, 22 han declarado que su comunión con la iglesia estadounidense, más liberal, está «rota» o «afectada». Tan recientemente como el lunes 10 de octubre, el Palacio de Lambeth confirmó que no hay fundamento para esta afirmación del autor.
- El presupuesto de la Iglesia Episcopal y las cifras correctas de los gastos están a disposición del público en el sitio web www.generalconvention.org.
- Entre los miembros de la Iglesia Anglicana de Norteamérica se incluyen iglesias y denominaciones que se han separado de la Iglesia Episcopal tanto recientemente como a lo largo de los últimos 130 años, así como congregaciones que nunca han formado parte de la Iglesia Episcopal. La ACNA no es miembro de la Comunión anglicana.
- La Iglesia Episcopal mantiene muy buenas relaciones con muchas de las provincias de la Comunión anglicana, como lo demuestran nuestras numerosas relaciones de hermandad diocesanas. Muchos primados y secretarios provinciales han sido y siguen siendo invitados al Centro Eclesiástico en la ciudad de Nueva York y a diversos encuentros, entre ellos la Convención General de 2009 y las reuniones de la Cámara de Obispos.
- Las diócesis son creadas por la Convención General y no pueden disolverse sin una resolución de la Convención General, de conformidad con las disposiciones de la Constitución y los Cánones de la Iglesia Episcopal. Las parroquias, del mismo modo, son creadas por una diócesis local y permanecen dentro de esa estructura a menos que se disuelvan de conformidad con los Cánones de la diócesis.
- La Iglesia Episcopal acoge a todas las personas —hombres y mujeres, personas homosexuales o lesbianas— en el ministerio y en puestos de liderazgo eclesiástico, como hijos de Dios y seguidores de Jesucristo. La Iglesia Episcopal ha respondido activamente a los llamamientos de dos Conferencias de Lambeth para participar en el estudio y la discusión de estos asuntos. Las medidas relacionadas con la elección y la consagración de dos obispos abiertamente homosexuales se han tomado a nivel local de la Iglesia Episcopal, con oración y seriedad.
- Las diócesis episcopales de San Joaquín, Pittsburgh, Quincy y Fort Worth, que siguen en activo, están creciendo en su misión y ministerio.
- Entre quienes se han quedado en la Iglesia Episcopal en aquellos lugares de donde algunos se han ido, hay tanto conservadores como liberales, personas de la derecha política así como de la izquierda política, y todo lo que hay en medio.
- Es inexacto y engañoso sugerir que quienes se han separado de la Iglesia Episcopal son los fieles perseguidos, cuando en realidad quienes se han quedado se han sentido profundamente heridos y ahora, en algunos casos, han sido expulsados de sus propios templos por la Iglesia Anglicana de Norteamérica.
- Los bienes de la Iglesia Episcopal fueron donados por quienes vinieron antes para el beneficio de quienes vendrían después. Cuando los miembros de una congregación deciden abandonar la Iglesia Episcopal, los tribunales han dictaminado en repetidas ocasiones que esos miembros que se van no pueden llevarse el templo con ellos.





