Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 19 diciembre

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

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Por quienes buscan refugio y por quienes han acogido en sus hogares

Dios de la salvación, en quien no hay oscuridad alguna, en estas largas noches de Adviento, cuando las sombras se profundizan y el frío se vuelve implacable, ven, quédate con nosotros y “disipa toda oscuridad”. Al acercarnos al solsticio de invierno y al Día Nacional en Memoria de las Personas sin Hogar, recordamos a todos aquellos que han fallecido mientras vivían sin hogar: familiares, amigos, vecinos, desconocidos. Acudimos a ti con tristeza y dolor por la pérdida de nuestros semejantes, y reconocemos nuestro fracaso al no acogerte a ti cuando eras un forastero entre nosotros. Oramos por quienes que se encuentran en situación de sinhogarismo (especialmente en esta noche). Lamentamos que nuestros sistemas busquen desplazar y expulsar a nuestros hermanos y hermanas en lugar de obrar para brindarles atención continua. Damos gracias por los trabajadores de atención directa, voluntarios, defensores y organizaciones que nunca dejan de mostrar amabilidad, cuidado y compasión, y te pedimos que conmuevas los corazones de los líderes para que, juntos, inspirados por tu Espíritu, podamos llevar esperanza, refugio, calidez y amistad a todos los que necesitan una vivienda digna. Así como tu luz irrumpe en la oscuridad, abre más nuestros hogares y nuestros corazones para que tu hospitalidad se dé a conocer en el mundo. Que la luz de la Natividad se derrame sobre todos aquellos a quienes recordamos y sobre quienes aún vagan en las sombras. Al nacer Cristo entre nosotros, frágil y pobre, recostado en un pesebre, que su presencia avive la misericordia en nuestros corazones y la justicia en nuestras vidas. Envíanos, portando la llama de tu compasión, para que podamos dar testimonio de Jesús, la luz del mundo. ¡Oh ven, Tú, Aurora celestial! Amén.