Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 14 de noviembre

Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoomcada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

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Para nuestres hermanes trans y no binaries

Dios de verdad y de justicia, que dignificas a las personas vulnerables y desheredadas, nos presentamos ante ti afligidos por la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que permite al Gobierno obligar a las personas transgénero y no binarias solicitantes a utilizar en su pasaporte un marcador de sexo que no se corresponde con su identidad. Traemos ante ti a nuestres hermanes, tus amados hijos, hijas e hijes, que siguen afrontando un mayor riesgo de discriminación, violencia y sentimientos de invisibilización cuando se les niega la posibilidad de declarar su identidad. Fortalece a los defensores, aboga por la dignidad y desmantela los sistemas de injusticia que marginan a tu pueblo. Especialmente ahora que se acerca el Día de la Memoria Transgénero, ayúdanos a ser fieles agentes de tu justicia y amor, para que tu Iglesia y el mundo sean lleguen a ser lugares donde cada persona se sienta vista, afirmada y honrada. Te lo pedimos por el poder salvador de tu Hijo, Jesucristo. Amén.

Por Prácticas Mineras Seguras y Sostenibles

Dios Creador, que nos encomendaste custodiar la Tierra y cuidar de tu prole, elevamos ante ti a las comunidades de la zona de Lubumbashi, en la República Democrática del Congo, donde el colapso de una presa en una mina de cobre y cobalto, propiedad de una empresa extranjera, ha vertido agua contaminada en hogares y vías fluviales. Lamentamos la conducta imprudente de las industrias y corporaciones extractivas, cuando buscan beneficios a expensas de personas vulnerables y ecosistemas frágiles. Reconocemos nuestra parte de responsabilidad al tener en nuestras manos teléfonos móviles que contienen algunos de estos recursos. Oramos para que los líderes empresariales, los consejos corporativos y los entes reguladores se dejen inspirar por tu Espíritu para asumir su responsabilidad y revisar sus prácticas, de modo que honren tanto la dignidad humana como la creación. Acompaña a quienes trabajan sobre el terreno en el Congo y enfrentan el trauma de ver la contaminación de sus arroyos, así como sus vecindarios inundados y la amenaza que todo esto supone para sus medios de vida. Concédeles valentía, y ayúdanos en todo el mundo a cumplir con nuestro llamado a ser administradores justos de nuestro hogar común. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Por quienes sufren por el aumento de los costos de la atención médica

Dios sanador, cuyo hijo, Jesús, curó muchas heridas en su camino hacia la cruz, elevamos nuestras plegarias por los millones de estadounidenses que hacen frente al rápido aumento de los costos de los seguros médicos. Oramos por las personas mayores, los trabajadores autónomos, los propietarios de pequeñas empresas y todas las personas y familias que corren el riesgo de perder el acceso a una cobertura asequible, ya que las bonificaciones fiscales y los subsidios mejorados están a punto de expirar a finales de este año. Concede a nuestras autoridades gubernamentales un espíritu de cuidado responsable para que esta nación no deje a nadie atrás. Por encima de todo, acompaña a las personas más vulnerables entre nosotros —las que no tienen seguro, las enfermas, las que se ven obligadas a elegir entre la atención médica y otras necesidades básicas— y asegúrate de que tus hijos e hijas encuentren la sanación allá donde la necesiten. En tu amorosa misericordia, mantén viva nuestra esperanza en un sistema de salud que sea justo, compasivo y capaz de atender a todas las personas para que nadie se quede sin la sanación que merece. Te lo pedimos en el nombre de Cristo, el gran bálsamo para todas nuestras heridas. Amén.