Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)
Los invitamos a que se nos unan para compartir nuevas oraciones cada semana por aquellos que son vulnerables entre nosotros quienes enfrentan desafíos, temores y amenazas. Declararemos muchos de los perjuicios que se están fomentando a nuestro alrededor y reconoceremos lo que está siendo anulado, perdido y amenazado.
Únase a nosotros en oración y comparta estas oraciones con sus diócesis y parroquias.
Somos una iglesia unida en oración, proclamando la realidad frente a las mentiras, creando espacio para el dolor frente a la negación, y liberando espacio en nuestras almas para la esperanza. Nos reunimos para ser el cuerpo de Cristo ante los demás, llevando las cargas de los demás, y señalando la cruz al mundo y su poder redentor que ya está obrando a través de nuestro testimonio (incluso cuando puede que no se sienta así).
Estas oraciones no son un reemplazo de la acción; ofrecen la base y el espacio para discernir qué acciones cada uno de nosotros se siente obligado a tomar. Podemos sentirnos llamados a congregarnos o contactar a nuestros funcionarios electos, participar en la organización comunitaria, proveer servicios a los miembros de nuestras comunidades, o unirnos a protestas o actos de desobediencia civil.
Como iglesia, nuestra defensoría continúa, y los invitamos a unirse a nosotros. La Red Episcopal de Políticas Públicas cuenta con alertas semanales de acción, recursos, seminarios web y capacitaciones. Entérese más aquí.
Oraciones para la semana del 3 de octubre

Por quienes se ven afectados por el cierre del Gobierno
Dios misericordioso, cuyo amor inquebrantable nunca cesa, lamentamos el daño que provoca estancamiento político y el sufrimiento que conlleva. Elevamos ante ti a los trabajadores y familias que están perdiendo sus ingresos y empleos, y a quienes dependen de los servicios públicos para su salud, seguridad y justicia. Concede sabiduría y humildad a los gobernantes y guíalos a que se comprometan por el bien común. Fortalece a los funcionarios públicos y ampara a las comunidades que asumen mayores cargas. Protege a los más vulnerables y transforma la crisis en una oportunidad para la comunidad. Tú eres el Señor de todo lo creado, también de gobiernos y presupuestos. Por Jesucristo, nuestro redentor y esperanza. Amén.
Por la seguridad de los fieles y sus lugares de culto
Dios de paz, que llamas a tu pueblo a transformar las espadas en arados. Esta semana hemos sido testigos de ataques a lugares de culto, desde Míchigan hasta Londres. Lamentamos las vidas perdidas y oramos por todos aquellos que temen entrar en su lugar de culto. Protege a todas las comunidades reunidas en oración. Brinda sanación a los heridos, consuelo a los afligidos y valor a quienes buscan tu presencia en la fe. Fortalece a los líderes y vecinos que trabajan por la reconciliación y el cuidado mutuo, para que el odio dé paso a la comprensión. Sostén a tu Iglesia y a todos los que te adoran, para que juntos demos testimonio de tu amor inquebrantable. Te lo pedimos por Jesucristo, cuyas últimas palabras en la cruz reflejaron tu amor y compasión profundos. Amén.
Por un futuro justo y sostenible para Gaza
Dios de misericordia, cuya compasión nunca falla, sabemos que allá donde hay desesperanza tú traes restauración, y donde hay violencia traes paz. Mientras la guerra asola Gaza y se desarrollan las conversaciones de alto el fuego, haz que las negociaciones estén guiadas no por el poder, sino por la determinación de proteger la vida y la dignidad de las personas. Protege a los niños, a los ancianos, a las personas heridas y a las afligidas. Que los rehenes sean liberados, las promesas se cumplan y los líderes actúen con integridad. Que todo alto el fuego no sea solo una pausa de la violencia, sino un camino hacia una paz, seguridad y justicia duradera para todos los que habitan esa tierra. Que tu Espíritu guíe las conversaciones para priorizar la vida de quienes sufren y asegurarles un futuro esperanzador. Oramos por Jesucristo, quien sana las heridas y trae la paz. Amén.
Por una palabra guiada por el Espíritu
Dios de sabiduría y verdad, nos has dado el don de la palabra para bendecir y edificar. La libertad de expresión, junto con la libertad de asociación y de autodeterminación, son también fundamento de la independencia religiosa y la tolerancia para todos. Lamentamos cuando la presión política busca silenciar las voces. Líbranos del miedo que sofoca la expresión honesta y de las palabras que hieren innecesariamente. Enséñanos a hablar y actuar con compasión, no con represalia; a escuchar con paciencia y a discernir sabiamente cuando las palabras buscan hacer daño. Fortalece a los gobernantes para que defiendan la libertad de expresión con justicia y misericordia, y guía a tu Iglesia a dar testimonio de la verdad dicha con amor. Por Jesucristo, tu Palabra Viva, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.





