Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)
Los invitamos a que se nos unan para compartir nuevas oraciones cada semana por aquellos que son vulnerables entre nosotros quienes enfrentan desafíos, temores y amenazas. Declararemos muchos de los perjuicios que se están fomentando a nuestro alrededor y reconoceremos lo que está siendo anulado, perdido y amenazado.
Únase a nosotros en oración y comparta estas oraciones con sus diócesis y parroquias.
Somos una iglesia unida en oración, proclamando la realidad frente a las mentiras, creando espacio para el dolor frente a la negación, y liberando espacio en nuestras almas para la esperanza. Nos reunimos para ser el cuerpo de Cristo ante los demás, llevando las cargas de los demás, y señalando la cruz al mundo y su poder redentor que ya está obrando a través de nuestro testimonio (incluso cuando puede que no se sienta así).
Estas oraciones no son un reemplazo de la acción; ofrecen la base y el espacio para discernir qué acciones cada uno de nosotros se siente obligado a tomar. Podemos sentirnos llamados a congregarnos o contactar a nuestros funcionarios electos, participar en la organización comunitaria, proveer servicios a los miembros de nuestras comunidades, o unirnos a protestas o actos de desobediencia civil.
Como iglesia, nuestra defensoría continúa, y los invitamos a unirse a nosotros. La Red Episcopal de Políticas Públicas cuenta con alertas semanales de acción, recursos, seminarios web y capacitaciones. Entérese más aquí.
Oraciones para la semana del 17 de octubre

Por los servidores públicos en riesgo de despido
Dios de justicia y orden, que llamas a los gobernantes y a las naciones a actuar con justicia e imparcialidad, elevamos ante ti a los empleados federales que viven con miedo de perder su sustento en estos momentos de estancamiento político. Mientras los tribunales y los sindicatos impugnan las reducciones de personal tras el cierre del gobierno, protege a los trabajadores que con su servicio defienden el bien común. Guarda a quienes trabajan en el sector público del peso de las decisiones injustas y la negligencia administrativa. Fortalece a los sindicatos, los jueces y los líderes que intentan defender la dignidad por encima de la conveniencia. Restaura la integridad allá donde el poder se ha desviado de tu camino. Por Jesucristo, juez justo y servidor de todos nosotros, que defendió la verdad por encima de la autoridad y la misericordia por encima del poder. Amén.
Por un mundo en el que se ponga fin al hambre
Dios providente, que alimentaste a la viuda de Sarepta y a su hijo cuando el hambre asolaba la tierra, has mostrado que no hay hambre que escape a tu cuidado ni niño fuera de tu misericordia. Sin embargo, en este mundo nuestro, donde hay más que suficiente para todos, los niños siguen muriendo de hambre. Mientras las Naciones Unidas conmemoraron esta semana el Día Mundial de la Alimentación, perdónanos por el hambre que persiste; no por escasez, sino por descuido y desinterés. Muévenos a afrontar y el daño que provoca la reducción de la ayuda y a nombrarlo; no con estadísticas ni palabras ajenas a nuestra humanidad, sino con claridad, reconociendo las vidas quebrantadas y las muertes evitables. Acércate a quienes no tienen qué comer —especialmente en Afganistán, la República Democrática del Congo, Haití, Somalia, Sudán del Sur y Sudán— y guía a nuestras naciones por la senda de la compasión y la generosidad. Por Jesucristo, el Pan de Vida, que sacia a los hambrientos y colma al mundo de esperanza. Amén.
Por el bienestar de la juventud LGBTQ+
Dios de compasión, que te acercas a los corazones quebrantados y salvas a los de espíritu abatido, elevamos ante ti a los jóvenes LGBTQ+ que viven bajo el peso creciente de la ansiedad, la depresión y el temor. Cuando el rechazo aumenta la desesperanza, que tu cercanía traiga sanación y tu amor hable con más fuerza que la condena. Según el último informe de The Trevor Project, el apoyo comunitario reduce significativamente el riesgo de autolesión entre tus hijos, hijas e hijes. Fortalece a las familias y comunidades para que sean y sigan siendo lugares de seguridad y afirmación, donde cada persona joven sea vista y acogida. Devuelve la esperanza, la resiliencia y la paz interior a quienes están pasando momentos duros. Por Jesucristo, que lloró con los afligidos y trajo descanso a los cansados, nuestro compañero en el dolor. Amén.





