Carta del obispo primado Sean Rowe sobre el fallecimiento de la Rda. Fran Toy

Carta del obispo primado Sean Rowe sobre el fallecimiento de la Rda. Fran Toy

Estimado pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:

Con esperanza segura y cierta de la resurrección a la vida eterna, les escribo para compartir la triste noticia de que la Rda. Fran Toy, la primera mujer asioamericana en ser ordenada sacerdote episcopal, falleció en su casa en Oakland, California, el 28 de diciembre, a los 90 años.

La Rda. Toy creció en el barrio chino de Oakland y se graduó de la Universidad de California en Berkeley. Enseñó en una escuela primaria de Oakland durante 18 años y fue una líder laica activa en la Iglesia Episcopal de Nuestro Salvador [Our Saviour], una congregación predominantemente chino-estadounidense en Oakland. En 1974, se convirtió en la primera mujer guardián mayor de la parroquia.

Después de ser llamada al ministerio ordenado, se graduó de la Escuela de Teología Eclesiástica del Pacífico (CDSP, por su sigla en inglés) en 1984 y fue ordenada al presbiterado al año siguiente. Varios años más tarde, se convirtió en la primera diputada clerical de la Diócesis Episcopal de California cuando participó en la Convención General de 1988.

Durante su larga carrera, la Rda. Toy fue una tenaz defensora de la justicia y la inclusión y una incondicional amiga y mentora de otras clérigas asioamericanas. La obispa Diana Akiyama, la primera obispa asioamericana de nuestra Iglesia, escribe: «Ella fue una defensora fundamental para mí cuando yo era seminarista en la CDSP y siguió apoyándome y animándome, así como a otras mujeres asioamericanas que se iniciaron en el discernimiento para el sacerdocio. Será recordada por su tenacidad y maravilloso sentido del humor como sacerdote y mentora en esta Iglesia».

Doy gracias por la vida de esta mujer pionera y por su ministerio que acercó a nuestra Iglesia a convertirse en la Amada Comunidad. Oren conmigo por la familia de Fran, por la congregación de la Iglesia Episcopal de San Juan [St. John’s] en Oakland, donde ella sirvió como sacerdote asociada durante muchos años, y por todos los que la amaban y admiraban.

Muy cordialmente,

Obispo primado Sean W. Rowe