Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 10 de julio

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen de arriba para descargar la versión PDF de las oraciones y utilizarlas como inserciones para boletines o distribuirlas.

Por la justicia más allá de la venganza

God of justice, whose mercy provides the foundation for our righteousness, we pray that this nation may be a beacon of humble and wise justice. Fifty years after the reinstatement of the death penalty in the United States, we ask that you give us the grace to turn away from vengeance without turning away from the cries of every victim of violence and their families. Send your Holy Spirit and surround them with communities of loving care. Look also with mercy, O Lord, upon all who are on death row, especially those who were wrongly convicted. Where human error has brought an unjust sentence, we pray that you bring the truth to light before an execution makes injustice irreversible. Guide all judges, juries, lawmakers, corrections officers, and chaplains that they may uphold the dignity of the souls in their charge. Grant all these things through Christ, our judge and our redeemer. Amen.

Por el pueblo de Ucrania que está siendo bombardeado

Dios de paz, cuyo amor sostiene cerca a todas las víctimas de la guerra y la violencia, nos lamentamos por el pueblo de Ucrania: los han asesinado, los han herido e incluso ahora se encuentran aterrorizados en medio de repetidos bombardeos nocturnos en sus ciudades y comunidades. Permanece con ellos, Señor Cristo, en su temor y en su dolor. Crea una salida donde no la hay para aquellos cuyos hogares, hospitales, escuelas y sistemas de energía han sido dañados o destruidos. Devuelve a casa a todos los niños de Ucrania que han sido deportados ilegalmente o trasladados por la fuerza, y concédele tu santa restauración a todas las familias desgarradas por esta guerra. Guía a todas las naciones con poder para que le den forma a este conflicto hacia una paz justa y duradera, para que se restablezca la soberanía de Ucrania, se proteja a los civiles y se apoye a quienes sufren, porque sabemos que cuando un miembro de la familia humana sufre de opresión, el organismo completo también sufre. Te lo pedimos por medio del Príncipe de la Paz, nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Por los que han sido abandonados en nombre de la eficiencia

Dios de gracia abundante, que prometes satisfacer todas nuestras necesidades conforme a las riquezas de tu gloria, al llegar el momento programado para ponerle fin a la organización temporal del servicio del Departamento de Eficiencia Gubernamental (Department of Government Efficiency, DOGE), recordamos los daños causados por los recortes y las interrupciones que nuestro gobierno federal ha llevado a cabo en nombre de la eficiencia. Permanece con todos aquellos cuyas vidas sufrieron interrupciones y cambiaron debido a las reducciones a gran escala en la fuerza laboral del servicio público de este país. Oramos por quienes fueron despedidos, por los que incluso ahora dependen de programas que se redujeron, que se interrumpieron o que se han vuelto más inaccesibles, así como por aquellos cuya confianza en las instituciones públicas se ha sacudido. Gran Dios, oramos por un gobierno federal que actúe con responsabilidad hacia sus empleados y las personas a las que sirve. Ayúdanos a continuar construyendo comunidades, tanto a nivel nacional como local, que cuiden de los enfermos, los hambrientos, las personas sin vivienda y todas las personas vulnerables confiadas a nuestro cuidado, sabiendo que cuando amamos al más pequeño de ellos, amamos a tu Hijo Jesucristo, quien vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.