Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)
Los invitamos a que se nos unan para compartir nuevas oraciones cada semana por aquellos que son vulnerables entre nosotros quienes enfrentan desafíos, temores y amenazas. Declararemos muchos de los perjuicios que se están fomentando a nuestro alrededor y reconoceremos lo que está siendo anulado, perdido y amenazado.
Únase a nosotros en oración y comparta estas oraciones con sus diócesis y parroquias.
Somos una iglesia unida en oración, proclamando la realidad frente a las mentiras, creando espacio para el dolor frente a la negación, y liberando espacio en nuestras almas para la esperanza. Nos reunimos para ser el cuerpo de Cristo ante los demás, llevando las cargas de los demás, y señalando la cruz al mundo y su poder redentor que ya está obrando a través de nuestro testimonio (incluso cuando puede que no se sienta así).
Estas oraciones no son un reemplazo de la acción; ofrecen la base y el espacio para discernir qué acciones cada uno de nosotros se siente obligado a tomar. Podemos sentirnos llamados a congregarnos o contactar a nuestros funcionarios electos, participar en la organización comunitaria, proveer servicios a los miembros de nuestras comunidades, o unirnos a protestas o actos de desobediencia civil.
Como iglesia, nuestra defensoría continúa, y los invitamos a unirse a nosotros. La Red Episcopal de Políticas Públicas cuenta con alertas semanales de acción, recursos, seminarios web y capacitaciones. Entérese más aquí.
Oraciones para la semana del 4 de julio

Por la libertad y la justicia para todos
Dios Todopoderoso, creaste a todas las personas a tu imagen y nos llamas a vivir en libertad, justicia y paz. Ten misericordia de nosotros cuando olvidamos que nuestra libertad está ligada al bienestar de los demás. Desenmascara los sistemas y hábitos que favorecen el privilegio sobre la dignidad, y despierta en nosotros la compasión por los pobres, los extranjeros y los marginados. Por Tu Espíritu Santo, guía nuestros tribunales y líderes, nuestras comunidades y nosotros mismos, para que Tu amor y justicia fluyan como las aguas; por Jesucristo nuestro Señor, que vino a proclamar la buena nueva a los pobres y liberar a los cautivos, y que vive y reina Contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y para siempre. Amén.
Por la salud mundial y la protección de los niños
Dios de la compasión y la luz, sostén a todos los niños alrededor del mundo que no pueden acceder a las vacunas que salvan vidas. Señor Jesús, dijiste a Tus discípulos que el reino de los cielos pertenece a niños como ellos. Nos has enseñado que nuestro amor se mide por cómo tratamos a los más pequeños entre nosotros. Fortalece a todos los trabajadores de la salud pública y los defensores en esta era de profunda incertidumbre por la salud de los vulnerables, especialmente los niños. Renueva nuestra fe en Tu gracia sanadora, y en el conocimiento que has otorgado a través de Tu don de raciocinio y descubrimiento. En el nombre de Jesús, nuestro sanador, oramos. Amén.
Por la dignidad de todas las personas que recurren a la salud reproductiva
Dios de sanación, lamentamos los sistemas que niegan a las personas, especialmente a las mujeres, la capacidad de elegir proveedores de atención que honren su salud, sus cuerpos y su dignidad. Dios de misericordia, recuerda a todos los que dependen de Medicaid para que gocen de acceso al cuidado reproductivo y preventivo. En este tiempo de incertidumbre, ellos son especialmente vulnerables. Lamentamos todas las decisiones jurídicas que los dejan atrapados sin recursos. Bendice las manos que proporcionan control de natalidad, exámenes de cáncer y consejos en momentos de miedo y confusión. Concédeles sabiduría y valor a los legisladores en los Estados Unidos, para que puedan trabajar por la dignidad, seguridad y bienestar de todas las personas; a través de Aquel que vive y reina Contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y para siempre. Amén.
Por aquellos que enfrentan barreras para el acceso a los alimentos
Dios de las multitudes hambrientas, cuando Tu pueblo afrontó la hambruna en el desierto, enviaste el maná del cielo. Tu hijo, Jesús, alimentó a las multitudes que vinieron a escucharlo. Eleva a los perjudicados por los recortes del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP por su sigla en inglés) y por las barreras que bloquean el acceso: el papeleo, los retrasos y las reglas onerosas. Nos has llamado para alimentar a los hambrientos y vestir a los pobres. Empodera a los líderes para que actúen con justicia y compasión. Fortalece a todos los que trabajan para que otros coman, por medio de Jesucristo, el pan de vida. Amén.
Por la Verdad, no por el Miedo, en nuestras aulas
Dios de Sabiduría, Tú eres la fuente de toda verdad, y Tu enseñanza no se basa en el temor. Lamentamos que las escuelas no siempre cuenten con la capacidad de enseñar inclusión y aceptación, y que muchos teman que sus historias sean prohibidas. Que las aulas en todas partes sean espacios de indagaciones honestas y encuentros compasivos, donde la verdad y el amor prevalezcan sobre el miedo y el odio. Concédeles sabiduría y valor a los maestros, a las juntas escolares y a los jueces, y bendice a todos los estudiantes, para que puedan florecer mientras buscan aprender, crecer y explorar. Por el poderoso nombre de Tu hijo, Jesucristo Señor nuestro, un solo Dios, ahora y para siempre. Amén.





