Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)
Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.
Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.
Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 h ET para escuchar las oraciones en voz alta, en el contexto de una liturgia sencilla, rezadas por los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Por quienes aún sufren las secuelas del 11 de septiembre
Dios de paz, tu Hijo Jesús nos enseñó a mantener el ánimo ante las dificultades de este mundo, porque él ha vencido al mundo. Hoy, en el 25.º aniversario del 11 de septiembre de 2001, elevamos nuestros corazones hacia ti. Oramos por todas las personas que aún sufren las secuelas de los atentados del 11 de septiembre, especialmente por las familias de quienes murieron; por quienes quedaron traumatizados aquel día; por quienes siguen padeciendo enfermedades como consecuencia de la exposición a sustancias tóxicas; por quienes fueron objeto de odio y sospechas tras los atentados; y por quienes vieron sus vidas destrozadas por las guerras que siguieron. Danos fuerza para elegir el amor en lugar del odio, para no abandonar nunca a quienes están afligidos y para no olvidar jamás que, en este mundo marcado por la violencia, estamos llamados a trabajar por la paz. Danos tu paz celestial en nuestro paso por este mundo desgarrado por el dolor. Condúcenos a tu reino, donde enjugarás toda lágrima y donde tu justicia y tu reconciliación serán plenas. Concédenos todo esto por medio de nuestro Salvador, Jesucristo, que nos consuela y nos ama por los siglos de los siglos. Amén.
Por quienes trabajan en el proceso electoral
Dios de servicio, cuyo Hijo Jesucristo vino al mundo no para ser servido, sino para servir, te damos gracias por quienes realizan el trabajo cotidiano, y muchas veces invisible, que hace posible votar: el personal y los voluntarios de los colegios electorales, el personal administrativo y los responsables electorales, y todas las personas que brindan apoyo para facilitar la participación ciudadana en el gobierno. Inspira a más personas a poner su tiempo al servicio de los demás, mientras que los responsables electorales se preparan para las elecciones que se celebrarán en todo el país y continúan con la difícil tarea de buscar y preparar a las miles de personas necesarias para trabajar en los colegios electorales. Proteger a quienes hayan sufrido amenazas, acoso o intimidación por el desempeño de sus funciones. Haz que todas las personas a quienes se les ha confiado la administración electoral actúen con integridad, para que puedan cumplir fielmente con sus responsabilidades, de manera imparcial y conforme a la ley. Dales paciencia ante los desacuerdos, valor frente a la hostilidad y respeto hacia todas las personas a las que prestan servicio. Enséñanos a reconocer el servicio público ejercido con integridad como una contribución al bien común. Te lo pedimos en nombre de nuestro Salvador Jesucristo, quien supo ver más allá de las divisiones de su tiempo y acogió a quienes los demás miraban con recelo. Amén.
Por la conservación de nuestra memoria común
Dios de las generaciones, que llamas a tu pueblo a recordar y a transmitir lo que ha recibido, te pedimos que preserves nuestra memoria común. Lamentamos que los episodios difíciles de la historia de nuestra nación se oculten, se minimicen o se presenten fuera de contexto, y que se pierdan las experiencias de quienes sufrieron. Danos valor para recordar nuestro pasado con honestidad, sin negar sus heridas ni permitir que estas oculten todo aquello que merece nuestro agradecimiento. Protege a quienes se encargan de conservar e interpretar nuestra historia: archivistas, historiadores, profesionales de museos, bibliotecarios, docentes y comunidades locales. Concédeles sabiduría, integridad y libertad para conservar y buscar la verdad. Danos valor para aprender tanto de nuestros logros como de nuestros fracasos, y para conservar con fidelidad lo aprendido para las generaciones venideras. Por Jesucristo, nuestro maestro en el camino de la paz. Amén.





