Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 21 de agosto

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen de arriba para descargar la versión PDF de las oraciones y utilizarlas como inserciones para boletines o distribuirlas.

Por las víctimas de actos criminales y de violencia

Dios amoroso, que lloras con quienes claman afligidos y permaneces junto a los quebrantados de corazón, oramos por todas las víctimas de crímenes y violencia, por quienes murieron y por quienes quedaron marcados por las heridas y la angustia. Concede descanso a los fallecidos y consuelo a los vivos. En tu amor infinito, cuida de quienes vieron sus vidas desgarradas por la violencia: las víctimas de tiroteos masivos y de actos delictivos cotidianos; quienes sufrieron violencia relacionada con la aplicación de las leyes de inmigración; los agentes de las fuerzas del orden que murieron o fueron agredidos en el cumplimiento de su deber y las familias y comunidades sumidas en el duelo. Ayúdanos, oh Señor, a establecer sistemas de prevención y atención, para que podamos mejorar en la prevención de la violencia antes de que esta ocurra, y concédenos sabiduría para procurar justicia sin recurrir a la venganza. Allá donde una persona llore la muerte de un ser querido, que toda tu Iglesia llore con ella. Danos la gracia y la fortaleza para permanecer junto a todos los afligidos, por el poder de tu Espíritu que obra en nosotros. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo, Príncipe de Paz. Amén.

Por quienes ven traicionada su confianza

Dios de la verdad, cuya ley nos prohíbe defraudar a nuestro prójimo y cuyo amor se acerca a los explotados, oramos por todas las víctimas de fraudes y de engaños financieros. Oramos especialmente por los más vulnerables entre nosotros ante el uso de tecnologías cada vez más sofisticadas para suplantar identidades, manipular y extorsionar, aumentando así la pérdida de confianza que tantos sienten. En tu misericordia, rodéalos de comunidades que les brinden apoyo. Dios, aparta nuestros corazones de la codicia, la burla y la indiferencia ante el sufrimiento de nuestro prójimo, y vuélvelos hacia tu amor, que transforma el mundo. Recordamos también a quienes fueron obligados a perpetuar estafas y permanecen cautivos en manos de redes delictivas. Saca a la luz lo que está oculto y frustra las obras de la codicia, para que nadie pueda lucrarse a costa de los más vulnerables. Te lo pedimos en nombre de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Por la labor silenciosa en favor de la justicia y la transparencia

Dios de misericordia, cuya justicia se revela en tus muchas obras maravillosas, te damos gracias por quienes realizan la labor silenciosa de garantizar que las decisiones de nuestro gobierno sean transparentes y estén sujetas a la rendición de cuentas, procurando que nuestras autoridades actúen con justicia. Lamentamos las fallas y la falta de transparencia en el gobierno. También deploramos las acciones de aquellos líderes que parecen favorecer los intereses de unos pocos poderosos en lugar de velar por la protección y el bienestar de toda la población. Bendice la labor de todos los funcionarios públicos que intentan que nuestro país esté a la altura de sus más altos ideales, a fin de que nuestra vida en comunidad prospere gracias al apoyo mutuo y al amor que nos profesamos unos a otros. Concédelo por medio de tu Hijo, Jesucristo, quien vive y reina contigo y con el Espíritu Santo en perfecta justicia y misericordia. Amén.