Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 25 noviembre

Si el Señor no hubiera sido mi ayuda,
mi alma pronto habría habitado en la tierra del silencio.
Cuando pensé: «Mi pie resbala»,
tu amor inquebrantable, oh Señor, me sostuvo.
Cuando las preocupaciones de mi corazón son muchas,
tus consuelos alegran mi alma. (Salmo 94:17-19)

Únase a nosotros cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por los vulnerables entre nosotros que enfrentan desafíos, miedos y amenazas. Nombraremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que está siendo borrado, perdido y amenazado.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen de arriba para descargar la versión PDF de las oraciones y utilizarlas como inserciones para boletines o distribuirlas.

Gratitud por el ministerio local

Oh Dios, soberano de nuestros corazones, que en Pentecostés derramaste tu Espíritu Santo para fortalecer y vivificar a tu Iglesia, te damos gracias por todo el trabajo comunitario, de base, parroquial y diocesano realizado durante el año pasado. Tú sostienes a tu pueblo y manifiestas el Cuerpo de Cristo a través de las relaciones. Las personas activistas y defensoras locales, los ministerios parroquiales y las iniciativas vecinales han fortalecido nuestro llamado, nos han inspirado y han protegido a los más vulnerables en este país y en todo el mundo. Danos fuerzas para seguir actuando localmente en el año que comienza, todo para tu gloria. Amén.

Gratitud por los socios nacionales, mundiales, ecuménicos e interreligiosos

Dios del cosmos, que sostienes y bendices toda la creación, te damos gracias por quienes colaboran con nosotros en los ámbitos nacional, mundial, ecuménico e interreligioso. Nuestra labor de defensa social, nuestro trabajo por la justicia y nuestro compromiso con la unidad se han visto fortalecidos por hermanas, hermanos y hermanes alrededor del mundo que se unen a nosotros con un propósito común. Tú no nos llamas a trabajar en soledad, y con frecuencia cumples tus propósitos mediante la compañía y el testimonio de otros. Gracias, oh Dios, por concedernos colaboradores fieles mientras intentamos cumplir tu voluntad. Por amor a tu Hijo, Jesucristo. Amén.

Gratitud por la fuente de nuestro llamado

Dios eterno, que derramas tu amor sustentador sobre nosotros, te damos gracias por ser la fuente de nuestro llamado a hacer justicia, amar la misericordia y caminar humildemente ante ti. Los ministerios de esta Iglesia se sustentan en tu amor inquebrantable, revelado a nosotros en Jesucristo. Haz que permanezcamos siempre agradecidos, confiando en que la gratitud nos prepara para un servicio fiel. Recuérdanos siempre que nuestra fuerza radica en tu amor misericordioso, y guarda en tu cuidado eterno a quienes más lo necesitan hoy y siempre, por tu Hijo, el amor encarnado. Amén.