Cámara de Obispos de La Iglesia Episcopal Septiembre 2019: Sermón del Obispo Presidente, Eucaristía de Apertura, 17 de septiembre de 2019

Cámara de Obispos de La Iglesia Episcopal Septiembre 2019: Sermón del Obispo Presidente, Eucaristía de Apertura, 17 de septiembre de 2019

September 18, 2019

Reunión de otoño de la Cámara de Obispos
17 de septiembre de 2019

¡Mira la roca!
El Reverendísimo Michael B. Curry

Buenos días.
Bienvenidos a todos los obispos y cónyuges aquí reunidos hoy y gracias a la Diócesis de Minnesota por acogernos.

Permítanme interpretar un texto, en realidad dos. No demorará tanto como se imaginan que interprete la epístola y el Evangelio desde la lente del tercer texto de las Escrituras hebreas, de la Epístola de Colosenses (3:14, 17)

"Sobre todo revístanse de amor.  Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús."

Sobre todo revístanse de amor.  Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús.

Y el Evangelio de San Juan, capítulo tres.

Pues Dios amó tanto al mundo, dio a Su Hijo único para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tunga vida eterna. Dios amó tanto al mundo que dio a Jesús.

Bien, esos son los dos textos.

Quiero que marquen este momento porque estoy predicando basándome en el leccionario. Pero tengo que interpretarlo. Isaías, Capítulo 51.

Óiganme todos los que quieren vivir con rectitud y me buscan —dice el Señor. Miren la roca de donde fueron cortados, la cantera de donde fueron sacados; miren a Abraham, su padre, y a Sara, la que les dio la vida. Y, que mal para la Hager, que lo hizo bien. Mira la roca. Eso es lo que acabamos de cantar en esta canción. Y ahora estamos en el mismo plano.

Tuve una revelación en el aeroplano. Bueno, en realidad, no. Pero él sí.

La vieja canción lo dice bien.

Mi esperanza se basa en nada menos
Que la sangre y la justicia de Jesús.
No me atrevo a confiar en el marco más dulce.
Pero sólo me apoyo en el nombre de Jesús.
En Cristo, la roca sólida en que estoy de pie.
Todos los demás terrenos son arena movediza.

Ese es un mensaje para la iglesia en todas las eras. Pero tal vez particularmente para nosotros en este tiempo. Mira la roca.

Ahora no voy a trabajar con Isaías 51 porque todos ustedes fueron a seminario. Y sus cónyuges probablemente los oyeron hablar de ello.

Ustedes saben que Isaías 51 proviene del período del exilio y del período posterior al exilio. No estoy seguro de si esto está en Isaías 2 o Isaías 3. Pero no importa, pues está en el libro. Es evidente que viene de ese periodo cuando las personas que habían una vez conocido la libertad, la habían perdido. Cuando el mundo había sido de una manera un día y se convirtió en otra manera al siguiente. Cuando todo con lo que podían contar, todo con lo que podían contar en este mundo, se desmoronó antes de sus propios ojos.

En 586 a. C. el rey Nabucodonosor y los ejércitos de Babilonia conquistaron la mayor parte del antiguo Cercano Oriente. Eso incluía a Palestina. Ellos arrasaron con el campo de Palestina, se avanzaron a la ciudad de Jerusalén, rompieron los muros de Jerusalén, entraron en la ciudad santa misma. Y luego la única realidad institucional con la que podían contar, el templo que Solomon construyó, Salomón aquel de los días en que la Reina de Saba de Etiopía lo había trastornado. Ahora eso es una telenovela . . .

La Reina de Saba y Salomón, ese templo, el glorioso templo que David había querido construir, pero no podo construir, pero Salomón lo construyó, el templo, representaba la nación, representaba su fe, representaba todo con lo que habían contado. Y ahora el templo estaba destruido y profanado.

Para empeorar las cosas, se llevó a los principales ciudadanos de Jerusalén, es por eso es por lo que no vale la pena ser un ciudadano líder, tomó a los principales ciudadanos y los arrastró a Babilonia, muy, muy lejos de casa. Ellos cantaban en su cautiverio, "Oh, por las aguas de Babilonia nos sentamos y lloramos cuando te recordamos, oh Sión.

En cuanto a nuestras arpas, tocamos la lira al nuestros captores exigirnos una canción, diciendo que cantamos una de las canciones de Sión. ¿Pero cómo?

¿Cómo debemos cantar el canto del Señor en una tierra extraña? En el exilio. En el exilio.

Como dijo James Weldon Johnson en "Levanten cada voz y canten," estos fueron días en que la esperanza por nacer había muerto.

Y, sin embargo, es precisamente en este contexto que Isaías habla, Óiganme todos los que quieren vivir con rectitud, óiganme todos los que quieren vivir con integridad, óiganme todos los que quieren vivir con justicia por el orden correcto del mundo de Dios de acuerdo con el sueño de Dios. Y Dios dijo, óiganme todos los que quieren vivir con justicia. Miren la roca de donde fueron cortados, la cantera de donde fueron sacados --¡mira a Abraham! ¡Mira a Sara! ¡Mira a Hager! ¡Mira a los que han venido antes de ti! Pero mira la roca sobre la que posas tus pies.

Y descubrirás cómo sobrevivir y cómo prosperar. Incluso cuando salen nuevos informes parroquiales. Mira la roca. No te vuelvas loco. No sé por qué todo el mundo se vuelve loco cada año. Sí, los números están bajando. ¿Y qué? ¡Mira la roca! ¡Todos somos seguidores de Jesús! Pero me estoy adelantando a mí mismo . . .Ahora, quiero que noten la sabiduría de Isaías. (Y prometo que terminaré antes de que los cónyuges tengan que irse. Mi esposa me dijo que terminara antes de que los cónyuges tuvieran que irse.)

Isaías les da una sabiduría increíble. No está anhelando aquellos viejos tiempos. Esta no es una sugerencia de que volvamos, que volamos a la década de 1950 cuando todas las iglesias estaban llenas. No, no, no, esto no es se trata de anhelar los viejos tiempos, de regresar a los días en que los Estados Unidos era grandiosos para que podamos hacer que los Estados Unidos sean grandioso de nuevo.

¿Ayúdenme, alguien? No estoy siendo político, esto es bíblico.

Isaías no está esperando aquellos buenos viejos tiempos de antaño, sea lo que sea; la edad de oro de la iglesia o la edad de oro de América. No está buscando el pasado. Está convocando a la Providencia, convocando principios y valores, que están arraigados en Dios, y por lo tanto, inmutables.

Oh, esto no se trata de anhelar el pasado, sino de estar de pie en terreno sólido que no se puede sacudir. Mira la roca. Bueno la verdad es que, si pones todas tus manzanas en esta cesta llamada la vida y la existencia, se te van a estropear.

Verás, la vida – No sé por qué es la forma en que es todo lo que sé que es. No puedes contar con que muchas cosas en la vida sigan siendo igual. Oye al viejo Heráclito de la antigua Grecia. Lo único que no cambia es el hecho de que todo cambia. Todo cambia. Isaías, en el capítulo 40 dice "la hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre." Sí, puedes apostar en cuán cambiante es la vida y la existencia - si todavía no me crees, y no voy a cantarla toda - pero Frank Sinatra dice que puedes estar "cabalgando alto en abril y derribado en mayo." Así es la vida. ¿Correcto? Así es la vida. ¿No le crees a Frank Sinatra? ¡Pregúntale a Jesús!

La mañana del Domingo de Ramos fue buena. Todo iba bien cuando montaba en ese burro. Todo estaba bien; aun los discípulos se estaban divirtiendo, todo el mundo se estaba divirtiendo, hasta esa tarde cuando fue al templo, pero eso era todo un otro asunto. La mañana del Domingo de Ramos fue buena. Y llamamos al Viernes Santo, Viernes Santo. No creo que Jesús haya usado esa frase. Todo fue maravilloso. Era Hosanna el domingo y crucificado el viernes. Así es la vida.

(Amén.)

Oh, para aquellos de ustedes que son nuevos en este maravilloso ministerio episcopal [Cámara de Obispos]. Me encanta. Yo no cambiaría. No me rendiría y me encanta. Estoy agradecido, estoy agradecido de ser obispo en esta iglesia. Lo estoy. Me encanta a lo que me dedico, pero no me encanta todo lo que tengo que hacer. Y, la verdad es que he estado en esto por suficiente tiempo ya. No soy tan viejo como algunos de ustedes. He estado en esto por suficiente tiempo ya para saber que hay algunos días que son buenos, y que hay otros días más.

He oído hosannas, y he oído crucificar.

Oh después de esa consagración, ordenación – ¿Está Neil Alexander aquí? Después de la ordenación, cuando fui ordenado como un nuevo obispo– Veo a Jeff Lee allí, también- Espero haber entendido bien. Oh, fue maravilloso. Dije wow, estoy recibiendo la fiesta y no he hecho nada. Lo que es maravilloso. Todo el mundo estaba tan feliz de verme y saludarme y esos primeros dos años fueron simplemente maravillosos y hermosos. Esto fue en el año 2000 y entonces 2003 llegó y pensé que era lo correcto. Y lo sigo pensando – Di consentimiento a que el Obispo Robinson fuera consagrado y lo anuncié a la Diócesis, y pensé que si les decía que sólo, tú sabes, si sólo les decía la verdad, todo el mundo estaría bien. Me equivoqué.

De repente, mi Domingo de Ramos se volvió Viernes Santo muy rápido. Venga, sí. Venga, sí. Scott Benhase estaba en la diócesis en ese entonces, todo el infierno se desató. Y el nombre de Michael Curry se enlodó.

Pero está bien. Así es la vida. Esa es la naturaleza de la existencia. Un día es una cosa, otro día es otra, pero si sigues a Jesús, el Domingo de Ramos es real y el Viernes Santo es real, pero como decía el viejo predicador, "La Pascua siempre viene." Reconstruyan esta iglesia. Reconstruyan este país.

Reconstruyan este mundo sobre esa roca, roca sólida en Cristo. Jesús entendió eso.

¿Recuerdan esa conversación que Jesús tuvo con Pedro en Cesárea Filipo? ¿Recuerdan eso? Por favor, díganme que lo recuerdan. Estaban en Cesárea Filipo, que es una especie de zona rocosa de Israel, si vas a Israel, veras que lo es. De todos modos, dice, Jesús dijo, "Oye, (él dijo oye). Mis hermanos, díganme, ¿quién dice la gente dice que soy?” Pedro dijo, "Algunos dicen que eres Elías, regresado de los muertos, porque Elías iba a venir, tú eres Jeremías, uno de los Grandes Profetas. Y todo el mundo estaba repiqueteando en esto y aquello, esto y aquello.”

Y Jesús dijo: "Ahora, ¿quién dices tú que soy? Quién dices que soy. ¿Peter? ¿Miguel? John? ¿Roberto? ¿Dave?Jeff? ¿Quién dices que soy?  ¿La Iglesia Episcopal? ¿La Comunión Anglicana? Como Pedro dijo que eres el Cristo, el Mesías, el Hijo del Dios viviente...Y él dijo ahora que el Mesías estaba sufriendo. Porque el Amor no es egoísta.

Dios amó tanto al mundo, no que tomó; sino que dio a su Hijo unico para sufrir y ser juzgado y ser condenado injustamente y eventualmente ejecutado. Pedro dijo no, no, no, no. No puedes. No.

Aquí tienen un midrash de Michael por un momento.

Entre líneas Jesús decía, mira hermano, este es el camino del amor y es desinteresado. Es sacrificado. Es un camino de amor sacrificado que no busca el interés propio, sino el bien en el bienestar y el bien de los demás. Ese es un camino de amor que puede salvarte y salvar este mundo.

Dijo que esta es la roca: ¡Yo! Y este camino de amor. Todos ustedes pensaron que este movimiento de Jesús y este camino de amor tal como estamos hablando, estamos hablando de los elementos de renacimiento para la iglesia. Y creo por el resto del mundo que Jesús y su camino de amor son la roca. Esa es la roca sobre la que nos podemos parar y el principio de volver a lo que sea que es la roca, es crítico, creo.

Creo que este principio de volver a la roca es un principio sobre el que este país; permítanme hablar de este país por un momento, los Estados Unidos.

Mis hermanos, mis hermanas, algo anda mal. Algo anda mal. Creo que las palabras de Langston Hughes, Yo también canto América.

Me encanta este país, este es mi hogar, no me voy para ningún lugar. Y sea cual sea el país del que seas, ama a tu país. Ama a tus padres. Soy consciente de estas palabras, que creo que son de Thomas Moore, "Puedo seguir siendo el siervo leal del rey, pero el primero es Dios."

Me encanta este país, pero algo anda mal. Algo anda mal.

Cuando la gente está de fiesta en Dayton, Ohio, y los acriban. Algo está mal. Algo está mal.

Deben que leer la ponencia de Tom Breidenthal y el Comité de Teología que escribieron sobre la supremacía blanca. No usamos esta palabra como racismo. En el surgimiento de la supremacía blanca. En el siglo XXI.

Algo anda mal cuando se acribilla gente en El Paso debido al color de su piel y el origen de su hogar.

Algo anda mal cuando los judíos en Pittsburgh no pueden adorar al Señor.

Algo anda mal con los Sikhs que no pueden adorar en Wisconsin a salvo.

Algo anda mal en la Iglesia EMA en Charleston.

Algo anda mal en nuestras ciudades donde los asesinatos a motor siguen sucediendo. Y niños inocentes en Chicago son liquidados a tiros. Y eso ha estado sucediendo durante años por las ciudades de este país.

La epidemia de violencia armada. Algo anda mal.

Y algo está mal cuando no estamos recibiendo liderazgo moral. No estoy siendo partidista ahora. No me importa quién esté en la Casa Blanca, republicano, demócrata, independiente. Es que necesitamos que nuestros líderes nos llamen a los mejores ángeles de nuestra naturaleza.  Que nos llamen a los valores con los que se fundó este país.

Permítanme decirles algo – voy a parar en unos momentos–

Sé muy bien que los fundadores eran hipócritas. ¡Porque yo también soy uno! ¡Tú también!  Los seres humanos tienden a ser hipócritas. Por eso necesitamos a Jesús. Sé muy bien que Thomas Jefferson era - sus palabras indicaban una cosa, pero sus acciones indicaban otra. Si no me creen, pregúntele a la Sra. Sally Hemmings o su familia.

Así que, lo sé, pero la verdad es que, aunque era un hipócrita, tenía razón. Sus palabras eran correctas. Son geniales, "Sostenemos que estas verdades son evidentes."

Toda la gente, todos los hijos de Dios son creados iguales y dotados no por el voto de un congreso, no por un parlamento, no por ningún papa, o presidente. Dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables, entre ellos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Eso es roca. Así es como Estados Unidos debe ser.

Oh, Abraham Lincoln, ¿cómo dices, hace cuatro veintenas y siete años, nuestros antepasados se encontraron con estos continentes, este continente, una nueva nación concebida en la libertad y dedicada a la proposición de que toda la gente es creada equitativamente. Así sí es América.

Prometo lealtad a la bandera de los Estados Unidos de América,
y a la Republican que representa,
una nación bajo Dios, indivisible, indivisible

¡Indivisible!

¡No estados rojos y estados azules! ¡Indivisible!

¡No republicano, independiente, demócrata! ¡Indivisible!

¡Así es la liberal! ¡Indivisible!

Una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia

No sólo para algunos, no sólo para los estadounidenses, no sólo para la gente que te gusta, no sólo para mí, no sólo...Libertad y justicia para todos. Eso es América.

Y debemos catalizar un renacimiento, un renacimiento en esta nación, un renacimiento en nuestra iglesia, un renacimiento de los principios, y al Dios que es el autor de ellos.

El año que viene van a pasar tres cosas. Ustedes pueden contar con ellos:

Las estadísticas parroquiales van a ser casi las mismas.

Habrá elecciones presidenciales. Y el país va a estar dividido, pase lo que pase.

Y vamos a Lambeth. Pero algunos de nosotros no podemos.  Y algunos de nosotros no queremos. Y cada uno de nosotros tendrá que tomar una decisión de conciencia. Y esa decisión de conciencia debe ser respetada. Los que sí vamos debemos ser testigos, de nuestra conciencia según Dios la inspira, independientemente de su posición. Y de alguna manera debemos respetarlas decisiones y la conciencia de los demás.

Ahora, yo sí voy a ir . . . Ya estoy listo. Me voy como testigo. Voy como testigo al camino del amor que Jesús me ha enseñado, que tengo que amar. Creo en lo que creo porque creo que refleja el camino como un camino de amor.

También creo en el camino del amor como un camino que me ayuda a entender que algunos de mis hermanos y hermanas tienen una perspectiva diferente. Y a amarlos a ellos que son mis hermanos, mi hermanas.

Mejor aún. En Cristo no hay este ni oeste, sino una gran comunión de amor.

En 1963, y con esto me sentaré. El 15 de septiembre que fue la fiesta de la Santa Cruz. Y una bomba explotó, Domingo por la mañana, Iglesia Bautista de la Calle 16. Veintidós personas fueron heridas y lesionadas.

Como en El Paso. Como en Estados Unidos hoy.

Veintidós personas heridas, y cuatro niñas. Addie Mae Collins, Cynthia Wesley, Carole Robertson y Denise McNair fueron asesinadas.

La bomba las mató. Pero el odio encendió y explotó la bomba. Hay odio en nuestra tierra hoy.

Ahora hay odio en nuestro mundo hoy.

Los nativismos han suplantado los nacionalismos, el fascismo está en aumento otra vez. Maldades demoníacas que pensábamos habian sido derrotadas en la Segunda Guerra Mundial. Los demonios se han levantado otra vez.

Estamos en problemas. Estamos en problemas.

Pero tengo un Dios. Y no arriesgaré mi vida en este mundo. Y no arriesgaré mi esperanza en este mundo. Porque como la gente de antes solía decir, hay un Dios que está sentado en las alturas y que mira hacia abajo, aquellos viejos esclavos decían que los problemas ibas a durar para siempre.

Mis hermanos, mis hermanas. Cuando vallamos a Lambeth, no, cuando salgamos de este lugar y comencemos el resto de este año, y vivamos en el próximo año, miremos la roca.

En 1963, el Dr. King sabía lo malo que sería Birmingham. Hoy es un Birmingham diferente. Tengo gente, familia en Birmingham, mi gente de Birmingham. El otro lado de mi familia es de Carolina del Norte.

El Birmingham hoy no es lo que era en 1963. Tenía un apodo,"Bombingham", antes del bombardeo. Así de malo fue.

Bull Connor existió realmente. No les diré de qué iglesia era miembro, pero existió realmente. Y King sabía que estaban entrando en tiempos difíciles y peligrosos. Y así que, para preparar a los manifestantes, les dio una cosita a la que me he estado refiriendo desde hace tiempo. Y después de esta Eucaristía obtendrán una copia de ella. Y espero que la guarden en sus bolsillos, para que la lean en oración matutina, o sea cual sea su devoción. Para que lean lo que el Dr. King dijo mientras entraban en la refriega.

Recuerden que ­el movimiento no violento busca justicia y reconciliación, no la victoria. Cuando vayamos a Lambeth, recuerde caminar y hablar a la manera del amor; porque Dios es amor. Cuando voten, oren a diario para ser utilizado por Dios para que todos los hombres y mujeres puedan ser libres. Sacrifique sus deseos personales para que todos sean verdaderamente libres. Observen tanto con el amigo, así como con el enemigo por igual, las reglas comunes de la cortesía humana. Realicen servicios regularmente para los demás y por el mundo. Absténganse de la violencia del puño, de la lengua, de las redes sociales y del corazón. Esfuércense por tener buena salud corporal y espiritual.

La promesa comienza con estas palabras:

     "Mientras te preparas para marchar, medita sobre la vida y las enseñanzas de Jesús."

Sobre todo, manténganse unidos al amor. Colosenses tiene razón.

Y hagan lo que hagan, hagamos lo que hagamos, digamos lo que digamos, hagámoslo en el nombre del Señor Jesús.

Mi esperanza se basa en nada menos
Que la sangre y la justicia de Jesús.
No me atrevo a confiar en el marco más dulce.
Pero sólo me apoyo en el nombre de Jesús.

En Cristo, la roca sólida que estoy de pie.
Todos los demás terrenos son arena movediza.

Dios te ama, Dios te bendiga, y que Dios nos sostenga a todos, a todos nosotros, y a esta creación, en esas manos todopoderosas de amor.