Un mensaje a la Iglesia Episcopal del Consejo Ejecutivo

Un mensaje a la Iglesia Episcopal del Consejo Ejecutivo

El siguiente mensaje es una carta de los miembros del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal luego de su reunión del 17 al 19 de febrero. Véanse cartas anteriores a la Iglesia aquí.

Los capellanes del Consejo predicaron homilías durante los oficios de Oración Matutina. Lea las transcripciones en inglés y español del sermón del Rdo Cameron Partridge y del sermón de la Rda. Nancy Frausto.

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El lunes 17 de febrero, el Consejo Ejecutivo se reunió en el Maritime Institute de Linthicum Heights, Maryland, a las afueras de Baltimore, entre rumores de turbulencia.

La turbulencia y otros problemas meteorológicos retrasaron la llegada de muchos miembros, a la vez que la incertidumbre en nuestra vida nacional, con sus diversas repercusiones internacionales, ha hecho que muchos miembros de este diverso organismo se sientan temerosos, enojados, preocupados, ansiosos y apesadumbrados, si no por ellos mismos, entonces sí por sus colegas.

El Obispo Presidente Sean Rowe reconoció la turbulencia en su discurso inaugural, durante el cual pidió concentrar la atención en quienes han sido “empujados a las márgenes” y afirmó que los marginados “ocupan en realidad un lugar central. Son los portadores de la salvación. Sus luchas nos revelan el reino de Dios”. 

La Presidenta de la Cámara de Diputados, Julia Ayala Harris, comenzó su discurso recordando cómo, mientras crecía en la comunidad católica mexicana multicultural de Chicago, había imágenes de la Virgen de Guadalupe por todas partes, creando espacios que hablaban de un Dios que ve a los olvidados y eleva a los humildes.

Más tarde, durante un receso, Ayala Harris les entregó discretamente a todos los miembros del Consejo unos pequeños denarios y les dijo que ora por cada uno de ellos mencionando sus nombres.

Al concluir el primer día de la reunión con la Oración Vespertina, los capellanes invitaron a los miembros del Consejo a sacar sus denarios y orar por las personas y los grupos con los que están relacionados. Los capellanes, la Rvda. Nancy Frausto y el Rvdo. Cameron Partridge, comentaron que en esta época turbulenta no les había pasado desapercibido que ambos son miembros de grupos que están siendo atacados.

Las lecturas del día incluyeron Jesús lloró (Juan 11:35) y esta oración que la acompaña: “Dios de nuestras lágrimas, tú has llorado. Danos ánimo para llorar. Danos valor para llorar con los demás. Fortalécenos para que podamos ver las lágrimas que corren por las mejillas de los demás. En nombre del que también lloró. Jesús. Amén”.

Hubo una oración de llamado y respuesta adaptada de la obra del Dr. Martin Luther King Jr. Shake Us from Our Slumber que inició con:

Cuando nuestros ojos no vean la gravedad de la justicia racial,
Sacúdenos de nuestro sueño profundo y abre nuestros ojos, oh Señor.

Y continuó pidiendo:

Cuando este caos se calme,
Danos, oh Señor, un espíritu duradero de solidaridad.

Buscar la solidaridad no es fácil. En ocasiones, la diversidad que hay en la sala puede provocar tensiones, ya que puede haber choques entre las diferentes culturas, idiomas y costumbres. Los miembros del Consejo también siguen avanzando en la lucha por convertirse en Amada Comunidad.

Además del tiempo dedicado a la sesión plenaria, los miembros del Consejo Ejecutivo participaron en cursos de capacitación sobre Conciencia Emocional y tecnología. En las sesiones vespertinas, los comités se reunieron para abordar áreas de realineación. Los miembros de los comités de Finanzas y de Gobierno y Operaciones se reunieron para escuchar por ZOOM a la Rvdma. Ruth Woodliff-Stanley, Obispa de Carolina del Sur, mientras consideraban la condonación de préstamos relacionados con los costos incurridos en la realineación de la Diócesis de Carolina del Sur después del litigio. Los comités votaron en favor de recomendar la condonación de los préstamos, una acción que recibió la confirmación obligatoria del Consejo.

El trabajo sobre la realineación continuó el martes, con una sesión dirigida por el Grupo Compass sobre futuras prioridades y medidas de evaluación. En un ejercicio en el que se utilizaron notas adhesivas, bolígrafos negros y mucha conversación, los miembros del Consejo hicieron carteles en los que esbozaron las prioridades y los parámetros con los que esperan medir el éxito de estos esfuerzos. Una y otra vez durante estas sesiones informativas, los miembros del Consejo han hecho énfasis en que los esfuerzos de realineación no son un reflejo del trabajo del personal actual, aunque han reconocido la ansiedad que este trabajo provoca.

Compass usará esta información mientras trabaja en la realineación con los funcionarios presidentes.

Los comités se reunieron el martes por la tarde para continuar su trabajo y preparar los informes que se entregarán el miércoles por la tarde. Algunas de estas reuniones se prolongaron hasta la noche.

El martes por la noche, los miembros del Consejo fueron invitados a una sesión informativa informal de los Ministerios Episcopales de Migración (en persona) y la Red de Respuesta a la Migración (por ZOOM) sobre la situación actual que se vive en EE. UU. debido a los esfuerzos de deportación de Inmigración y Aduanas, en particular sobre las formas en que las iglesias pueden proteger a sus personas vulnerables.

A pesar de que el día había sido largo y agotador, acudió casi todo el Consejo.

Entonces, la Obispa Marinan Budde se les unió por ZOOM. El Consejo la recibió con aplausos y le expresó gratitud por sus valientes palabras relacionadas con el Evangelio durante el Servicio de Oración por la Nación que se celebró en la Catedral Nacional después de la toma de posesión presidencial. A continuación, los miembros del Consejo compartieron anécdotas sobre el impacto de los comentarios de la Obispa, así como preocupaciones por su seguridad. Budde les aseguró a todos que está bien. Uno de los oradores describió las palabras de Budde como una irrupción del Espíritu en medio de tanta confusión.

Sin embargo, la reunión informal dejó muy en claro que los mandatos del Evangelio de acoger al foráneo, amar al prójimo y cuidar de los más vulnerables entre nosotros son una prioridad para este Consejo. Los miembros también expresaron su preocupación por nuestros niños y jóvenes, especialmente los que se han vuelto vulnerables debido a cambios en las políticas.

A medida que avanza este trienio, el Consejo asume su misión con un valor inquebrantable y un espíritu alegre. A medida que los miembros profundizan sus conexiones y desarrollan confianza, están decididamente comprometidos con el trabajo vital que tienen por delante.