Querido Pueblo de Dios de la Iglesia Episcopal:
Esta mañana temprano nos enteramos de que el presidente Trump ha sido reelegido para un nuevo mandato como presidente de los Estados Unidos. Rezo para que gobierne con sabiduría y justicia.
Independientemente de nuestras afiliaciones políticas, debemos recordar que Dios nos ha llamado en la Iglesia Episcopal a buscar y servir a Cristo en todas las personas. Sin importar el partido que esté en el poder, somos una sola iglesia y seguiremos cumpliendo nuestro pacto bautismal al proclamar, con palabras y con el ejemplo, la Buena Nueva de Dios en Cristo, al luchar por la justicia y la paz entre todas las personas, y al proteger la dignidad de cada ser humano.
Nos comprometemos a trabajar con la nueva administración para impulsar políticas que sigan las enseñanzas de Jesús, apoyando a los más vulnerables entre nosotros. A través de los Ministerios Episcopales de Migración, cumplimos con el mandato de Dios de acoger al foráneo, y desde 1988 hemos reasentado a más de 100 000 refugiados mediante un programa bipartidista con un sólido historial de éxito. Instamos al presidente Trump y a los miembros del Congreso a que actúen con compasión hacia los inmigrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados a quienes servimos, y a que sepan que, en todo momento, defenderemos la dignidad y los derechos humanos de todo el pueblo de Dios.
Somos cristianos que apoyamos la dignidad, la seguridad y la igualdad de las mujeres y las personas LGBTQ+ como una expresión de nuestra fe. Rezo para que el presidente Trump y su administración hagan lo mismo.
En los próximos meses, les pido a todos que seamos agentes de paz y reconciliación en nuestras comunidades, tanto en persona como en línea. Como personas de fe, podemos trabajar y orar por la paz y la unidad entre el pueblo de Dios, ya sea que estemos alegres, suframos o tengamos miedo. Especialmente ahora, cuando sabemos de los esfuerzos de terroristas nacionales y adversarios extranjeros por socavar nuestra confianza en las instituciones y en los demás, podemos combatir la desinformación y el miedo con los que el Enemigo busca dividirnos unos de otros.
Doy gracias por todos los ministerios en las diócesis y congregaciones de toda la Iglesia que son expresiones tangibles de nuestra fe en un Dios de compasión y misericordia. En cada momento, esta es la labor que Dios nos ha encomendado.

El Rvdmo. Sean W. Rowe
, Obispo/a Presidente de la Iglesia Episcopal
Carta del obispo presidente Sean Rowe sobre las elecciones presidenciales en Estados Unidos
Querido Pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal,
En las primeras horas de esta mañana, nos enteramos de que el presidente Trump ha sido reelegido para otro mandato como presidente de Estados Unidos. Ruego para que gobierne con sabiduría y justicia.
Independientemente de nuestras afiliaciones políticas, debemos recordar que Dios nos ha llamado en la Iglesia Episcopal a buscar y servir a Cristo en todas las personas. No importa qué partido esté en el poder, somos una sola Iglesia y seguiremos cumpliendo nuestro pacto bautismal proclamando con la palabra y el ejemplo las Buenas Nuevas de Dios en Cristo, luchando por la justicia y la paz entre todos los pueblos y protegiendo la dignidad de todo ser humano.
Nos comprometemos a colaborar con el nuevo gobierno para promover políticas que sigan las enseñanzas de Jesús al apoyar a los más vulnerables entre nosotros. A través del Ministerio Episcopal de Migración, cumplimos el mandato de Dios de acoger al forastero y, desde 1988, hemos reasentado a más de 100 000 refugiados mediante un programa bipartidista con un sólido historial de éxito. Instamos al presidente Trump y a los miembros del Congreso a mostrar compasión hacia los inmigrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados a quienes servimos, y a saber que, en todo momento, defenderemos la dignidad y los derechos humanos de todo el pueblo de Dios.
Somos cristianos que apoyamos la dignidad, la seguridad y la igualdad de las mujeres y de las personas LGBTQ+ como expresión de nuestra fe. Ruego que el presidente Trump y su gobierno hagan lo mismo.
En los próximos meses, les pido a todos que seamos agentes de paz y reconciliación en nuestras comunidades, tanto en persona como en el espacio virtual. Como personas de fe, podemos trabajar y orar por la paz y la unidad en el pueblo de Dios, ya sea que nos sintamos alegres, heridos o temerosos. Especialmente ahora, cuando conocemos los esfuerzos de terroristas nacionales y adversarios extranjeros por socavar nuestra confianza en las instituciones y en los demás, podemos combatir la desinformación y el miedo con los que el Enemigo procura dividirnos.
Doy gracias por todos los ministerios en las diócesis y congregaciones de toda la Iglesia que son expresiones tangibles de nuestra creencia en un Dios de compasión y misericordia. En todo momento, esta es la obra que Dios ha puesto ante nosotros.

Rvdmo. Sean W. Rowe
, Obispo Presidente de la Iglesia Episcopal





