Al instar a su audiencia a descubrir sus pasiones, Jefferts Schori se refirió a los esfuerzos por reorientar, reimaginar y revitalizar.
La Biblioteca del Congreso proporcionó un escenario histórico para las palabras del Obispo/a Presidente. James Billington, bibliotecario del Congreso (y episcopaliano activo), preparó y presentó una exposición especial de documentos de los fundadores. Se exhibieron documentos y cartas personales de los presidentes James Madison y Thomas Jefferson que contenían referencias a un interés compartido por la mayor libertad posible de la Iglesia Episcopal en sus inicios y de los primeros Estados Unidos de América.
«Un mundo profundamente hambriento»
«Vivimos en un mundo profundamente hambriento de los valores trascendentes de nuestra fe: de santidad, integridad, salud y relaciones correctas; de verdad y belleza en las comunidades humanas; de la justicia y la paz que caracterizan a las comunidades sanadas», dijo el Obispo/a Presidente.
«Los asuntos urgentes que tenemos ante nosotros como comunidad humana en este momento tienen que ver con la respuesta a las faltas éticas que subyacen a la actual situación financiera; la creciente desigualdad entre ricos y pobres; cómo cuidamos la creación —los glaciares de Montana que se reducen, las pesquerías agotadas en el Pacífico suroccidental—; la creciente dificultad para cultivar en África; y cómo influir en la violencia en Gaza, la piratería frente a las costas de Somalia, Afganistán e Irak, y la guerra contra las drogas en México».
Mencionó áreas de especial atención, entre ellas las comunicaciones, donde debemos «reorientar, reimaginar y revitalizar nuestra invitación y acogida». El Obispo/a Presidente pidió mayor energía para desarrollar nuevas congregaciones y realizar la revitalización de las existentes
Jefferts Schori abordó «cómo nuestra mayordomía puede tener un impacto duradero y transformador en el mundo que nos rodea».
El legado episcopal
Al referirse al legado de larga data de la Iglesia Episcopal, señaló: «Los valores que representa esta iglesia siguen siendo de suma importancia incluso después de 400 años en estas costas».
Jefferts Schori continuó: «Vivimos en una tradición que afirma que cada miembro tiene un papel vital que desempeñar; desde nuestros inicios insistimos en que el laicado tuviera una posición central en la estructura de gobierno, y que los obispos/as debían ser elegidos en lugar de nombrados. Hoy hablamos del ministerio del Bautismo y de vocaciones únicas y compartidas».
Para impulsar la misión de la Iglesia en el siglo XXI y más allá, el Obispo/a Presidente afirmó que el liderazgo debe desarrollarse mediante «la captación y formación de líderes inspirados e inspiradores».
Jefferts Schori hizo un llamado a fortalecer y ampliar los ministerios para satisfacer las necesidades de la comunidad global.
Para concluir, señaló: «La primera petición de la oración que Jesús nos enseñó es: “Venga tu reino”. Esta labor tiene que ver con el Reino de Dios y con cómo esta Iglesia puede ser aliada de Dios en la construcción de un mundo que se parezca más a lo que Dios desea. Estamos llamados a ser heraldos de la resurrección para un mundo que aún cree que la muerte es la última palabra».





