Historia de la Iglesia Episcopal y la Organización de Naciones Unidas
Desde al menos 1942, los episcopales acogieron con beneplácito la creación de la Organización de Naciones Unidas durante la guerra y, posteriormente, abogaron por la formación de una organización internacional permanente para mejorar la colaboración y la estabilidad a nivel mundial. La Organización de Naciones Unidas se fundó en 1945, y la Iglesia Episcopal ha promovido sus iniciativas en materia de derechos humanos, medioambiente, desarme y mantenimiento de la paz desde 1948. A continuación,
conoce más sobre nuestra historia con la Organización de Naciones Unidas, basada en investigaciones de los Archivos de la Iglesia Episcopal.
Cronología general
– Antes de 1945: Los documentos de archivo episcopales revelan el diálogo y el apoyo de los líderes episcopales a la idea emergente de la Organización de Naciones Unidas antes de su fundación efectiva.
– 1945-1999: Participación de la Iglesia Episcopal en la fundación de la ONU en San Francisco (1945); apoyo de larga data de la Convención General; representación tanto a través de la Comunión anglicana como de la Iglesia Episcopal.
– 1995: Mujeres anglicanas/episcopales asisten a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Pekín) y a las reuniones anuales de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU.
– 2014: Se le otorga a la Iglesia Episcopal el estatus consultivo especial ante el Consejo Económico y Social de la ONU.
– 2017: Se le otorga a la Iglesia Episcopal el estatus de organización observadora ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
– 2018: Se le otorga a la Iglesia Episcopal el estatus de organización observadora ante el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
– 2024: Se le otorga a la Iglesia Episcopal el estatus de organización observadora ante el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica.
Los episcopales a título individual y la Organización de Naciones Unidas
Los episcopales han estado involucrados con la Organización de Naciones Unidas desde antes de su creación, y varios de ellos han desempeñado funciones importantes. Entre los primeros, en la década de 1940, se encontraba el obispo William Scarlett, de la Diócesis Episcopal de Missouri, un defensor de larga data del compromiso de la iglesia con las causas sociales, quien fue presidente de la Comisión Conjunta para la Reconstrucción Social de la Convención General. El obispo Scarlett formó parte y posteriormente fue presidente de la Comisión para una Paz Justa y Duradera del Consejo Federal de Iglesias, que fue una de las primeras organizaciones en pedir la creación de la Organización de Naciones Unidas.
Durante el trabajo de la comisión conjunta, el obispo Scarlett colaboró con Eleanor Roosevelt, miembro de la Iglesia Episcopal y primera dama de los Estados Unidos, quien más tarde presidió la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. En 1946, la comisión de la iglesia preparó un libro que relacionaba los principios cristianos con situaciones sociales clave de la época (incluida la Organización de Naciones Unidas), y la Sra. Roosevelt contribuyó con un capítulo sobre temas relacionados con las minorías.
Apoyo continuo de la Convención General
En las décadas transcurridas desde la creación de la Organización de Naciones Unidas, casi todas las sesiones de la Convención General de la Iglesia Episcopal han incluido resoluciones relacionadas con la Organización de Naciones Unidas. En muchos casos, las resoluciones respaldan iniciativas o acciones nuevas o en curso de la ONU, como las relacionadas con los derechos humanos, el desarme, el cuidado del medio ambiente, los esfuerzos para acabar con el hambre y la discriminación, y el mantenimiento de la paz. Otras resaltan ante la ONU las preocupaciones especiales de la Iglesia o instan a Estados Unidos a tomar ciertas medidas relacionadas con la ONU, como la ratificación de las convenciones de la ONU. En los años siguientes, la Convención General abogó a favor de otras convenciones de la ONU relacionadas con los derechos humanos, como las relativas al genocidio, la esclavitud, el trabajo forzado y los derechos políticos de las mujeres, e instó regularmente a Estados Unidos a ratificarlas.

Representantes episcopales (embajadores) ante la Organización de Naciones Unidas
Un número significativo de embajadores de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas han sido laicos y miembros del clero episcopal. Esta lista incluye al primer embajador, Edward Reilly Stettinius Jr. (1946), Henry Cabot Lodge Jr. (1953-1960), George Herbert Walker Bush (1971-1973), Madeleine Korbel Albright (1993-1997) y el Rvdo. John Claggett Danforth (2004-2005).





