Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 27 de marzo

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen de arriba para descargar la versión PDF de las oraciones y utilizarlas como inserciones para boletines o distribuirlas.

Para que nos reconozcamos unos a otros como personas ante todo

Dios amoroso, creador de todo, que hiciste a cada persona a tu imagen, confesamos que hacemos mal uso de nuestra mente y nuestra lengua cuando hablamos mal de otras personas. Confesamos que hemos menospreciado a otros y que, incluso en momentos de frustración, les hemos deseado el mal o hemos olvidado que son seres humanos. Enséñanos, por medio de Jesucristo, a amar incluso a nuestros enemigos y a ver en cada persona tu imagen. Lamentamos la cultura de desprecio que impera en nuestra vida y en nuestro modo de hablar cotidianos. Concede a nuestros líderes sabiduría y mesura en sus palabras, para que sean un ejemplo a seguir. Por tu Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y haz de nosotros un pueblo caracterizado por la caridad, la verdad y la misericordia. Haz de tu Iglesia un testimonio de respeto por toda vida humana, en palabra y acción. Concédenos todo esto, oh Dios, por Jesucristo nuestro Señor, en la unidad y el poder del Espíritu Santo. Amén.

Por las personas migrantes en peligro y la dignidad de su camino

Dios de cuidado inagotable, que guiaste a tu pueblo en medio de las tribulaciones del éxodo y cuyo propio Hijo se convirtió en un refugiado que huyó de la violencia, oramos por todos los migrantes que afrontan peligros mientras buscan un lugar seguro y una vida mejor. Acompáñalos en su miedo y su incertidumbre, y acógelos bajo tu misericordia protectora. Infúndeles valor, mantén viva su esperanza y guíalos hacia lugares seguros. Oramos especialmente por los migrantes que han fallecido, han desaparecido o cuyo destino se desconoce. Acompaña a sus seres queridos en su desconcierto y en su dolor. Oramos también por quienes trabajan para que la migración se produzca de manera segura y justa; fortalécelos en estos tiempos peligrosos e inciertos. Detén a quienes explotan o dañan a las personas migrantes más vulnerables, y concede a los gobiernos de todo el mundo la sabiduría para cuidar de las personas en situación de vulnerabilidad. Todo esto te pedimos en el nombre de Jesucristo, el amor encarnado y nuestro verdadero refugio. Amén.

Por la estabilidad y la justicia para los agricultores y las agricultoras

Dios de la tierra y fuente de nuestra vida, quien confió la Tierra a la humanidad para que la cultivara y la cuidara, oramos por los agricultores que afrontan una creciente incertidumbre económica, unas condiciones climáticas extremas y unas cosechas cada vez más escasas. Dios, te damos gracias por todas las personas que trabajan la tierra y te pedimos que concedas sabiduría a las autoridades gubernamentales para que promulguen leyes con las que se garantice una administración responsable de la tierra y la justicia económica para todas ellas. Ante la disminución de los ingresos agrícolas y el aumento del endeudamiento, protege a aquellos cuyos medios de vida están en peligro. Tú sustentas nuestra vida en común a través del trabajo de quienes cultivan nuestros alimentos. Concede fuerza y valor a todos los defensores de un sistema agrario responsable y sostenible. Haz que seamos conscientes de que todo aquello que recibimos procede de tu generosa providencia, y que nunca dejemos de dar gracias. Por Jesucristo nuestro Señor, te lo pedimos. Amén.