Publicado originalmente el 17 de mayo de 2019; actualizado el 23 de febrero de 2024
El clero de toda la Iglesia Episcopal brinda asesoramiento a las personas a su cargo que enfrentan dificultades relacionadas con la infertilidad, la planificación familiar, el embarazo, el parto y la adopción. Nuestros líderes ordenados y laicos acompañan a los episcopales y a otras personas que enfrentan desafíos en este aspecto íntimo y sagrado de la vida humana. A lo largo de las últimas décadas, la Convención General ha abordado el tema del aborto, los derechos reproductivos y la planificación familiar desde una perspectiva basada en este ministerio y en la experiencia personal vivida por el clero y el laicado dentro de sus propias familias. Como resultado, la Convención General de la Iglesia Episcopal reconoce las complejidades morales, legales, personales y sociales de las decisiones relacionadas con los derechos reproductivos, la salud y la formación de familias. La diversidad de puntos de vista dentro de la Iglesia representa nuestro esfuerzo común por comprender y discernir este tema.
La Iglesia Episcopal enseña que «toda vida humana es sagrada. Por lo tanto, es sagrada desde su inicio hasta la muerte. La Iglesia toma en serio su obligación de ayudar a formar la conciencia de sus miembros con respecto a esta sacralidad. La vida humana, por lo tanto, solo debe iniciarse con prudencia y en plena consonancia con esta comprensión del poder de concebir y dar a luz que nos ha sido otorgado por Dios». Nuestro texto litúrgico *Enriqueciendo nuestro culto* exige una gran sensibilidad pastoral hacia las necesidades de las mujeres, de quienes dan a luz y de todos los involucrados en decisiones relacionadas con «el aborto, los contratiempos del embarazo y la infertilidad». Este ministerio es particularmente importante en situaciones que resultan en la pérdida de un embarazo o en la incapacidad para quedar embarazada y, como Iglesia, hemos experimentado que todas estas situaciones tienen «una dimensión trágica».
En una serie de declaraciones a lo largo de las últimas décadas, la Iglesia ha declarado que «nos oponemos enfáticamente al aborto como medio de control de la natalidad, planificación familiar, selección del sexo o por cualquier razón de mera conveniencia». Al mismo tiempo, desde 1967, la Iglesia Episcopal ha mantenido su «oposición inequívoca a cualquier legislación por parte de los gobiernos nacionales o estatales que restrinja o niegue el derecho de las personas a tomar decisiones informadas [sobre la interrupción del embarazo] y a actuar en consecuencia».
La Iglesia insta a las diócesis y congregaciones «a brindar la ayuda y el apoyo necesarios a todas las mujeres embarazadas». La Convención General «elogia la labor y la misión de los centros de atención al embarazo que hacen hincapié en el amor y la aceptación incondicionales hacia las mujeres y sus hijos por nacer». Hemos instado a apoyar a los «centros locales de atención al embarazo» que «desarrollan un alcance comunitario de amor hacia las mujeres embarazadas, las madres y sus hijos».
En la Convención General de 2018, la Iglesia Episcopal pidió que «la salud reproductiva de las mujeres y los procedimientos de salud reproductiva se traten como cualquier otro procedimiento médico». La Convención declaró «que el acceso equitativo a la atención médica para las mujeres, incluida la atención médica reproductiva, es parte integral de la lucha de la mujer por hacer valer su dignidad y valor como ser humano».
Seguimos defendiendo que «legislar sobre el aborto no abordará la raíz del problema». Por lo tanto, expresamos nuestra profunda convicción de que cualquier propuesta legislativa por parte de los gobiernos nacionales o estatales con respecto al aborto debe tener especial cuidado de garantizar que se respete la conciencia individual, y que se reconozca y respete la responsabilidad de las personas de tomar decisiones informadas en este asunto, como lo establece la postura de esta Iglesia».
La Iglesia también considera que la educación es un componente esencial para abordar temas relacionados con la planificación familiar, el espaciamiento entre embarazos, la adopción, la infertilidad y el aborto. La Comunión anglicana mundial, de la cual forma parte la Iglesia Episcopal, apoyó por primera vez el uso de anticonceptivos en 1930, y como cristianos afirmamos la planificación familiar responsable.
La Iglesia Episcopal reconoce los desafíos que plantea la infertilidad y, desde 1982, hemos apoyado la fertilización in vitro (FIV). La Iglesia reconoce que la maternidad subrogada es un tema complejo, con el riesgo de que se explote a las madres subrogadas. La Iglesia hace un llamado al discernimiento moral por parte de todos los involucrados.
Las políticas de la Convención General establecen que «es responsabilidad de nuestras congregaciones ayudar a sus miembros a informarse sobre los aspectos espirituales, fisiológicos y psicológicos del sexo y la sexualidad». El Libro de oración común afirma que «el nacimiento de un niño es un acontecimiento gozoso y solemne en la vida de una familia. También es un motivo de regocijo para la comunidad cristiana» (p. 440).
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Resoluciones de la Convención General
1976-D095 – Reafirmar la Declaración de la Convención General de 1967 sobre el aborto
1982-B009 – Reafirmar las directrices de la Iglesia sobre la interrupción del embarazo
1982-D016 – Reafirmar el derecho al uso de métodos anticonceptivos
1982-A065 – Condena del uso del aborto para la selección de sexo y en casos de anomalías no graves
1982-A067: – Aprobar el uso de la fertilización «in vitro»
1988-D124 – Condenar los actos de violencia contra los centros de aborto y sus usuarias
1988-C047 – Adoptar una declaración sobre el parto y el aborto
1988-A089 – Promover el uso de materiales sobre la sexualidad humana y el aborto para todos los grupos de edad
1991-C037 – Oponerse a la legislación que exige el consentimiento de los padres para la interrupción del embarazo
1991-A096 – Continuar el debate sobre el uso de tejido fetal con fines de investigación
1994-D105 – Elogiar la labor de los centros de atención al embarazo
1994-D091 – Deplorar la práctica de los abortos forzados y la esterilización en China
1994-A054 – Reafirmar la declaración de la Convención General sobre el parto y el aborto
1994-D009 – Reafirmar la planificación familiar y el control del crecimiento demográfico mundial
1997-D065 – Expresar grave preocupación por el uso indebido del aborto por nacimiento parcial
2000-D104 – Afirmar la adopción y apoyar la legislación sobre asesoramiento en materia de adopción
2018-D032 – Acceso equitativo a la atención médica sin distinción de género
2022-D049: Apoyo a las políticas públicas para una protección adecuada de la maternidad subrogada
2022-D083 – Abordar la erosión de los derechos reproductivos y la autonomía
Resoluciones del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal
Oposición a la Enmienda de la Vida Humana a la Constitución de los Estados Unidos, 1981
Apoyo a la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, 2004





