Dios santo y justo, nos creaste a tu imagen. Concédenos la gracia para contender sin temor contra el mal y no hacer la paz con la opresión. Ayúdanos, como lo hicieron las generaciones anteriores a nosotros, a resistir el mal de la esclavitud y la servidumbre humana en cualquiera de sus formas y en cualquier tipo de opresión. Ayúdanos a usar nuestras libertades para hacer justicia entre las personas y las naciones de todas partes, para la gloria de tu Santo nombre a través de Jesucristo nuestro Señor. Amén.
– El Rvdmo. Deon Johnson, Diócesis Episcopal de Missouri
En Juneteenth se conmemora el 19 de junio de 1865, fecha en que las tropas del Ejército de la Unión llegaron a Galveston, Texas, y anunciaron que más de 250,000 personas negras esclavizadas en Texas eran libres, habiendo pasado más de dos años desde la Proclamación de Emancipación. Más de 150 años después, el Congreso designó el día de Juneteenth como un feriado federal en 2021.
Para la Iglesia Episcopal, Juneteenth no es solo un día de conmemoración. Es una convocatoria a decir la verdad, reparar y dar un testimonio público fiel. Honramos la alegría de la libertad mientras que también reconocemos que la emancipación se retrasó, se disputó y quedó incompleta. Los legados de la esclavitud continúan moldeando las disparidades raciales en la riqueza, la salud, la vivienda, el encarcelamiento, la migración y el poder político.
Como seguidores de Jesús, rechazamos toda teología y movimiento político que bautiza la jerarquía racial, la supremacía blanca, la dominación o el nacionalismo cristiano. Nuestra fe nos llama en cambio hacia la Amada Comunidad: una sociedad donde cada persona posee la plena dignidad de ser creada a imagen de Dios y donde las políticas públicas protegen la libertad y la prosperidad de todos.
Como una forma de marcar las festividades de este año, le invitamos a actuar utilizando las siguientes alertas de acción que llaman al Congreso a abordar la injusticia racial y crear una sociedad donde la dignidad y la libertad de todos se respeten plenamente.
Avance en el estudio de las reparaciones
La Iglesia Episcopal ha establecido un compromiso claro: estamos llamados a ser una iglesia transformada y antirracista. Esto significa hacer un ajuste de cuentas con la verdad de nuestro pasado y trabajar hacia una verdadera reparación. Un paso crucial es apoyar la legislación H.R.40/S.40, que crearía una comisión federal para estudiar y desarrollar propuestas de reparaciones para los afroamericanos.
Desde 1989, esta legislación se ha introducido en cada sesión del Congreso. Y aunque en los últimos años, la legislación ha recibido una cantidad récord de copatrocinadores y ha salido del comité, no ha sido aprobada en ninguna de las cámaras. Eso debe cambiar.
Nuestra promesa bautismal es luchar por la justicia y la paz entre todos los pueblos y respetar la dignidad de todos los seres humanos. Las reparaciones no son solo por el pasado. Se trata de decir la verdad, reparar el daño y crear un futuro basado en la equidad, la responsabilidad y la Amada Comunidad que Dios sueña para todos nosotros.
Dígale a sus miembros del Congreso que ya es hora. Que copatrocinen y aprueben el proyecto de ley H.R. 40/S. 40.
Actúe ahora para salvaguardar nuestro derecho al voto
Los derechos de votación han sido durante mucho tiempo un tema de batalla para abordar las injusticias raciales en Estados Unidos. Se ha introducido legislación perjudicial en el Congreso que restringiría los derechos y causaría daños a muchas comunidades. Los defensores de los derechos de votación aún están conmocionados por la decisión del Tribunal Supremo en Louisiana v. Callais, la cual limita el impacto de la Ley de Derechos Electorales. Debemos hacer todo lo posible por evitar una mayor erosión de los derechos de votación, el acceso al voto y la representación.
La Convención General ha solicitado reformas que ampliarían el registro de votantes, aumentarían la elegibilidad para votar y harían que los procesos de votación sean más accesibles. También nos oponemos a las iniciativas para limitar o restringir el acceso al voto. La Ley SAVE America, una legislación que ya fue aprobada por el Congreso y que podría presentarse a votación en el Senado, representa un obstáculo innecesario diseñado para privar de sus derechos a los votantes, trastornando un proceso electoral que ya es seguro y confiable. Los investigadores estiman que esto despojaría aún más de sus derechos a los votantes de bajos ingresos, a las mujeres y a otros que no tienen pasaportes u otras formas adicionales de identificación.
Escríbale a sus senadores hoy y úrjales a votar en contra del proyecto de ley enmendado S.1383.
Apoya a la salud materna
La mortalidad materna en Estados Unidos está entre las peores de las naciones ricas altamente industrializadas, con marcadas disparidades raciales. Las mujeres negras tienen algunos de los peores resultados. La Iglesia Episcopal aboga por una atención segura y equitativa de la salud prenatal y postnatal que promueva embarazos saludables para todos, incluyendo la eliminación de disparidades en la atención y los resultados.
La Ley Momnibus es un conjunto de 14 proyectos de ley que proporcionarían inversión en los determinantes sociales de la salud, ampliarían los recursos de salud comunitarios, promoverían las vacunaciones maternas y más. Este proyecto de ley es una forma de abordar las disparidades raciales y ayudar a garantizar que más madres reciban la atención que necesitan. Esta legislación, patrocinada por el grupo de salud materna en las personas negras, autorizaría una serie de inversiones para abordar la salud materna en general y mejorar los resultados para las personas negras.
¡Escríbales a sus congresistas hoy y úrjales a aprobar la Ley Momnibus!
Poner fin al uso de prisiones privadas
La Iglesia Episcopal se ha pronunciado desde hace largo tiempo en contra del encarcelamiento masivo, la ruta de la escuela a la prisión y otras políticas y prácticas que perpetúan la injusticia racial. A medida que las poblaciones carcelarias aumentaron en las décadas de 1980 y 1990, los gobiernos federales y estatales comenzaron a depender más de las prisiones privadas para hacer frente al creciente índice de encarcelamiento como una medida para reducir costos, lo cual resultó en la aparición de una industria penitenciaria privada o con fines de lucro. Actualmente, hay personas encarceladas en prisiones privadas a nivel local, estatal y federal, incluyendo las poblaciones de inmigrantes detenidos.
Las cárceles privadas carecen de mecanismos de supervisión y no tienen obligación de publicar datos sobre la población de reclusos ni el personal. Sin la supervisión adecuada, las personas que están en estas prisiones son vulnerables a abusos, y sabemos de muchos casos donde ha habido situaciones peligrosas e inseguras. ¡Acompáñenos a abogar por el fin de las prisiones privadas!
Urja al Congreso a apoyar la ley para terminar con el confinamiento solitario
El confinamiento solitario, una práctica que la Organización de Naciones Unidas considera inhumana, afecta desproporcionadamente a las personas de color y es parte de un sistema brutal de encarcelamiento masivo en Estados Unidos. En un informe de 2023 se indicó que 122,000 personas están recluidas en confinamiento solitario en prisiones y cárceles de EE. UU., y las personas negras están sobrerrepresentadas en la población de personas encarceladas que son sometidas a confinamiento solitario.
Como socia de la Campaña Religiosa Nacional Contra la Tortura (National Religious Campaign Against Torture, NRCAT), la Iglesia Episcopal está trabajando para poner fin al uso del confinamiento solitario prolongado para todas las personas encarceladas o detenidas.
Juneteenth nos recuerda que la libertad retrasada es libertad negada. Para conmemorar fielmente este día sagrado, debemos abogar por políticas que protejan la dignidad humana, enfrenten el racismo sistémico y rechacen todas las formas de esclavitud que continúan hiriendo el cuerpo de Cristo.
Escríbales hoy a sus congresistas y úrjales a que pongan fin al confinamiento solitario.





