El Obispo Presidente Sean Rowe notifica a la Diócesis Episcopal de Florida sobre conclusión de asuntos del Título IV contra exobispo
Esta mañana, el Obispo Presidente Sean Rowe envió la siguiente carta al pueblo de la Diócesis Episcopal de Florida.
Querido pueblo de Dios en la Diócesis Episcopal de Florida:
Les escribo para comunicarles que el pasado fin de semana, el Obispo John Howard y yo firmamos un acuerdo que concluye todos los asuntos del Título IV actualmente pendientes contra él. El Obispo Howard se negó a admitir culpa o delito alguno, y el acuerdo no impone consecuencias de conformidad con los cánones disciplinarios del Título IV. Ayer por la tarde, la Junta Disciplinaria para Obispos aprobó el acuerdo, según los requisitos del Canon IV.17.9.
Esto significa que los procesos disciplinarios eclesiásticos de los últimos dos años han llegado a su fin. Tanto si esta noticia les satisface como si les decepciona, quiero que comprendan mis motivos para negociar este acuerdo. La sanación y vitalidad continuas de su diócesis son mi valor más importante en este asunto, y creo que poner fin a estos procesos del Título IV es la mejor manera posible para que ustedes continúen los extraordinarios avances que han estado logrando en el fomento de la unidad, la transparencia y un proceso de gobierno compartido.
A medida que los procesos del panel de audiencias han ido cobrando impulso, el dolor de estos últimos años se ha visto agravado por el costo humano y económico de prepararse para ellos. Los líderes y los funcionarios actuales y anteriores de su diócesis y la fundación diocesana han tenido que dedicar un tiempo, energía y dinero considerables para satisfacer las exigencias de hallazgos, declaraciones juradas y otras exigencias del panel de audiencias. En las últimas semanas, este asunto se ha convertido en una importante distracción de la buena labor que están haciendo ustedes para revitalizar sistemas y estructuras saludables.
El proceso del Título IV contra el Obispo Howard también ha impuesto una carga para el resto de la Iglesia. La estructura eclesiástica ya ha gastado más de US$100,000 en honorarios legales y otros gastos relacionados para estos paneles de audiencias, y se calcula que llevarlas hasta el final costaría varios cientos de miles de dólares más, dinero que no habría estado disponible para otras misiones y ministerios.
Aunque los costos han aumentado, cada vez está más claro que cualquier restricción impuesta por un panel de audiencias habría tenido poco efecto práctico. El Obispo Howard alcanzó hace más de dos años la edad de jubilación canónicamente obligatoria para el clero. Dada su edad y circunstancias, era poco probable que alguna vez hubiera solicitado o se le hubiera concedido permiso para ejercer de nuevo el ministerio episcopal activo.
Prefiero que los recursos de la Iglesia apoyen la labor que ustedes han estado haciendo tan fielmente para fortalecer su diócesis, en lugar de que tengamos que asumir el gasto de un panel de audiencias. En el acuerdo, me he comprometido a que la Iglesia haga una contribución sustancial a los esfuerzos en curso de su diócesis para lograr un proceso de gobierno más sano, mayor responsabilidad en asuntos económicos, mayor transparencia y la plena inclusión en asuntos de sexualidad humana. Trabajaré con su comité permanente para determinar cuál debe ser esa inversión.
Otra noticia inesperada: anoche a última hora, después de que firmó el acuerdo pero antes de que se le notificara su aprobación, el Obispo Howard me escribió para solicitar su descargo y destitución del ministerio ordenado en la Iglesia Episcopal de conformidad con el Canon III.12.8, en caso de que se aprobara el acuerdo. Esta petición no estaba relacionada con el acuerdo, y la decisión fue enteramente suya. Esta mañana, como lo requiere el canon, mi Consejo Asesor y yo aceptamos esta petición. A partir de hoy, John ha sido relevado y destituido del ministerio ordenado en nuestra iglesia.
John fue su obispo durante 20 años, y reconozco con gratitud su esfuerzo en los primeros años de su episcopado para mantener la Diócesis de Florida en la Iglesia Episcopal durante una época de cisma y disensión sobre asuntos de sexualidad humana. También estoy consciente de que, en las décadas siguientes, a medida que la Iglesia Episcopal ha orado, estudiado y discernido la evidencia de la bendición de Dios en las vidas y el amor de los hermanos LGBTQ+ en Cristo, el enfoque de John no sirvió igual de bien en todos los contextos del ministerio de la diócesis y les causó un profundo dolor a muchos.
Por esos dolorosos años y el daño que de ellos se derivó, ofrezco mis más profundas y sinceras disculpas a la comunidad LGBTQ+ y a sus aliados en la Diócesis de Florida y en toda la Iglesia Episcopal, así como a todos los que se han visto perjudicados por los últimos años de malestar y división en la diócesis.
Sé que esta noticia no curará todo el dolor de los demandantes y de los afectados en estos asuntos del Título IV. Quiero asegurarles que haremos todo lo posible para proporcionarles apoyo pastoral y para enfatizar que este acuerdo no se estableció para minimizar ni normalizar el daño que han sufrido.
Los objetivos del Título IV incluyen la sanación, el perdón y la reconciliación, y lamento que en este momento no podamos alcanzar esos objetivos con su antiguo obispo. Mi esperanza está en Cristo, y no dejaré de orar para que John se reconcilie ante ustedes. Lo que podemos hacer ahora es promover los objetivos del Título IV —especialmente la continuación de la sanación, el perdón y la reconciliación— dentro de su diócesis y entre su diócesis y la Iglesia en general, y ese es el camino que hemos elegido al alcanzar este acuerdo.
Entiendo que podrían tener comentarios, preguntas o preocupaciones acerca de esta decisión. Espero que me los comuniquen enviando un correo electrónico a Rebecca Wilson en rwilson@episcopalchurch.org.
Gracias por su extraordinaria perseverancia, fidelidad y testimonio en el Cristo resucitado. Me siento honrado de estar en el ministerio con ustedes.

Rvdmo. Sean Rowe
Obispo Presidente





