Declaración del obispo primado Sean Rowe sobre la muerte del papa Francisco

Declaración del obispo primado Sean Rowe sobre la muerte del papa Francisco

Me siento apesadumbrado por la muerte de nuestro hermano en Cristo, el papa Francisco. A lo largo de su vida y ministerio ha sido testigo del evangelio y defensor de los pobres y marginados. Especialmente en estos tiempos, doy gracias por su vigorosa defensa a favor de los migrantes y refugiados. El papa Francisco, primer papa latinoamericano, entendió que estos hermanos y hermanas en Cristo nunca deben quedarse al margen, temerosos y solos. Como escribió una vez: «En los rostros de los hambrientos, los sedientos, los desnudos, los enfermos, los forasteros y los prisioneros, estamos llamados a ver el rostro de Cristo que nos suplica ayuda».

En 12 años como pontífice católico romano, el papa Francisco transformó nuestra teología del medio abmiente y la necesidad de que las personas LGBTQ+ se sientan escuchadas, reconocidas e incluidas en su Iglesia. Estamos igualmente agradecidos por su énfasis en la reconciliación y el diálogo ecuménico, en el que nuestra Iglesia ha participado a través de la Consulta Teológica Anglicano-Catolicorromana en los Estados Unidos de América.

Doy gracias a Dios por la vida del papa Francisco y les pido que oren por él, por todos los que lo amaron y por nuestros hermanos catolicos en Cristo. Que descanse en paz y resucite en gloria.