MANNA (Many Angels Needed Now and Always, «Se necesitan muchos ángeles ahora y siempre») es una comunidad de personas sin vivienda o con vivienda inestable que se reúnen en un encuentro en busca de un sentido de pertenencia, cuidado mutuo y culto. En lugar de ofrecer un servicio unidireccional, el ministerio se centra en la acogida radical y la participación compartida: los miembros se apoyan mutuamente, comen juntos, escriben juntos y dan la bienvenida a quienquiera que entre por la puerta cada día. La comunidad se reúne tres veces a la semana —una reunión comunitaria antes del culto dominical, un almuerzo los lunes y un grupo de escritores los martes— y los participantes la describen como un lugar de consuelo, dignidad y respeto que es difícil de encontrar en otros lugares.
El video también describe cómo la pandemia transformó a la comunidad. Al ser uno de los pocos lugares de la zona que permaneció abierto con un baño en funcionamiento y una comida caliente, MANNA recibió una gran afluencia de nuevos miembros, entre ellos muchas personas latinx afectadas de manera desproporcionada por la pérdida de empleo y la inestabilidad de vivienda relacionadas con la COVID-19. Al reconocer que carecían de la capacidad lingüística y cultural para acoger plenamente a estos recién llegados, el ministerio solicitó una subvención para contratar a un pasante bilingüe y bicultural que pudiera ayudar a integrar a los miembros de la comunidad hispana en el culto a través de la música, la liturgia y la comida desde una perspectiva de fe compartida. Los miembros se refieren a MANNA como un lugar donde han sido testigos del amor verdadero, el apoyo mutuo e incluso destellos del reino de Dios en acción.





