Carta del Obispo Presidente Sean Rowe sobre el bombardeo del hospital al-Ahli en Gaza

Carta del Obispo Presidente Sean Rowe sobre el bombardeo del hospital al-Ahli en Gaza


Querido Pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:

Temprano en la mañana de este Domingo de Ramos, recibimos la confirmación de que el Hospital al-Ahli en la ciudad de Gaza, un ministerio de la Diócesis Episcopal de Jerusalén, fue alcanzado anoche por misiles israelíes. La diócesis y muchos medios de comunicación informan que la sala de emergencias, la farmacia, la capilla y otras instalaciones esenciales han quedado gravemente dañadas, y los pacientes están sin refugio ni atención médica. Lea más información sobre el ataque, proporcionada por la organización Amigos Estadounidenses de la Diócesis Episcopal de Jerusalén.

Independientemente de cómo entendamos las causas de la violencia en la Tierra Santa, podemos estar de acuerdo en que debemos apoyar a nuestros compañeros anglicanos para aliviar la devastadora crisis humanitaria que se está desarrollando en Gaza.

Al comenzar nuestro paso por Semana Santa, les pido que:

  • Oremos por el personal del Hospital al-Ahli, que demos gracias por su valentía y sacrificio, y por sus pacientes, que están sufriendo y en peligro sin recibir atención que les salve la vida. La organización Amigos Estadounidenses de la Diócesis Episcopal de Jerusalén ofrecen esta oración y letanía que les recomiendo.
  • Únanse a mí para donar generosamente a la Ofrenda del Viernes Santo, que apoya los ministerios de la Diócesis de Jerusalén, incluido el Hospital al-Ahli. Durante más de un siglo, los episcopales han apoyado el ministerio en la tierra de Jesús con una ofrenda el Viernes Santo, y especialmente ahora, cuando la necesidad es mayor que nunca.

Durante estos días sagrados, al enfrentar el sufrimiento y el sacrificio de nuestro Redentor y volver al gozo de la Resurrección, por favor oren por todas las personas de la tierra donde Jesús vivió, murió y resucitó. Que Dios les conceda un futuro libre de violencia y sufrimiento.

Fielmente,

El Reverendísimo Sean W. Rowe
Obispo Presidente de la Iglesia Episcopal