Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 28 de agosto

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 h ET para escuchar las oraciones en voz alta, en el contexto de una liturgia sencilla, rezadas por los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen superior para descargar la versión en PDF de las oraciones y utilizarlas como encartes de boletín o distribuirlas.

Por el uso justo y humano de la Inteligencia Artificial

Dios de sabiduría y amor, que nos consuelas y guías cuando estamos perdidos, acudimos a ti con todo lo que la inteligencia artificial despierta en nosotros: esperanza, temor e incertidumbre. A medida que se desarrollan y aplican sistemas de inteligencia artificial que pueden causar daño, reforzar sesgos, inducir al engaño o servir a fines ilícitos, oramos por que se establezcan medidas de protección ante estos riesgos. Concede a las empresas de inteligencia artificial y a todas las autoridades gubernamentales la sabiduría necesaria para establecer salvaguardas prudentes y eficaces en su desarrollo y uso. Concede a toda la familia humana discernimiento para distinguir entre lo que somos capaces de crear y lo que realmente debemos crear, recordándonos que no debemos confundir la ambición con la rectitud. Ayúdanos a actuar siempre con responsabilidad y a no ceder nunca a una máquina nuestro juicio, nuestra conciencia ni los cuidados. Y mientras discernimos el uso justo de estas nuevas tecnologías, protege la dignidad y el bienestar de todas las personas a medida que cambian nuestras condiciones económicas y laborales. Concédenos esto por tu Espíritu santificador, que nos guía a toda verdad. Amén.

Por la protección de los trabajadores humanitarios

Dios misericordioso, que en Jesús nos enseñaste a ver como nuestro prójimo al extranjero que yace herido al borde del camino, te damos gracias por todos los que llevan alimentos, medicinas, refugio y esperanza a lugares asolados por guerras y catástrofes. Te damos gracias especialmente por quienes sirven aun a riesgo de su propia vida, atraviesan zonas de conflicto y entran en lugares de los que otros se ven obligados a huir. Lamentamos que haya trabajadores humanitarios que mueran, resulten heridos, sean amenazados o se les impida llegar a quienes necesitan ayuda. Recordamos especialmente a Sudán del Sur, donde más de 36 trabajadores humanitarios y proveedores de ayuda murieron este año. Recibe a los difuntos en tu paz eterna, consuela a sus familias y compañeros y otorga fuerzas a quienes continúan su labor en medio del peligro y el dolor. Concede a los gobiernos y a los grupos armados la sabiduría y la moderación necesarias para proteger a los trabajadores humanitarios y permitir que la ayuda llegue a todos los que la necesitan. Señor, cuando la violencia tiente al mundo a caer en la indiferencia, no permitas que la compasión se convierta en otra víctima de la guerra. Haz que seamos prójimos unos de otros, siguiendo a Jesucristo, que vino entre nosotros no para que le sirvan, sino para servir. Amén.

Por un mundo libre del exceso de plástico

Dios Creador, que nos encomendaste el cuidado de la Tierra, te damos gracias por el ingenio humano y por los materiales e inventos que contribuyeron a hacer nuestra vida más segura y sencilla. Sin embargo, confesamos que aquello que concebimos para satisfacer las necesidades humanas se ha convertido, con demasiada frecuencia, en una fuente de excesos, con productos que se fabrican, consumen y desechan de forma desmesurada. Lamentamos que el plástico contamine ahora nuestras aguas y nuestros suelos y dañe la creación que tú llamaste buena. Danos la sabiduría necesaria para hacer frente a esta difícil realidad en cada etapa: moderación en lo que consumimos, ingenio para diseñar alternativas sostenibles, responsabilidad en la producción y la eliminación de residuos, y perseverancia para restaurar lo que fue contaminado. Concede a las naciones del mundo el valor para trabajar juntas en soluciones que solo pueden hacerse realidad mediante el esfuerzo común. Ante todo, haznos responsables de lo que dejamos a nuestro paso. Enséñanos a pensar no solo en lo que nos conviene hoy, sino también en lo que nuestras elecciones dejarán a quienes vengan después de nosotros, para que podamos ser fieles mayordomos de tu creación. En el nombre de tu Hijo Jesucristo, por medio de quien hiciste todas las cosas. Amén.