Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 25 de septiembre

Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 h ET para escuchar las oraciones en voz alta, en el contexto de una liturgia sencilla, rezadas por los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen superior para descargar la versión en PDF de las oraciones y utilizarlas como encartes de boletín o distribuirlas.

Por las personas atrapadas en el temor y la falsedad

Dios de la verdad, cuyo Hijo nos libera de toda falsedad y nos conduce a tu abrazo universal, oramos por las personas cuyo temor es explotado por las mentiras y la propaganda en internet. Nos entristece que las ansiedades políticas se distorsionen en odio y violencia racista. Lamentamos cuando los inmigrantes, las minorías y otras comunidades se convierten en chivos expiatorios de nuestros temores, y cuando las falsedades se propagan más rápido que nuestra voluntad de buscar la verdad. Protege a quienes son objeto de odio e intimidación, y dale valor a quienes los acompañan. Señor, concédenos la gracia de buscar la justicia sin chivos expiatorios. Aléjanos del pecado de la culpa colectiva y enséñanos a ser administradores justos de la paz mientras acogemos al foráneo y nos hacemos mutuamente responsables. Donde las redes sociales nos inflaman con distorsiones de la verdad, conviértenos en tus portadores de la verdad. Donde el odio amenaza con dividir a las comunidades, haz que interrumpamos con buenas noticias de paz. Derrama tu Espíritu Santo sobre nosotros y libéranos. Te lo pedimos a través de tu Hijo, Jesucristo. Amén.

Por la dignidad de los trabajadores encarcelados

Dios de justicia, que creaste a cada persona a tu imagen y nos llamas a honrar la dignidad del trabajo humano, oramos por todos los que trabajan mientras están encarcelados. Protégenos de los sistemas en los que el confinamiento se convierte en una ocasión para la explotación. Concede que el trabajo se haga con dignidad, con una elección significativa, en condiciones justas y con compensación equitativa, y que el trabajo de las personas encarceladas nunca se utilice de manera que les niegue su dignidad o valor divinos. Guía a quienes le dan forma a nuestros sistemas de justicia para que el trabajo sea un medio genuino de restauración, una oportunidad para aceptar la responsabilidad, hacer restitución, apoyar a las familias, acumular ahorros, desarrollar habilidades y prepararse para una reintegración exitosa en la comunidad. Enséñanos a ver en cada trabajador a un vecino digno de justicia y respeto, y guíanos hacia una sociedad en la que la responsabilidad sostenga la dignidad humana y abra caminos hacia una vida renovada en ti. A través de Jesucristo, quien vino a estar entre nosotros como el que sirve. Amén.

Por la sanación en medio del ébola

Dios de sanación, cuyo Hijo se acercó a los enfermos y los que sufren, oramos por el pueblo de la República Democrática del Congo mientras el ébola continúa propagándose. Recibe en tu cuidado eterno a quienes han fallecido, consuela a los que lloran, fortalece a los enfermos y sostén a las familias separadas de sus seres queridos por las necesidades del tratamiento y la protección. Protege a los trabajadores de la salud que ingresan a lugares peligrosos para cuidar a otros. Proporciónales la ayuda, la medicina, el equipo y los recursos que necesitan. Concédele sabiduría a quienes rastrean infecciones y trabajan para evitar su propagación. Desarrolla la confianza entre las comunidades y quienes buscan protegerlas. Donde el temor y la incertidumbre se impongan, lleva la valentía y la compasión. Acércate a todos los que sufren y fortalécenos para cuidarnos mutuamente como Cristo nos enseñó. Te lo pedimos porJesucristo, nuestro sanador y nuestra esperanza. Amén.