Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 9 de octubre

Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 h ET para escuchar las oraciones en voz alta, en el contexto de una liturgia sencilla, rezadas por los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen superior para descargar la versión en PDF de las oraciones y utilizarlas como encartes de boletín o distribuirlas.

Por la claridad moral ante la pena capital  

Dios de la misericordia y el perdón, solo tú conoces el corazón de cada persona y eres el juez último de cada vida humana. Recordamos a las víctimas de crímenes atroces, a quienes perdieron la vida y a las familias que cargan con un dolor que ninguna condena puede reparar. Danos claridad moral para condenar los actos atroces sin negar la humanidad de quienes los cometieron; para buscar la justicia sin ánimo de venganza, y para mantener la convicción de que no se le puede negar a ninguna vida humana la posibilidad de arrepentimiento y redención. Acompaña a quienes están a la espera de ser ejecutados, a quienes tienen en sus manos la decisión de conceder el indulto y a quienes están llamados a ejecutar las penas de muerte. Líbranos de responder a la muerte de una persona con la muerte de otra, y enséñanos a ejercer una justicia que proteja a los inocentes, que haga rendir cuentas por los actos cometidos y que, al mismo tiempo, no cierre la puerta al arrepentimiento, la transformación y la misericordia. Por medio de Jesucristo, que perdonó a quienes le dieron muerte. Amén.  

Por la sabiduría y la justicia en el Tribunal Supremo  

Dios de vida, que creaste a cada persona a tu imagen: ante el inicio de un nuevo período de sesiones del Tribunal Supremo, te pedimos que concedas a los magistrados sabiduría, humildad y discernimiento para interpretar la ley y deliberar sobre decisiones que afectan a millones de personas. Guíalos para que velen por la justicia, salvaguarden la dignidad humana y presten especial atención a aquellas personas cuyas vidas y futuros están en juego: las personas detenidas por motivos de inmigración, las que se enfrentan a la deportación a terceros países, las personas jóvenes y las familias LGBTQ+, y quienes viven más directamente el impacto de las catástrofes climáticas. Otorga también sabiduría y valentía a quienes defienden sus intereses ante los tribunales. Mantennos unidos más allá de nuestras diferencias para trabajar por el bien común y salvaguardar los derechos y la dignidad de las personas vulnerables. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.  

Por los niños y niñas que se enfrentan al regreso de la guerra en África Oriental 

Dios que nos sostienes en la perseverancia, cuyo Hijo nos da la paz de tu reino, te pedimos por todas aquellas personas que se enfrentan a un recrudecimiento de la violencia en Etiopía, Sudán y Somalia, especialmente por los niños y niñas que han resultado heridos o han perdido la vida. Acoge a quienes han fallecido en tu abrazo eterno, y brinda consuelo a las personas afligidas y heridas. Llama a cuantos puedan hacerlo a proteger a los niños y niñas, y a la población civil, de cualquier daño, y a buscar una solución pacífica al conflicto. Guía a quienes ejercen responsabilidades de liderazgo en todos los niveles para que utilicen su influencia diplomática y económica a fin de instar a todas las partes a poner fin a las hostilidades, proteger a la población civil y garantizar el acceso humanitario, y así evitar que el conflicto se extienda por toda la región. Da fuerza a quienes trabajan en la ayuda humanitaria y la atención médica al servicio de quienes lo necesitan. Ayúdanos a construir un mundo en el que ningún niño o niña sufra heridas ni pierda la vida a causa de la guerra, y haznos perseverar en la esperanza que depositamos en ti. Amén.