Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 2 de octubre

Si Dios no fuera mi socorro, ya habitaría yo en el reino del silencio. Cuando decía « mi pie resbala », tu amor, Señor, fue mi sustento. En medio de mis ansiedades, tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 h ET para escuchar las oraciones en voz alta, en el contexto de una liturgia sencilla, rezadas por los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen superior para descargar la versión en PDF de las oraciones y utilizarlas como encartes de boletín o distribuirlas.

Por quienes trabajan por unas elecciones libres, justas y seguras

Dios fiel, que haces surgir líderes, profetas y personas de buena voluntad para guiarnos en nuestro peregrinaje terrenal, te damos gracias por las muchas personas que se han ofrecido voluntariamente para ayudar a otras a participar en nuestras elecciones. Protege a las personas que trabajan en los centros de votación, a las organizaciones cívicas, al personal de las bibliotecas y a todas aquellas personas que ayudan a otras a comprender los plazos, los requisitos y otras cuestiones importantes relacionadas con las elecciones. Conforme se acercan en muchos estados los plazos para inscribirse para votar, oramos para que nuestros vecinos de todo el país tengan la oportunidad y el acompañamiento necesarios para participar en nuestras elecciones. Permanece junto a nosotros mientras trabajamos por construir comunidades donde reinen la justicia, la seguridad y el respeto. Concédenoslo por el amor inquebrantable de Jesucristo, que obra en nosotros por medio de tu Espíritu. Amén. 

Por quienes han huido de Sudán y siguen buscando un lugar seguro

Dios, tú que eres nuestro amparo, cuya presencia poderosa y eterna está con nosotros en todo momento, hazte presente ante las más de 55 000 personas refugiadas que han huido a Chad oriental este año en medio de la violencia persistente en Sudán. Oramos especialmente por quienes han cruzado fronteras y aún no encuentran un lugar seguro. Concede alimento, refugio y protección a quienes se han visto desplazados y se encuentran en situación de vulnerabilidad en medio de la guerra y la inestabilidad económica. Abre un camino para quienes están en una situación desesperada. Oramos por Darfur, Kordofán, el estado del Nilo Azul y todas las regiones de Sudán donde la violencia pone vidas en peligro y obliga a las personas a abandonar sus hogares. Te pedimos que traigas paz y misericordia, oh Dios, en el nombre de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Por las mujeres y las niñas de Sudáfrica

Dios de justicia, cuya Palabra auxilia a las personas vulnerables y nos guía por el camino de la rectitud, oramos por las 11 mujeres cuyos cuerpos han sido encontrados sin vida en Ekurhuleni desde el mes de julio. Concédeles la paz eterna en tu gloriosa presencia y permanece cerca de quienes lloran su pérdida. Protege a las mujeres de toda Sudáfrica de la violencia de género y el feminicidio. Fortalece a las autoridades civiles, las organizaciones comunitarias, las iglesias y a todas las personas que trabajan para hacer frente a esta violencia, apoya a quienes han sobrevivido a ella y transforma las condiciones que permiten que persista. Da valor y sabiduría a quienes llevan a cabo esta labor. Permanece junto a todas las mujeres que viven con miedo y anuncia la llegada de una paz justa y duradera. Por tu poderosa gracia, haz de nuestras manos y de nuestros pasos instrumentos para construir comunidades de paz. Todo esto te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo, el Príncipe de la Paz. Amén.