ofrenda del Viernes Santo
La historia de la ofrenda del Viernes Santo se remonta a 1922, cuando, tras la Primera Guerra Mundial, la Iglesia Episcopal buscó establecer nuevas relaciones con y entre los cristianos de Oriente Medio. A partir de estos esfuerzos iniciales, que se centraron en una combinación de labores de ayuda humanitaria y la mejora de las relaciones ecuménicas y anglicanas, se creó la ofrenda del Viernes Santo.

A lo largo de los años, muchos episcopales han considerado que la ofrenda del Viernes Santo es una forma eficaz de expresar su apoyo a los ministerios de las tres diócesis de la Provincia de Jerusalén y el Medio Oriente. La atención pastoral, la educación y la atención médica siguen siendo los ministerios principales a través de los cuales el espíritu de reconciliación de la fe cristiana sirve a todos los necesitados. La participación en este ministerio es bienvenida. Las generosas donaciones de los episcopales ayudan a que el ministerio en Tierra Santa sea una fuerza vital y eficaz para la paz y el entendimiento entre todos los hijos de Dios.
Durante 104 años, los episcopales han compartido generosamente su amor, su compasión y sus donativos económicos para apoyar el ministerio de la Provincia de Jerusalén y el Medio Oriente de la Comunión anglicana. Estos donativos han marcado una diferencia asombrosa en las vidas de muchas personas en la tierra natal de Jesús y más allá. Consulta nuestra historia de la ofrenda del Viernes Santo para saber más sobre este ministerio que cambia vidas.





