En 1976, durante la 65ª Convención General en Minneapolis, la Iglesia Episcopal adoptó una resolución en la que se ratificó que las personas homosexuales son hijas de Dios con un derecho absoluto y en igualdad de condiciones al amor, la aceptación, el interés y el cuidado pastoral de la iglesia. Cincuenta años después, volvemos a Minneapolis para...





