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Segundo Domingo después de Epifanía
La Colecta:
Dios de gran poder, cuyo Hijo Jesucristo es la luz de mundo: Concede que tu pueblo, iluminado por tu Palabra y sacramentos, brille con la gloria de nuestro Salvador para que sea conocido, adorado y obedecido hasta los confines de la tierra; por el mismo Jesucristo que contigo y con el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.
Antiguo Testamento: Isaías 49:1-7
1 Óiganme, países del mar,
préstenme atención, naciones lejanas:
El Señor me llamó desde antes de que yo naciera;
pronunció mi nombre
cuando aún estaba yo en el seno de mi madre.
2 Convirtió mi lengua en espada afilada,
me escondió bajo el amparo de su mano,
me convirtió en una flecha aguda
y me guardó en su aljaba.
3 Me dijo: «Israel, tú eres mi siervo,
en ti me mostraré glorioso.»
4 Y yo que había pensado: «He pasado trabajos en vano,
he gastado mis fuerzas sin objeto, para nada.»
En realidad mi causa está en manos del Señor,
mi recompensa está en poder de mi Dios.
5 He recibido honor delante del Señor mi Dios,
pues él ha sido mi fuerza.
El Señor, que me formó desde el seno de mi madre
para que fuera su siervo,
para hacer que Israel, el pueblo de Jacob,
se vuelva y se una a él,
6 dice así:
«No basta que seas mi siervo
sólo para restablecer las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo haré que seas la luz de las naciones,
para que lleves mi salvación
hasta las partes más lejanas de la tierra.»
7 El Señor, el redentor,
el Dios Santo de Israel,
dice al pueblo que ha sido totalmente despreciado,
al que los otros pueblos aborrecen,
al que ha sido esclavo de los tiranos:
«Cuando los reyes y los príncipes te vean,
se levantarán y se inclinarán delante de ti
porque yo, el Señor, el Dios Santo de Israel,
te elegí y cumplo mis promesas.»
Salmo: 40:1-12
1 Ansiosamente esperé a Dios; *
él se inclinó y oyó mi clamor.
2 Me levantó del fango, de la fosa de la muerte; *
me plantó firme en un peñasco y afirmó mis pasos.
3 Puso en mi boca un canto nuevo,
una canción para alabar a nuestro Dios; *
muchos se asombrarán
y pondrán su confianza en el Señor.
4 ¡Dichoso quien confía en Dios *
y no se deja desviar por dioses falsos!
5 ¡Ay Señor, qué maravillas has hecho! *
Eres incomparable.
6 Las daría a conocer y anunciaría, *
pero son incontables.
7 Ni sacrificios ni ofrendas te complacen *
(me has abierto los oídos para oírte).
8 No exiges ofrendas y sacrificios por los pecados; *
entonces dije: «Aquí me presento.
9 En el libro dice de mí: *
“Me deleito, Dios mío, en hacer en tu voluntad;
tu ley se me arraigó en el corazón”».
10 En la gran asamblea proclamé tu justicia; *
¡Ay Dios! Tú sabes
que no cerré mis labios.
11 No escondí tu justicia en mi corazón;
declaré tu fidelidad y liberación; *
no les oculté tu amor y tu verdad.
12 Tú eres Dios; no me prives de tu compasión; *
que tu amor y verdad me escuden siempre.
Nuevo Testamento: 1 Corintios 1:1-9
1-2 Pablo, llamado por la voluntad de Dios a ser apóstol de Cristo Jesús, saluda, junto con el hermano Sóstenes, a los que forman la iglesia de Dios que está en Corinto, que en Cristo Jesús fueron santificados y llamados a formar su pueblo santo, junto con todos los que en todas partes invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor nuestro y del pueblo santo. 3 Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen sobre ustedes su gracia y su paz.
4 Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia que Dios ha derramado sobre ustedes por medio de Cristo Jesús. 5 Pues por medio de él Dios les ha dado toda riqueza espiritual, así de palabra como de conocimiento, 6 ya que el mensaje acerca de Cristo se estableció firmemente entre ustedes. 7 De este modo no les falta ningún don de Dios mientras esperan el día en que aparezca nuestro Señor Jesucristo. 8 Dios los mantendrá firmes hasta el fin, para que nadie pueda reprocharles nada cuando nuestro Señor Jesucristo regrese. 9 Dios siempre cumple sus promesas, y él es quien los llamó a vivir en unión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
El Evangelio: Juan 1:29-42
29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús, que se acercaba a él, y dijo: «¡Miren, ése es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 A él me refería yo cuando dije: “Después de mí viene uno que es más importante que yo, porque existía antes que yo.” 31 Yo mismo no sabía quién era; pero he venido bautizando con agua precisamente para que el pueblo de Israel lo conozca.»
32 Juan también declaró: «He visto al Espíritu Santo bajar del cielo como una paloma, y reposar sobre él. 33 Yo todavía no sabía quién era; pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel sobre quien veas que el Espíritu baja y reposa, es el que bautiza con Espíritu Santo.” 34 Yo ya lo he visto, y soy testigo de que es el Hijo de Dios.»
35 Al día siguiente, Juan estaba allí otra vez con dos de sus seguidores. 36 Cuando vio pasar a Jesús, Juan dijo: —¡Miren, ése es el Cordero de Dios!
37 Los dos seguidores de Juan lo oyeron decir esto, y siguieron a Jesús. 38 Jesús se volvió, y al ver que lo seguían les preguntó: —¿Qué están buscando?
Ellos dijeron: —Maestro, ¿dónde vives?
39 Jesús les contestó: —Vengan a verlo.
Fueron, pues, y vieron dónde vivía, y pasaron con él el resto del día, porque ya eran como las cuatro de la tarde.
40 Uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús, era Andrés, hermano de Simón Pedro. 41 Al primero que Andrés se encontró fue a su hermano Simón, y le dijo: —Hemos encontrado al Mesías (que significa: Cristo).
42 Luego Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús; cuando Jesús lo vio, le dijo: —Tú eres Simón, hijo de Juan, pero tu nombre será Cefas (que significa: Pedro).
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Texto de muestra
Nos regocijamos en el Dios cuyo Hijo, nuestro Salvador Jesucristo, es la luz del mundo. Iluminados por la Palabra de Dios y los Sacramentos, oramos para que nuestras vidas brillen con el resplandor de Cristo. Al igual que los primeros discípulos que escucharon a Jesús decir: «Venid y ved», seguimos al Cordero de Dios, llevando su luz dondequiera que vamos. #Episcopal
Las colectas para la Epifanía y la temporada posterior fueron diseñadas por Lori Blewett, una galardonada diseñadora y comunicadora. Lori es directora de comunicaciones de la iglesia St. David’s, en el centro de Austin, Texas, y miembro de la junta directiva de Episcopal Communicators.
Sermones
Epifanía 2 (A) – 18 de enero de 2026
Epifanía 2 (A) – 2023
Epifanía 2 (A) – 2020
Epifanía 2 (A) – 2017
Epifanía 2 (A) – 2014
Epifanía 2 (A) – 2011
Estudios Bíblicos
Estudio Bíblico: Epifanía 2 (A) – 18 de enero de 2026
Estudio Bíblico: Epifanía 2 (A) – 2023
Estudio Bíblico: Epifanía 2 (A) – 2020
Estudio Bíblico: Epifanía 2 (A) – 2017
Estudio Bíblico: Epifanía 2 (A) – 2014
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Las lecturas del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y los Evangelios provienen de la Biblia Nueva Versión Estándar Revisada: Edición Anglicana, copyright 1989, 1995, División de Educación Cristiana del Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en los Estados Unidos de América. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
Las Colectas, Salmos y Cánticos son del Libro de Oración Común, 1979.
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