¿Qué tipo de cristianos somos?

Foto: David Rider

Bienvenido. Si has llegado hasta aquí, tal vez sientas curiosidad por la Iglesia Episcopal y te preguntes quiénes somos, en qué creemos y qué tenemos para ofrecer a quienes buscan una guía espiritual. Nos alegra que estés aquí y esperamos que esto responda algunas de tus preguntas. Si tienes más dudas, ponte en contacto con nosotros.

¿Qué tipo de iglesia es la Iglesia Episcopal?

La Iglesia Episcopal es una denominación protestante y comparte muchas cualidades con otras iglesias protestantes. Pero debido a que nuestras raíces se remontan, a través de la Iglesia de Inglaterra, a los orígenes del cristianismo en Occidente, nuestra tradición también presenta algunas características del cristianismo antiguo y medieval, particularmente en nuestro arte, nuestra arquitectura y nuestro estilo de culto.

Como iglesia, tomamos en serio tanto los 2,000 años de historia del cristianismo como las realidades del siglo XXI. Ayudamos a nuestros miembros a vivir las antiguas creencias y valores de la fe de maneras que sean significativas hoy en día.

¿Soy bienvenido?

¡Por supuesto! Aunque no somos perfectos, nos esforzamos por ser una iglesia donde todo tipo de personas y familias puedan encontrar un hogar espiritual. Tú perteneces aquí. Sin excepciones.

¿La Iglesia Episcopal le dice a la gente en qué debe creer?

No, no lo hacemos. Mantenemos creencias sólidas y consideramos las Sagradas Escrituras, la sabiduría de los santos a lo largo de los siglos y nuestro propio catecismo como fuentes respetadas de guía espiritual. Pero no creemos que las creencias de la iglesia o sus fuentes de guía espiritual respondan a todas las preguntas ni resuelvan todos los debates. Suponemos que nuestros miembros tienen preguntas serias, dudas e incertidumbres, y buscamos ser un lugar donde podamos abordarlas juntos, en comunidad, de maneras que nos lleven a una fe más profunda y madura.

Si no compartimos todas las creencias, ¿qué es lo que nos mantiene unidos?

Los episcopales provienen de una gran variedad de orígenes y tienen una amplia gama de puntos de vista en materia de teología y de asuntos sociales, por lo que no siempre estamos de acuerdo entre nosotros. Pero nos esforzamos por amarnos y respetarnos mutuamente, celebrar el culto juntos y recordar que todos somos llamados por Jesucristo como hijos amados de Dios. Puede que de vez en cuando veamos las cosas de manera diferente, pero estamos unidos en nuestro amor por Dios y por nuestro prójimo, y en nuestro compromiso de celebrar un culto en unidad.

¿Por qué ser episcopaliano es una forma alegre de ser cristiano?

Los episcopales no creemos que nuestra forma de ser cristianos sea la única correcta o la mejor, pero sí creemos que tenemos una forma distintiva de ser cristianos —y que es una forma llena de alegría. La combinación de los elementos descritos en esta página, junto con quiénes somos como denominación, en qué creemos como episcopales y cómo realizamos el culto, nos conecta con la profunda historia de la fe al tiempo que tomamos en serio el mundo que nos rodea. El culto es el corazón de nuestra práctica cristiana y el centro de nuestra espiritualidad. Anima nuestro amor por Dios y por el prójimo, despierta nuestro sentido de la belleza y nos brinda una experiencia de alegría que se extiende a las demás áreas de nuestras vidas. Tanto el culto como la vida de la parroquia nos arraigan en una comunidad de fe vibrante que es, en sí misma, una fuente de gran alegría.

¡Te invitamos a que vengas y pases un rato con nosotros para que puedas experimentarlo por ti mismo!

¿Qué aspectos de la historia de la Iglesia Episcopal aún se están abordando?

Al igual que muchas instituciones, hay partes de nuestra historia compartida que requieren un proceso continuo de decir la verdad, hacer un ajuste de cuentas y sanar. No hay una narración honesta de la historia de la Iglesia Episcopal que no reconozca nuestro papel en la proliferación de la esclavitud. Muchas de nuestras diócesis e instituciones eclesiásticas se han comprometido en la ardua labor de decir la verdad, la reconciliación y, en muchos casos, las reparaciones.

A finales del siglo XIX y principios del XX, las diócesis y parroquias de la Iglesia Episcopal también se asociaron con el gobierno federal de EE. UU. para administrar internados que buscaban asimilar a los niños indígenas al separarlos de sus familias, sus idiomas y sus culturas. Esta práctica causó un daño y un trauma intergeneracional tremendo, y en 2022, nuestra Convención General estableció una comisión liderada por indígenas para estudiar el papel de nuestra iglesia en esta historia. Este trabajo sigue en curso.

¿Cómo está organizada la Iglesia Episcopal?

Recibimos nuestro nombre, la Iglesia Episcopal, justo después de la Revolución Americana. Como no podíamos seguir formando parte de la Iglesia de Inglaterra, pasamos a llamarnos la Iglesia Episcopal. Esto se debe a que la nuestra era (en aquel entonces) la iglesia protestante que se distinguía de las demás por conservar una estructura organizativa propia de la iglesia primitiva. En esa estructura, la iglesia se compone de áreas geográficas llamadas diócesis, cada una de las cuales tiene un obispo/a (palabra que proviene del griego episcopos) como su pastor principal y jefe administrativo. Otras iglesias protestantes también cuentan con obispos, pero solo la Iglesia Episcopal tiene diócesis.

A diferencia de los obispos de muchas otras iglesias, los obispos de la Iglesia Episcopal son elegidos por los miembros de la diócesis a la que sirven. Los obispos tienen la responsabilidad del cuidado espiritual y la administración ejecutiva de la diócesis. Una Convención Diocesana está compuesta por representantes de sus parroquias y se reúne periódicamente para debatir y votar sobre las políticas diocesanas.

Este enfoque se refleja a nivel de toda la Iglesia. La Iglesia Episcopal cuenta con un Obispo/a Presidente, quien es elegido por los demás obispos para un mandato de nueve años. El Obispo/a Presidente se desempeña como pastor principal y director ejecutivo. La Convención General de la Iglesia Episcopal cuenta con una Cámara de Obispos, dirigida por el Obispo/a Presidente; y una Cámara de Diputados, dirigida por el presidente de la Cámara de Diputados e integrada por representantes laicos y ordenados de cada diócesis. La Convención General suele celebrarse cada tres años para debatir y votar sobre la legislación relacionada con nuestra estructura de gobierno y nuestras políticas.

A nivel congregacional, por lo general, una parroquia convoca y contrata a su clero. El organismo rector de la parroquia es una junta elegida llamada «junta parroquial». El clero y la junta parroquial trabajan juntos en el cumplimiento de la misión, los programas, el mantenimiento y la administración de la parroquia.

¿Cómo funcionan el poder y la autoridad en la Iglesia Episcopal?

Si bien existe una jerarquía de autoridad en la Iglesia Episcopal, somos una iglesia que busca evitar un comportamiento cultural de arriba hacia abajo. Los órganos representativos de la iglesia en todos los niveles tienen un fuerte componente democrático. Creemos que, dado que tanto los laicos como los ordenados pueden ser inspirados por el Espíritu Santo, somos más sólidos cuando la sabiduría y las ideas de todos nuestros miembros son escuchadas y consideradas en comunidad.

Nuestros líderes se esfuerzan por trabajar juntos por el bien de la iglesia y del mundo al que servimos.

¿Cuáles son sus medidas de protección y rendición de cuentas?

Dado que el poder y la autoridad conllevan responsabilidad, estamos comprometidos a exigir a los líderes que cumplan con estándares de uso sano y responsable del poder y la autoridad, y a hacer todo lo posible para garantizar la seguridad física, mental y espiritual de aquellos a quienes servimos.

El clero que se postula para ser elegido como obispo/a de la Iglesia Episcopal está sujeto a un riguroso proceso de revisión descrito en la Constitución y los Cánones. Nuestros cánones del Título IV describen el proceso para denunciar y abordar las acusaciones de conducta inapropiada, y la iglesia dedica recursos significativos para asegurarse de que este se desarrolle de la manera más fluida y justa posible.

Además, instamos a todos los responsables del cuidado de menores y adolescentes, adultos mayores y otras personas vulnerables a que completen nuestras capacitaciones para una Iglesia Segura, y la mayoría de las diócesis e iglesias exigen este requisito. El objetivo de esta capacitación es sentar las bases para brindar un ministerio y un servicio que respete la santidad y la dignidad de cada persona.

¿Quién puede ser líder en la Iglesia Episcopal?

La respuesta breve es: ¡tú!

Creemos que cada persona tiene el potencial para el liderazgo en nuestra iglesia. Nuestros líderes laicos, clérigos y obispos son personas de todas las razas, etnias, sexos, identidades y expresiones de género, orientaciones sexuales, orígenes y todo tipo de capacidades.

Los ministros de la iglesia son laicos/as, obispos/as, presbíteros/as y diáconos/as. Si bien los ministerios que ofrecen los laicos/as, los diáconos/as, los presbíteros/as y los obispos/as pueden diferir en su forma, creemos en la importancia y el significado de todo tipo de liderazgo.

En nuestro Libro de oración común, se considera que los laicos/as son líderes esenciales de nuestra iglesia. Prestan servicio en las juntas parroquiales, como representantes en nuestras convenciones, en comisiones y grupos de trabajo locales y de toda la Iglesia, y como participantes en nuestros ministerios de alcance comunitario y de otro tipo. Enseñan en nuestras escuelas dominicales, dirigen nuestros estudios bíblicos, cantan en nuestros coros, recaudan fondos y, sobre todo, continúan la obra de reconciliación de Cristo en el mundo.

¿Es la Iglesia Episcopal una iglesia multinacional?

¡Sí! Tenemos diócesis en muchos países y territorios, y también somos una de las 42 iglesias miembros de la Comunión anglicana mundial. La Comunión anglicana no es una iglesia global, sino más bien una familia de iglesias de autogobierno de la tradición anglicana, todas las cuales remontan sus orígenes al Arzobispo de Canterbury. También mantenemos profundas relaciones ecuménicas con otras denominaciones cristianas en todo el mundo.